Pared abdominal anterior
Generalidades
La pared abdominal anterior consiste en una lámina flexible de piel, músculos y tejidos
conectivos que puede comprenderse como un hexágono, cuyos límites son:
1. Superiormente: El borde inferior de las costillas y la apófisis xifoides.
2. Lateralmente: Línea axilar media.
3. Inferiormente: Cresta iliaca, pubis y tubérculo del pubis.
Es continua con la pared abdominal posterior, los espacios paravertebrales y el canal
inguinal, que la comunica con el escroto en los hombres, y los labios mayores en las
mujeres.
Desde el punto de vista clínico, la pared abdominal puede ser dividida en cuatro cuadrantes
reconociendo la ubicación de puntos de referencia, a saber: el plano transumbilical y la
línea media corporal. Además, esta división puede detallarse aún más al dividir al abdomen
en seis regiones, tomando como referencias al plano subcostal, las líneas medioclaviculares,
y el plano intercrestal (entre las crestas iliacas). Estas regiones son: hipocondrios derecho e
izquierdo, hipogastrio, flancos derecho e izquierdo, mesogastrio, fosas iliacas derecha e
izquierda, y el hipogastrio.
Piel y tejidos blandos
El integumento de la pared abdominal anterior está conformado por la piel (no
especializada, variablemente hirsuta), tejidos blandos (el tejido subcutáneo es
particularmente variable en su grosor), vasos sanguíneos y linfáticos, así como nervios
segmentarios.
En relación con los tejidos blandos, estos se organizan conformando dos planos: una fascia
superficial que se encuentra entre la dermis y los músculos, y una fascia profunda a estos, la
fascia transversalis.
De manera convencional, la fascia superficial se divide en una capa superficial adiposa (o
fascia de Camper, la cual en hombres es continua con el escroto, donde contiene las fibras
del músculo dartos), una capa membranosa profunda (fascia de Scarpa, la cual conforma el
ligamento superficial del pene), y una capa adiposa profunda.
Por su parte, la fascia transversalis es una delgada capa de tejido conectivo que se encuentra
entre la fascia y aponeurosis del músculo transverso del abdomen y el tejido conectivo
extraperitoneal. Se extiende inferiormente, conformando la cara anterior de la vaina
femoral. Un engrosamiento que se extiende de la espina iliaca anterosuperior al tubérculo
Dr. Julián Martínez Calvo
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, del pubis, el tracto iliopúbico, es una importante referencia en cirugía laparoscópica de
reparación de hernias inguinales.
Entre los fascias que recubren a la pared abdominal anterior y a la cavidad pélvica, y el
peritoneo, se extiende una variable cantidad de tejido graso, que suele ser más denso
alrededor de los riñones, y prácticamente inexistente sobre las crestas iliacas y la mayoría
de la cavidad pélvica.
Irrigación, drenaje venoso y drenaje linfático
La pared abdominal anterior cuenta con una prominente red arterial conformada por las
arterias epigástrica superior (rama terminal de la arteria torácica interna) y epigástrica
inferior (profunda), rama del aspecto medial de la arteria iliaca externa.
La primera suele abandonar el tórax a nivel del sexto cartílago costal, donde se ubica
anterior a las fibras de los músculos transverso del tórax y del abdomen, justo antes de
perforar la cara posterior de la vaina de los rectos y ubicarse entre esta y el músculo recto
del abdomen. Normalmente, se anastomosa con la arteria epigástrica inferior a nivel
umbilical. Esta última arteria asciende anterior a la fascia transversalis y posterior al
músculo recto del abdomen, medial al anillo inguinal profundo, marcando el pliegue
umbilical lateral. En su ascenso, puede colocarse anterior a la cara posterior de la vaina de
los rectos, por encima del nivel de la línea arqueada.
Estas arterias suelen acompañarse de dos venas correspondientes, las cuales establecen un
plexo venoso a nivel umbilical, un sitio de anastomosis porto-sistémica mediante las venas
umbilicales en el ligamento falciforme del hígado: Las venas epigástricas inferiores drenan
en las venas iliacas externas, mientras que las venas epigástricas superiores drenan en las
venas torácicas internas.
Otras arterias también contribuyen a la irrigación de la pared abdominal anterior.
Normalmente perforan el músculo transverso del abdomen y se ubican profundas al
músculo oblicuo interno. Estas son las décima y undécima arterias intercostales posteriores,
la arteria subcostal y las arterias lumbares.
Los vasos linfáticos superficiales suelen seguir el recorrido de las arterias epigástricas antes
de drenar en ganglios linfáticos paraesternales y axilares (linfáticos supraumbilicales), o
ganglios linfáticos inguinales superficiales (linfáticos infraumbilicales). El drenaje linfático
profundo sigue el recorrido de arterias complementarias para drenar en ganglios linfáticos
mediastinales posteriores y aórticos laterales (respectivamente, arterias intercostales
posteriores y subcostal, así como las arterias lumbares), ganglios paraesternales y ganglios
linfáticos de la arteria circunfleja iliaca profunda y epigástrica inferior.
Inervación
Los músculos y la piel de la pared abdominal anterior reciben su inervación de los nervios
intercostales posteriores 10 y 11, subcostal, y L1 (Nervios iliohipogástrico e ilioinguinal).
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