La Constitución Federal
de
Las primeras dos décadas del siglo XIX son importantes en la historia de
México, durante este periodo ocurrió la Guerra de Independencia,
también se crearon algunos de los textos constitucionales, de los cuales
unos nunca tuvieron vigencia, mientras que otros en estos escribían sus
aspiraciones e ideales de sus grupos.
El origen del Estado mexicano también estuvo marcado por cambios y
ataques de continuos levantamientos y alborotos; habían muchos
caudillos, jefes militares y caciques en medio de una población, cuya
gran mayoría se encontraba sumida en la ignorancia y la pobreza.
A pesar de las circunstancias desagradables por las que atravesaban
durante la Guerra de Independencia, los asuntos como las autoridades
del gobierno, los derechos del hombre y los límites del estado, eran
analizados y establecidos de modo constante en los textos
constitucionales y legales que los insurgentes redactaron, esos mismos
temas fueron esenciales al término de esta Guerra. Uno de los
problemas más cercanos, fue el de cómo organizar al Estado naciente,
qué forma de gobierno y organización administrativa debía establecerse;
lo que nos da a entender la importancia
que para los personajes de la época tuvo el discutir y llevar a la práctica
lo referente a la soberanía, así como los problemas teóricos y prácticos
que
enfrentaron ante el federalismo y el centralismo.
Después del fracaso del Primer Imperio Mexicano, el Constituyente de
1824 creó en nuestro país un texto constitucional en el que los
pensamientos e ideales de autores de diferentes latitudes encontraron
un espacio, sin embargo, el diseño constitucional del Estado en la
primera Constitución que tuvo vigencia luego de la Guerra de
Independencia no fue un enredo o sincretismo de esos pensamientos,
sino un documento fundacional del Estado, en el que los temas
relevantes se reinventaron.
, La década del veinte en el siglo XIX
mexicano
Las ideas de libertad que fomentó la lucha independentista y que luego
se transformaron en deseos de progreso y estabilidad para los liberales
y conservadores en la década siguiente, no produjeron de modo
inmediato una política económica liberal; y aunque el liberalismo
sostuvo la existencia y protección de un derecho real de propiedad casi
ilimitado, la realidad fue que en ese territorio convivieron tres formas de
propiedad agraria: la hacienda, el rancho y las tierras comunales.
El tipo de propiedad que destacó fue el latifundio practicado por las
haciendas, que convivió con la propiedad comunal de origen indígena.
En el sur fueron propietarios los españoles, criollos e indígenas, en el
bajío y el norte fueron criollos, mestizos, casta, en menor número
indígenas y españoles. A pesar de que la independencia trajo la
consagración del derecho de igualdad en los textos legales, los modos
de posesión de la tierra, así como las distinciones civiles y políticas se
continuaban realizando de acuerdo al color de la piel de las personas; la
piel blanca era sinónimo de nobleza; el reconocimiento y respeto se
hacía de acuerdo a la cercanía de ese color, en el último estrato social
estaban los negros o indios puros. Por lo que, a pesar de las leyes, las
prácticas sociales e institucionales hacían distinciones.
La desigualdad económica impuso un límite a la existencia del derecho
de
igualdad, mas no fue el único limitante relacionado a los derechos del
Estado recién creado. La igualdad finalizó con la existencia de las dos
repúblicas, y con ello el término de diversas excepciones concedidas a lo
largo de tres siglos a los pueblos y comunidades indígenas, lo que se
hizo que las propiedades de los pueblos originarios fueran olvidadas y/o
desconocidas, como sus lenguas, tradiciones, mitos y cosmovisiones.
La libertad, igualdad y propiedad, fueron principios y valores
fundamentales del Estado mexicano y de su proceso de independencia;
como propósitos e ideas rectoras incitaron la formación del Estado
mexicano. La Independencia trajo la libertad y el ejercicio autónomo de
la soberanía, sin embargo, existieron problemas sobre su comprensión y
práctica. También el
Derecho personal de libertad otorgado en los documentos legales tuvo
un carácter limitado, al principio, su contenido fue político e
institucional, en tanto, la libertad tuvo que esperar hasta las Leyes de
Reforma para que fuera garantizado por un Estado laico.
de
Las primeras dos décadas del siglo XIX son importantes en la historia de
México, durante este periodo ocurrió la Guerra de Independencia,
también se crearon algunos de los textos constitucionales, de los cuales
unos nunca tuvieron vigencia, mientras que otros en estos escribían sus
aspiraciones e ideales de sus grupos.
