Ensayo clínico – Salmonella
Introducción
El género Salmonella comprende un conjunto de bacterias Gram-negativas pertenecientes a
la familia Enterobacteriaceae, ampliamente reconocidas como agentes etiológicos de
diversas enfermedades infecciosas en humanos y animales. Estas bacterias han cobrado gran
importancia en el ámbito clínico y epidemiológico, ya que son responsables de una de las
principales zoonosis transmitidas por alimentos a nivel mundial. Su distribución global, la
facilidad de transmisión, el potencial para generar brotes epidémicos y su creciente
resistencia antimicrobiana convierten a Salmonella en un desafío prioritario para la salud
pública (Eng et al., 2015; WHO, 2023).
Desde el punto de vista microbiológico, Salmonella se caracteriza por ser un bacilo corto,
Gram-negativo, anaerobio facultativo, móvil gracias a sus flagelos perítricos, no formador
de esporas y con la capacidad de crecer en condiciones muy diversas. Se encuentra
estrechamente relacionada con el ambiente intestinal de diferentes especies animales,
principalmente aves, bovinos y reptiles, constituyéndose en un reservorio clave para la
transmisión a humanos (Brooks et al., 2022).
Reservorios, transmisión y epidemiología
El reservorio natural de Salmonella son los animales, tanto domésticos como de granja,
siendo el pollo y el huevo los principales vehículos de transmisión. El ser humano puede
infectarse al consumir alimentos contaminados crudos o mal cocidos, agua no tratada o por
contacto con superficies contaminadas. Además, se ha documentado la transmisión directa
persona a persona, especialmente en ambientes con condiciones de higiene precarias, como
hospitales, guarderías y comunidades rurales (CDC, 2024).
Epidemiológicamente, la Salmonella se divide en dos grandes grupos de importancia
clínica:
1. Salmonella tifoidea (S. Typhi y S. Paratyphi), responsables de fiebre tifoidea y
paratifoidea, que se transmiten exclusivamente entre humanos y son endémicas en regiones
con deficiente saneamiento, como el sur de Asia y África subsahariana.
2. Salmonella no tifoidea (SNT), como S. Enteritidis y S. Typhimurium, que afectan
tanto a humanos como a animales y son responsables de la mayoría de los casos de
gastroenteritis asociados a alimentos contaminados.
La Organización Mundial de la Salud (2023) reporta que las infecciones no tifoideas causan
millones de casos de diarrea cada año, con miles de hospitalizaciones y muertes,
particularmente en niños menores de 5 años y personas inmunocomprometidas.
Introducción
El género Salmonella comprende un conjunto de bacterias Gram-negativas pertenecientes a
la familia Enterobacteriaceae, ampliamente reconocidas como agentes etiológicos de
diversas enfermedades infecciosas en humanos y animales. Estas bacterias han cobrado gran
importancia en el ámbito clínico y epidemiológico, ya que son responsables de una de las
principales zoonosis transmitidas por alimentos a nivel mundial. Su distribución global, la
facilidad de transmisión, el potencial para generar brotes epidémicos y su creciente
resistencia antimicrobiana convierten a Salmonella en un desafío prioritario para la salud
pública (Eng et al., 2015; WHO, 2023).
Desde el punto de vista microbiológico, Salmonella se caracteriza por ser un bacilo corto,
Gram-negativo, anaerobio facultativo, móvil gracias a sus flagelos perítricos, no formador
de esporas y con la capacidad de crecer en condiciones muy diversas. Se encuentra
estrechamente relacionada con el ambiente intestinal de diferentes especies animales,
principalmente aves, bovinos y reptiles, constituyéndose en un reservorio clave para la
transmisión a humanos (Brooks et al., 2022).
Reservorios, transmisión y epidemiología
El reservorio natural de Salmonella son los animales, tanto domésticos como de granja,
siendo el pollo y el huevo los principales vehículos de transmisión. El ser humano puede
infectarse al consumir alimentos contaminados crudos o mal cocidos, agua no tratada o por
contacto con superficies contaminadas. Además, se ha documentado la transmisión directa
persona a persona, especialmente en ambientes con condiciones de higiene precarias, como
hospitales, guarderías y comunidades rurales (CDC, 2024).
Epidemiológicamente, la Salmonella se divide en dos grandes grupos de importancia
clínica:
1. Salmonella tifoidea (S. Typhi y S. Paratyphi), responsables de fiebre tifoidea y
paratifoidea, que se transmiten exclusivamente entre humanos y son endémicas en regiones
con deficiente saneamiento, como el sur de Asia y África subsahariana.
2. Salmonella no tifoidea (SNT), como S. Enteritidis y S. Typhimurium, que afectan
tanto a humanos como a animales y son responsables de la mayoría de los casos de
gastroenteritis asociados a alimentos contaminados.
La Organización Mundial de la Salud (2023) reporta que las infecciones no tifoideas causan
millones de casos de diarrea cada año, con miles de hospitalizaciones y muertes,
particularmente en niños menores de 5 años y personas inmunocomprometidas.