Edward William Lane
Historia de los sabios dueños del pavo real, la trompeta y el caballo.
Noche 357.
En un reino existía un rey muy poderoso con tres hijas muy bellas y un hijo igual de bello. Un
día, tres sabios uno con un pavo real de oro, otro con una trompeta de cobre y el último con
un caballo de marfil y ébano (de color negro), fueron a visitar al rey. El rey les preguntó por la
utilidad de los objetos. El pavo chillaría a una hora del día y de la noche; la trompeta sería la
guardiana del reino, si un enemigo se acercaba se pondría a sonar y avisaría al reino; y un
caballo que quien lo montase lo transportaría al país que quisiese. El rey pidió comprobar la
utilidad de los objetos, los dos primeros funcionaron, por lo que pregunto por lo que querían
los sabios, queriendo las manos de dos hijas. El del caballo quería a otro de las hijas, entonces
el hijo decidió probar el caballo. Se montó en él y no pasó nada, entonces el sabio le enseñó un
resorte, que la frotarlo llevó al príncipe volando a las nubes (el príncipe se sintió estafado creía
que el sabio quería matarle). Pero examinando el caballo, vio dos botones a lado de la paletilla
izquierda y derecha del mismo, el de la derecha hacía ascender. Entonces, como quería bajar
del firmamento, frotó el botón izquierdo. Al ver cómo funcionaba el caballo, el príncipe se
sintió lleno de alegría. Durante el día se dedicó a bajar con el botón izquierdo, viendo países y
ciudades desconocidas por él. Entonces, divisó un reino con un gran castillo, tierras verdes y
florecientes, edificios hermosos…. Se prometió que al volver a casa, le hablaría a su padre del
viaje y haría todos los favores que pidiera el sabio. Para pasar la noche se quedaría en el techo
del castillo. Como tenía hambre, pensó que dentro habría provisiones. Investigando, vio un
precioso patio recubierto de mármol, pero no había nadie por ningún sitio. Decidió volver con
el caballo. Cuando volvía con su caballo, vio una luz acercarse a él. Era un grupo de doncellas
en las cuales se encontraba la princesa del reino más hermosa que la luna, como alif. El castillo
era el que el rey de ese reino mandó construir para ella para los días que se encontrase
angustiada para pasar un buen rato. Al lado de la princesa había un criado con espada. El
príncipe le quitó la espada le atacó, ahuyentó a las criadas y miró directamente a la princesa.
La princesa creía que era un pretendiente de india que se padre había rechazado por ser
demasiado feo. Al ver al hermoso príncipe, pensó que su padre se había equivocado, le besó y
se sentaron a hablar. Las doncellas le explicaron la situación, pero siguieron hablando. Las
doncellas reanimaron al criado que se fue a ver al príncipe. Porque su misión era proteger a la
hija del rey de las vicisitudes del destino y las calamidades. Entonces le preguntó al príncipe si
era un hombre o un genio, el príncipe se sintió ofendido de que insinuase que en vez de ser
príncipe fuera demonio. Y le dijo que se había casado ahora con la princesa. El criado hizo
como si le habían dado una paliza y fue a hablar con el rey, diciendo que su hija está con un
demonio. El rey fue a verlo, las doncellas le explicaron que el muchacho era bellísimo y que es
honrado y que se había casado con su hija por orden del rey. El rey se tranquilizó y fue a ver a
la pareja, el príncipe salió a atacar al rey. Y el rey le volvió a preguntar al muchacho si era un
genio o un hombre, el príncipe ofendido le dijo que era un hombre con rango de reyes. El rey
no entendía porque si viniendo de tal rango decía que se había casado con su hija
deshonrándolo. Entonces le amenazó diciendo que podría llamar a su ejército y a sus esclavos
, para matarle. Entonces el príncipe le pregunta dónde encontrará hombre más hermoso para
su hija. El rey simplemente se hallaba disgustado porque el príncipe no había pedido a mano
de su hija. Entonces el príncipe le ofrece dos opciones. Enfrentarse mutuamente quien gane se
queda el reino o a la mañana siguiente enfrentarse con todos sus esclavos y ejército. Si gana el
príncipe se casa con la princesa. El rey dio la orden de organizar el ejército para la batalla.
