Unidad 1
Metáforas de la vida cotidiana Lakoff y Johnson
Los conceptos mediante los que vivimos
Para la gente la metáfora es un recurso de la imaginación poética, se la contempla como un rasgo solo del
lenguaje, cosa de palabras mas que de pensamiento o acción. Por esta razón, la mayoría de la gente piensa que
pueden arreglárselas perfectamente sin metáforas. Según Lakoff y Johnson la metáfora impregna la vida
cotidiana, no solamente el lenguaje, sino también el pensamiento y la acción. Nuestro sistema conceptual
ordinario, en términos del cual pensamos y actuamos, es de naturaleza metafórica.
Los conceptos que rigen nuestro pensamiento, rigen también nuestro funcionamiento cotidiano. Nuestros
conceptos estructuran lo que percibimos, como nos movemos en el mundo, la manera en que nos relacionamos
con otras personas.
Sobre la base de que nuestro sistema conceptual ordinario es de naturaleza metafórica. Han encontrado una
forma de identificar detalladamente qué son las metáforas que estructuran la manera en que percibimos,
pensamos y actuamos.
Para dar una idea de lo que significa que un concepto es metafórico y que ese concepto estructura nuestra
actividad cotidiana, comienzan con el concepto DISCUSION y la metáfora conceptual UNA DISCUSION ES
UNA GUERRA. Esta metáfora se refleja en nuestro lenguaje cotidiano en una gran variedad de expresiones.
Una discusión es una guerra
• Sus criticas dieron justo en el blanco
• Destruí su argumento
• Nunca le he vencido en una discusión
• Tus afirmaciones son indefendibles
Esto se refiere a que vemos a la persona con la que discutimos como un oponente, atacamos sus posiciones
y defendemos las nuestras. Planeamos y usamos estrategias. Si encontramos que una posición es indefendible,
la abandonamos y adoptamos una nueva línea de ataque. Muchas de las cosas que hacemos al discutir están
estructuradas por el concepto de guerra.
Este ejemplo estructura lo que hacemos y la manera en que entendemos lo que hacemos cuando discutimos.
La metáfora se encuentra dentro de la vida cotidiana, en el lenguaje, el pensamiento y la acción, es decir,
nuestro sistema conceptual ordinario, en términos del cual pensamos y actuamos, es de naturaleza
metafórica. Las metáforas estructuran lo que percibimos, como nos movemos en el mundo y la manera en
que nos relacionamos con otras personas. Por ejemplo, la metáfora, el tiempo es dinero, entendemos y
experimentamos el tiempo en términos de un recurso valioso, que puede ser gastado, desperdiciado y
calculado como el dinero.
La sistematicidad de los conceptos metafóricos
El hecho de que conceptualicemos las discusiones como batallas influye sistemáticamente en la forma que
adoptan las discusiones y la manera en que hablamos acerca de lo que hacemos al discutir. Ya que el concepto
metafórico es sistemático, el lenguaje que usamos para hablar sobre ese aspecto del concepto es también
sistemático.
En la metáfora UNA DISUSION ES UNA GUERRA, ciertas expresiones del vocabulario de la guerra, por
ejemplo, atacar una posición, indefendible, estrategia, vencer, constituyen una manera sistemática de hablar
sobre los aspectos bélicos (agresivo) de la discusión. Una parte de la red conceptual de la batalla caracteriza
el concepto de discusión, y el lenguaje le sigue la corriente. Ya que las expresiones metafóricas de nuestro
lenguaje se encuentran enlazadas con conceptos metafóricos de una manera sistemática, podemos usar
expresiones lingüísticas metafóricas para estudiar la naturaleza de los conceptos metafóricos y alcanzar una
comprensión de la naturaleza metafórica de nuestras actividades.
Para comprender cual es la forma en que las expresiones metafóricas de nuestro lenguaje cotidiano nos
pueden indicar la naturaleza de los conceptos que estructuran nuestras actividades cotidianas, consideremos
el concepto metafórico EL TIEMPO ES DINERO.
• Me estas haciendo perder el tiempo
, • ¿En que gastas el tiempo estos días?
