Problemas de Historia del Siglo XX
Unidad 1. Clase Nº3. Foro 3. Las principales corrientes ideológicas del
siglo XIX: Liberalismo, socialismo y nacionalismo. Panorama de América
Latina y Argentina en el tránsito de un siglo a otro.
Lecturas: Capítulo N 6 de Eric Hobsbawm. La era del Imperio y Capítulo N 1
de Luis Alberto Romero, Breve Historia contemporánea de la Argentina
Estimados:
Como verán, en esta clase abordaremos el estudio de las ideas más
emblemáticas en el escenario europeo en el siglo XIX y luego pasamos a la
Historia Argentina entre 1880 y 1916. Como ya les dije en el Foro 3, los temas
Liberalismo y Socialismo no tienen soporte bibliográfico. Por eso, aquí les
escribo unas breves líneas sobre esas dos ideologías.
Liberalismo:
Doctrina nacida en el siglo XVIII para justificar y respaldar un proceso
que ya estaba en marcha hacía tiempo y que no tenía vuelta atrás: el
desarrollo del capitalismo. Sus principales pensadores: John Locke y
Adam Smith
El liberalismo desde el punto de vista político, intenta ponerle límites al
poder absoluto de las monarquías. Lo hace promoviendo la creación de
Parlamentos (institución dedicada a crear leyes) y garantizándole a los
ciudadanos derechos civiles tales como: la libre expresión, publicación
de las ideas en la prensa sin censura previa, libertad religiosa, libre
acceso a la propiedad privada, libre circulación de personas, bienes e
ideas.
Adam Smith es el principal sostén ideológico del liberalismo económico
pues asegura que el capitalismo es el producto de leyes naturales. Para
Smith, el interés egoísta de los individuos, traducido en apetito de lucro
mueve la iniciativa privada. Es decir, frente a la demanda de artículos
que la sociedad requiere, el individuo busca y crea la forma de satisfacer
esa demanda. Produce mucho, por el interés egoísta de obtener
utilidades, pero luego, entra en competencia con los otros que siguieron
sus pasos. El primero, frente la competencia, tiende bajar los precios y
así se nivelan. El consumidor se beneficia y se evita el abuso. En
definitiva: Según Smith, La interacción de intereses egoístas sirve como
regulador espontáneo y automático: es lo que él llama; la mano
invisible, o en otros términos, la ley de la oferta y la demanda es la que
regula el mercado.
Para llevar a cabo esa iniciativa privada, o dicho en otros términos, ese
emprendimiento o empresa, el individuo necesita que el estado le
garantice todos los derechos que figuran arriba subrayados. Por lo tanto,
para los liberales del siglo XVIII, y para muchos del siglo XIX, el estado
no debe regular las relaciones comerciales de los particulares.
Unidad 1. Clase Nº3. Foro 3. Las principales corrientes ideológicas del
siglo XIX: Liberalismo, socialismo y nacionalismo. Panorama de América
Latina y Argentina en el tránsito de un siglo a otro.
Lecturas: Capítulo N 6 de Eric Hobsbawm. La era del Imperio y Capítulo N 1
de Luis Alberto Romero, Breve Historia contemporánea de la Argentina
Estimados:
Como verán, en esta clase abordaremos el estudio de las ideas más
emblemáticas en el escenario europeo en el siglo XIX y luego pasamos a la
Historia Argentina entre 1880 y 1916. Como ya les dije en el Foro 3, los temas
Liberalismo y Socialismo no tienen soporte bibliográfico. Por eso, aquí les
escribo unas breves líneas sobre esas dos ideologías.
Liberalismo:
Doctrina nacida en el siglo XVIII para justificar y respaldar un proceso
que ya estaba en marcha hacía tiempo y que no tenía vuelta atrás: el
desarrollo del capitalismo. Sus principales pensadores: John Locke y
Adam Smith
El liberalismo desde el punto de vista político, intenta ponerle límites al
poder absoluto de las monarquías. Lo hace promoviendo la creación de
Parlamentos (institución dedicada a crear leyes) y garantizándole a los
ciudadanos derechos civiles tales como: la libre expresión, publicación
de las ideas en la prensa sin censura previa, libertad religiosa, libre
acceso a la propiedad privada, libre circulación de personas, bienes e
ideas.
Adam Smith es el principal sostén ideológico del liberalismo económico
pues asegura que el capitalismo es el producto de leyes naturales. Para
Smith, el interés egoísta de los individuos, traducido en apetito de lucro
mueve la iniciativa privada. Es decir, frente a la demanda de artículos
que la sociedad requiere, el individuo busca y crea la forma de satisfacer
esa demanda. Produce mucho, por el interés egoísta de obtener
utilidades, pero luego, entra en competencia con los otros que siguieron
sus pasos. El primero, frente la competencia, tiende bajar los precios y
así se nivelan. El consumidor se beneficia y se evita el abuso. En
definitiva: Según Smith, La interacción de intereses egoístas sirve como
regulador espontáneo y automático: es lo que él llama; la mano
invisible, o en otros términos, la ley de la oferta y la demanda es la que
regula el mercado.
Para llevar a cabo esa iniciativa privada, o dicho en otros términos, ese
emprendimiento o empresa, el individuo necesita que el estado le
garantice todos los derechos que figuran arriba subrayados. Por lo tanto,
para los liberales del siglo XVIII, y para muchos del siglo XIX, el estado
no debe regular las relaciones comerciales de los particulares.