Mientras amanecía, hablaba con el príncipe fascinado. Luego, le ofreció un caballo. El
muchacho se negó y dijo que solo montaría el suyo que se encontraba en la azotea de palacio.
Unos criados fueron a recogerlo y al ver que era de ébano y marfil creyeron que estaba loco. El
joven subió al caballo, frotó el resorte y se elevó por los aires yéndose de allí. Todos se
quedaron fascinados y le tacharon de brujo (aliviándose de librarse de él). El rey fue a decirle
las noticias a la princesa, ella enfermó y se puso triste al no estar con su amado. Jurando no
volver a comer ni a beber hasta encontrarse con él. El príncipe se había enterado del nombre
de la princesa, rey y reino (Sana), al llegar a su casa. Habló con su padre (que se encontraba
triste por su ausencia) y preguntó por el sabio. El sabio se hallaba encarcelado. El príncipe pidió
que le colmasen de favores, pero el rey no le dio la mano de su hija, lo que hizo que el sabio se
enfadase. Como el príncipe seguía triste por no olvidar la belleza de la princesa, se montó al
caballo y fue a su búsqueda. El rey juró esconder el caballo la próxima vez para no ser
abandonado por su hijo. El hijo fue a la ciudad de Sana y repitió lo mismo que la primera vez.
Encontró a la princesa en la cama rodeada de doncellas. Al oír la voz del príncipe, se levantó y
le juró amor eterno. El príncipe hizo lo mismo y le preguntó si quería irse con él. Tras su
afirmativa, se montaron a caballo y se fueron, mientras los padres pedían piedad y que le
devolviesen a la hija. La hija dijo que su amor por él era mayor que cualquier cosa. Al llegar a
su reino, desmontaron en un jardín y la princesa se quedó esperando a que el príncipe hablara
con su padre. El príncipe habló con el rey y le dijo que recibiese a la princesa con las mejores
joyas demostrándole que su reino era mejor. Tras haber organizado todo, salieron a recibirla,
pero no estaba ni la muchacha ni el caballo. Al preguntar, le dijeron que el sabio persa había
entrado a recoger hierbas (era el único que sabía con el príncipe cómo funcionaba el caballo).
El sabio había entrado para recoger hierbas y había encontrado al caballo, entonces decidió
ver con quién había le príncipe dejado el caballo. Vio a la princesa y la engañó diciendo que era
el mensajero del príncipe y que la llevaría a un jardín más cercano para la pomposa
bienvenida. Ella le creyó. Al final, al ver que salían de la ciudad volando, la princesa se dio
cuenta del engaño. El sabio dijo que como le habían robado el caballo, él robaría el caballo y la
amada del príncipe para hacerle sufrir. Llegaron hasta el país de los bizantinos donde le rey de
ese reino les vio y ordenó que les capturaran. El rey se extrañó por la belleza de la joven y la
fealdad del sabio. La princesa contó la verdad y los esclavos del rey dieron una paliza al sabio.
El príncipe buscó ropas de viajes y dinero para encontrar al caballo y la princesa, (por el camino
preguntaba por un caballo de ébano y mármol, lo que hacía que la gente se extrañase) llegó al
reino de Sana pero solo encontró a los padres de la princesa entristecidos, decidió irse al reino
de los bizantinos. El príncipe estaba en una posada donde unos comerciantes hablaron de
cómo el rey se había encontrado a la princesa, al sabio… El príncipe averiguó el nombre de la
ciudad y llegó allí al anochecer. Como todos los extranjeros debían comparecer ante el rey y
era de madrugada, le quisieron llevar a la cárcel. Pero al ver su hermosura se sentó con los
carceleros y le dejaron comer, preguntándole de dónde era (Persia país de los monarcas
Cosroes), los carceleros dijeron que tenían un corsoíta encarcelado (el sabio) feo y que mentía
y que tenían el caballo de ébano en el almacén. El príncipe escuchó al persa quejarse de por