• He invertido mucho tiempo en ella
• ¿Vale la pena gastar ese tiempo?
En nuestra cultura, el tiempo es una cosa valiosa. Es un recurso limitado que utilizamos para alcanzar
nuestros objetivos. Entendemos y experimentamos el tiempo como el tipo de objeto que puede ser gastado,
desperdiciado, calculado, invertido, ahorrado y despilfarrado. Tanto EL TIMEPO ES DINERO, como EL
TIEMPO ES UN RECURSO LIMITADO y EL TIEMPO ES UN OBEJTO VALIOSO son conceptos
metafóricos. Son metafóricos desde el momento en que estamos usando nuestras experiencias cotidianas con
el dinero, los recursos limitados y las cosas valiosas para conceptualizar el tiempo.
Sistematicidad metafórica: destacar y ocultar
La sistematicidad que nos permite comprender un concepto en términos de otro (por ejemplo, comprender
un aspecto de la discusión en términos de una batalla) ha de ocultar otros aspectos del concepto en cuestión.
Al concentrarnos en un aspecto del concepto, un concepto metafórico puede impedir que nos concentremos
en otros aspectos del concepto. Por ejemplo, en medio de una discusión, cuando estamos obcecados en el
ataque de las posiciones de nuestro oponente y la defensa de las nuestras, podemos perder de vista los aspectos
cooperativos de la discusión.
Un caso de la manera en que un concepto metafórico puede ocultar un aspecto de nuestra experiencia se
observa en lo que Michael Reddy denomina la “metáfora del canal”. Observa que nuestro lenguaje sobre el
lenguaje esta estructurado de una manera general por medio de la siguiente metáfora compleja:
• Las ideas son objetos
• Las expresiones lingüísticas son recipientes
• La comunicación consiste en un envío
El hablante pone ideas (objetos) en las palabras (recipientes) y las envía (a través de un canal) o un oyente
que extrae las ideas-objetos de sus recipientes. Ejemplos de expresiones:
La metáfora del CANAL
• Es difícil hacerle llegar esa idea
• La oración no tiene significado
• Tus palabras parecen huecas
• Es difícil poner mis ideas en palabras
En estos ejemplos es difícil ver que hay algo oculto por la metáfora o incluso que hay una metáfora. Pero
si se atiende a lo que supone la metáfora del CANAL, se puede ver algunas de las formas en que enmascara
aspectos del proceso de la comunicación.
En primer lugar, ese aspecto de la metáfora del CANAL que se puede formular como las expresiones
lingüísticas son recipientes para los significados, supone que las palabras y las sentencias tienen significados
en si mismas, independientemente de cualquier contexto o hablante. La parte de la metáfora que se formula
como los significados son objetos, por ejemplo, supone que los significados tienen una existencia
independiente de la gente y los contextos. La parte de la metáfora que dice que las expresiones lingüísticas
son recipientes para significados supone que las palabras tienen significados, independientes de los conceptos
y los hablantes. Estas metáforas son apropiadas en muchas situaciones, aquellas en que las diferencias de
contexto no tienen importancia y en las que todos los participantes en la conversación entienden las
expresiones de la misma manera. Estas dos implicaciones quedan ejemplificadas en oraciones como:
• El significado está ahí mismo en las palabras
De acuerdo con la metáfora del CANAL, podría decirse de cualquier oración. Pero hay casos en que
el contexto importa. He aquí un caso:
• Por favor, siéntate en el asiento del zumo de manzana
Esta oración no tiene significado alguno, ya que la expresión el asiento del zumo de manzana no es
una forma convencional de referirse a ninguna clase de objeto. Pero la oración tiene sentido en el
contexto en que fue proferida. Un invitado de la noche anterior vino a desayunar. Había cuatro sitios,
tres con zumo de naranja y uno con zumo de manzana. Era claro que era el siento del zumo de manzana.
Además, hay casos en que una sola oración significa cosas diferentes para gente distinta:
• Necesitamos fuentes de energía alternativas
Significa algo muy diferente para el presidente de Mobil Oil y para el presidente de Amigos de la
Tierra. El significado no está en la oración misma, tiene importancia quien esta diciendo o escuchando