El origen del Estado mexicano también estuvo marcado por cambios y
ataques de continuos levantamientos y alborotos; habían muchos
caudillos, jefes militares y caciques en medio de una población, cuya
gran mayoría se encontraba sumida en la ignorancia y la pobreza.
A pesar de las circunstancias desagradables por las que atravesaban
durante la Guerra de Independencia, los asuntos como las autoridades
del gobierno, los derechos del hombre y los límites del estado, eran
analizados y establecidos de modo constante en los textos
constitucionales y legales que los insurgentes redactaron, esos mismos
temas fueron esenciales al término de esta Guerra. Uno de los
problemas más cercanos, fue el de cómo organizar al Estado naciente,
qué forma de gobierno y organización administrativa debía establecerse;
lo que nos da a entender la importancia
que para los personajes de la época tuvo el discutir y llevar a la práctica
lo referente a la soberanía, así como los problemas teóricos y prácticos
que
enfrentaron ante el federalismo y el centralismo.
Después del fracaso del Primer Imperio Mexicano, el Constituyente de
1824 creó en nuestro país un texto constitucional en el que los
pensamientos e ideales de autores de diferentes latitudes encontraron
un espacio, sin embargo, el diseño constitucional del Estado en la
primera Constitución que tuvo vigencia luego de la Guerra de
Independencia no fue un enredo o sincretismo de esos pensamientos,
sino un documento fundacional del Estado, en el que los temas
relevantes se reinventaron.
, La década del veinte en el siglo XIX
mexicano
Las ideas de libertad que fomentó la lucha independentista y que luego
se transformaron en deseos de progreso y estabilidad para los liberales
y conservadores en la década siguiente, no produjeron de modo
inmediato una política económica liberal; y aunque el liberalismo
sostuvo la existencia y protección de un derecho real de propiedad casi
ilimitado, la realidad fue que en ese territorio convivieron tres formas de
propiedad agraria: la hacienda, el rancho y las tierras comunales.
El tipo de propiedad que destacó fue el latifundio practicado por las
haciendas, que convivió con la propiedad comunal de origen indígena.
En el sur fueron propietarios los españoles, criollos e indígenas, en el
bajío y el norte fueron criollos, mestizos, casta, en menor número
indígenas y españoles. A pesar de que la independencia trajo la
consagración del derecho de igualdad en los textos legales, los modos
de posesión de la tierra, así como las distinciones civiles y políticas se
continuaban realizando de acuerdo al color de la piel de las personas; la
piel blanca era sinónimo de nobleza; el reconocimiento y respeto se
hacía de acuerdo a la cercanía de ese color, en el último estrato social
estaban los negros o indios puros. Por lo que, a pesar de las leyes, las
prácticas sociales e institucionales hacían distinciones.
La desigualdad económica impuso un límite a la existencia del derecho
de
igualdad, mas no fue el único limitante relacionado a los derechos del
Estado recién creado. La igualdad finalizó con la existencia de las dos
repúblicas, y con ello el término de diversas excepciones concedidas a lo
largo de tres siglos a los pueblos y comunidades indígenas, lo que se
hizo que las propiedades de los pueblos originarios fueran olvidadas y/o
desconocidas, como sus lenguas, tradiciones, mitos y cosmovisiones.
La libertad, igualdad y propiedad, fueron principios y valores
fundamentales del Estado mexicano y de su proceso de independencia;
como propósitos e ideas rectoras incitaron la formación del Estado
mexicano. La Independencia trajo la libertad y el ejercicio autónomo de
la soberanía, sin embargo, existieron problemas sobre su comprensión y
práctica. También el
Derecho personal de libertad otorgado en los documentos legales tuvo
un carácter limitado, al principio, su contenido fue político e
institucional, en tanto, la libertad tuvo que esperar hasta las Leyes de
Reforma para que fuera garantizado por un Estado laico.