La guerra de Secesión
La Guerra de Secesión o Guerra Civil Estadounidense fue la guerra librada por los
Estados del Sur y el Norte, esta guerra se dio desde 1861 hasta 1865. Desde la época
Colonial, los Estados Unidos de América presentaban una fundamental característica: la
diferencia radical entre las colonias del Norte y las del Sur, tanto en lo económico como
en la manera de ser de cada una de ellas.
Así, mientras los Estados del Norte tenían una economía diversificada, preferencia por la
mano de obra europea y por las formas democráticas y burguesas; los Estados del Sur,
en cambio, Poseían una economía basada en la agricultura, una mano de obra formada
por esclavos negros y una inclinación a las firmas aristocráticas.
El norte contra el sur
A pesar de toda esta inmensa riqueza colectiva y de la similitud de ideales, el país no
había logrado constituirse en una nación sólidamente unificada. Entre otros, debía hacer
frente a un terrible problema que amenazaba su misma existencia: la esclavitud
establecida en ciertos estados de la Unión y reprobada por el resto del país. Y este
problema dividía a la nación en dos zonas, totalmente opuestas: el Norte y el Sur.
El norte
Poblado por colonos de espíritu democrático y religioso —puritanos y cuáqueros— eran
decididos partidarios de la libertad e igualdad, y por lo tanto acérrimos enemigos de la
esclavitud.
El sur
Por el contrario, colonizado por aristócratas anglicanos o católicos, hacían cultivar sus
inmensos latifundios por los negros esclavos traídos del África, desde los primeros
tiempos de la Colonia.
De este modo la cuestión de la esclavitud llegó a convertirse en un verdadero problema
nacional y todos los americanos se dividieron en esclavista o abolicionistas, poniendo en
peligro la misma existencia del Estado, ya que en varias oportunidades los Estados
habían amenazado con llegar a la Secesión, es decir, a su separación del resto del país.
La Guerra de Secesión o Guerra Civil Estadounidense fue la guerra librada por los
Estados del Sur y el Norte, esta guerra se dio desde 1861 hasta 1865. Desde la época
Colonial, los Estados Unidos de América presentaban una fundamental característica: la
diferencia radical entre las colonias del Norte y las del Sur, tanto en lo económico como
en la manera de ser de cada una de ellas.
Así, mientras los Estados del Norte tenían una economía diversificada, preferencia por la
mano de obra europea y por las formas democráticas y burguesas; los Estados del Sur,
en cambio, Poseían una economía basada en la agricultura, una mano de obra formada
por esclavos negros y una inclinación a las firmas aristocráticas.
El norte contra el sur
A pesar de toda esta inmensa riqueza colectiva y de la similitud de ideales, el país no
había logrado constituirse en una nación sólidamente unificada. Entre otros, debía hacer
frente a un terrible problema que amenazaba su misma existencia: la esclavitud
establecida en ciertos estados de la Unión y reprobada por el resto del país. Y este
problema dividía a la nación en dos zonas, totalmente opuestas: el Norte y el Sur.
El norte
Poblado por colonos de espíritu democrático y religioso —puritanos y cuáqueros— eran
decididos partidarios de la libertad e igualdad, y por lo tanto acérrimos enemigos de la
esclavitud.
El sur
Por el contrario, colonizado por aristócratas anglicanos o católicos, hacían cultivar sus
inmensos latifundios por los negros esclavos traídos del África, desde los primeros
tiempos de la Colonia.
De este modo la cuestión de la esclavitud llegó a convertirse en un verdadero problema
nacional y todos los americanos se dividieron en esclavista o abolicionistas, poniendo en
peligro la misma existencia del Estado, ya que en varias oportunidades los Estados
habían amenazado con llegar a la Secesión, es decir, a su separación del resto del país.