ÉTICA APLICADA.
Introducción:
Las éticas aplicadas son un conjunto de conocimientos producto de la reflexión
ética, que están en desarrollo para atender problemas específicos de la sociedad,
buscan regular conductas que son generadas en campos específicos de la
actividad social, aplicadas a la bioética, genética, ética comercial y la empresa.
Las actividades sociales (colectivas, comunitarias) se producen dentro de
instituciones, tenemos que incluirlas dentro del tema de la responsabilidad, dado
que estas influyen directamente en la conducta de las personas. Más aún, nos
abren nuevos aspectos de la responsabilidad (responsabilidad profesional,
responsabilidad empresarial, etc.), pero también pensar los conflictos de los
sujetos que las integran (por ejemplo, ser fieles a una práctica religiosa dentro de
instituciones determinadas). Una institución puede favorecer a las prácticas
responsables o puede promover lo contrario, por lo que los mecanismos que esta
elabore para dar respuestas por lo que hacen tienden a promover una cultura
responsable en la vida de los sujetos que las integran.
¿Ante quién somos responsables?
La responsabilidad será pensada y sentida también de forma diferente. Vamos a
centrarnos en el segundo significado. Ahora, ¿ante quién somos responsables?
Podemos ser responsables ante nosotros mismos (auto responsabilidad), la
sociedad, la humanidad, la naturaleza y Dios. No se trata de aspectos
contrapuestos ni excluyentes necesariamente.
Auto responsabilidad: en cada acto, en cada proyecto y decisión, vamos siendo,
lo cual afecta a los otros seres con los cuales estamos ligados. Así, una vida
asumida fragmentadamente no puede ser pensada en términos de auto
responsabilidad. “Ser responsable ante mí mismo es considerarme responsable
del hecho mismo de ser, de ser una persona que debe realizarse como persona.
La responsabilidad no es así originariamente algo que afecta meramente a los
actos y sus consecuencias, sino algo que remite a la globalidad de lo que somos”
Responsabilidad ante la sociedad: somos responsables ante los otros con los
cuales hago mi mundo circundante, ya que mis elecciones y acciones pueden
dirigirse a ellos y afectarlos. Esta responsabilidad revela nuestra constitución
social. Dentro de esta responsabilidad podemos la responsabilidad jurídica, la
responsabilidad social y la responsabilidad religiosa.
La sociedad es un término muy abstracto que puede convertirse en otro “ídolo”
más, al cual habría que ofrecerle sacrificios cada cierto tiempo. Mientras nuestra
sensibilidad nos muestra otros concretos, un tú que se me presenta y replantea mi
mundo y mis verdades. Y esos encuentros conforman colectividades,
comunidades, que tienen o generan diversos lazos de compromisos, hasta el
Introducción:
Las éticas aplicadas son un conjunto de conocimientos producto de la reflexión
ética, que están en desarrollo para atender problemas específicos de la sociedad,
buscan regular conductas que son generadas en campos específicos de la
actividad social, aplicadas a la bioética, genética, ética comercial y la empresa.
Las actividades sociales (colectivas, comunitarias) se producen dentro de
instituciones, tenemos que incluirlas dentro del tema de la responsabilidad, dado
que estas influyen directamente en la conducta de las personas. Más aún, nos
abren nuevos aspectos de la responsabilidad (responsabilidad profesional,
responsabilidad empresarial, etc.), pero también pensar los conflictos de los
sujetos que las integran (por ejemplo, ser fieles a una práctica religiosa dentro de
instituciones determinadas). Una institución puede favorecer a las prácticas
responsables o puede promover lo contrario, por lo que los mecanismos que esta
elabore para dar respuestas por lo que hacen tienden a promover una cultura
responsable en la vida de los sujetos que las integran.
¿Ante quién somos responsables?
La responsabilidad será pensada y sentida también de forma diferente. Vamos a
centrarnos en el segundo significado. Ahora, ¿ante quién somos responsables?
Podemos ser responsables ante nosotros mismos (auto responsabilidad), la
sociedad, la humanidad, la naturaleza y Dios. No se trata de aspectos
contrapuestos ni excluyentes necesariamente.
Auto responsabilidad: en cada acto, en cada proyecto y decisión, vamos siendo,
lo cual afecta a los otros seres con los cuales estamos ligados. Así, una vida
asumida fragmentadamente no puede ser pensada en términos de auto
responsabilidad. “Ser responsable ante mí mismo es considerarme responsable
del hecho mismo de ser, de ser una persona que debe realizarse como persona.
La responsabilidad no es así originariamente algo que afecta meramente a los
actos y sus consecuencias, sino algo que remite a la globalidad de lo que somos”
Responsabilidad ante la sociedad: somos responsables ante los otros con los
cuales hago mi mundo circundante, ya que mis elecciones y acciones pueden
dirigirse a ellos y afectarlos. Esta responsabilidad revela nuestra constitución
social. Dentro de esta responsabilidad podemos la responsabilidad jurídica, la
responsabilidad social y la responsabilidad religiosa.
La sociedad es un término muy abstracto que puede convertirse en otro “ídolo”
más, al cual habría que ofrecerle sacrificios cada cierto tiempo. Mientras nuestra
sensibilidad nos muestra otros concretos, un tú que se me presenta y replantea mi
mundo y mis verdades. Y esos encuentros conforman colectividades,
comunidades, que tienen o generan diversos lazos de compromisos, hasta el