Tema 10
HACIA EL MUNDO DE HOY
Guerra Fría, descolonización y geopolítica del
siglo XXI
(1945-actualidad)
1. Definición y configuración de los bloques (1947-1955)
1.1 La consolidación de los bloques occidental y comunista
2. Los escenarios de enfrentamiento
2.1 La guerra de Corea
2.2 Berlín, Cuba, Vietnam y Afganistán
3. Entre la tensión, la distensión y el fin de la polarización (1960-1991)
4. La descolonización
4.1 Causas
4.2 Fases de la descolonización
4.3 Las modalidades de la descolonización
4.4 El proceso descolonizador
4.5 Las consecuencias de la descolonización: el neocolonialismo
5. El mundo actual, una partida de ajedrez.
a. Estados Unidos y los países occidentales.
b. De la URSS a la Federación Rusa.
c. República Popular de China
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,1. Definición y configuración de los bloques
Una vez desaparecido el enemigo común que las mantuvo aliadas durante la
Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos y la Unión Soviética retornaron a su antigua
rivalidad, condicionando las relaciones internacionales durante más de 40 años bajo la
permanente amenaza de un enfrentamiento bélico de consecuencias incalculables
por la capacidad destructora de las nuevas armas nucleares. A esta situación de
tensión continua y de rivalidad por el control del mundo que se vivió entre 1945 y
1991 se le denominó Guerra Fría.
La primera persona en referirse a esta situación fue el ex Primer Ministro británico
Winston Churchill en 1946, quien en un discurso utilizó la expresión “telón de acero”
para aludir a la frontera real, pero también política e ideológica, que separaba los
países democráticos de Europa occidental de los comunistas bajo control soviético en
Europa central y oriental. Pocos meses después, en 1947, Walter Lippmann, un
periodista norteamericano, publicó un libro con el título de La guerra Fría, en el que
analizaba la política exterior de Estados Unidos. Desde entonces, ambos términos se
popularizaron para hablar de la nueva realidad marcada por la división del mundo.
El origen de esta situación se remonta a la desconfianza mutua que surgió entre
ambas superpotencias inmediatamente después de la victoria sobre su enemigo
común, el nazismo, única circunstancia que los había unido. Ambos países habían
entrado en la guerra debido a las agresiones respectivas de japoneses y alemanes, con
lo que abandonaron su tradicional política aislacionista. Una vez que se aproximaba su
victoria (recordemos las Conferencias de Yalta y Potsdam), se inició su
distanciamiento, pues en verdad poco en común tenían desde el punto de vista
político y económico.
Cualquier gesto procedente de uno u otro era visto con recelo. Empezando con el
monopolio atómico de EEUU, luego alcanzado por la URSS, y terminando con las
presiones soviéticas sobre los gobiernos de Europa del Este, en donde se acabaron
implantando regímenes comunistas. La táctica empleada por los soviéticos fue
relativamente rápida. Tras la guerra, se volvieron a crear en estos países regímenes
liberales, en donde se formaron grandes coaliciones de partidos políticos a fin de
obtener una mayoría de votos suficiente como para lograr el control de la cámara
legislativa y evitar la inestabilidad, o esa era la teoría. Así, se creó una gran coalición de
partidos marxistas y liberales progresistas bajo el nombre de Frente Popular, entre los
que se encontraba el Partido Comunista. Tras su victoria en los comicios, los
comunistas consiguieron hacerse con el control del Ejecutivo arrinconando al resto de
partidos políticos participantes en este Frente Popular. Desde esa posición acabaron
imponiendo una suerte de Estados totalitarios bajo el paraguas de la Unión Soviética.
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, Pues bien, de este recelo surgió el miedo colectivo a una guerra de alcance nuclear
que supondría la aniquilación total de la civilización. Ante este escenario poco
deseable por ambas potencias, la Guerra Fría consistió básicamente en la contención
del enemigo en su área de influencia y en el mantenimiento de un equilibrio
armamentístico entre los dos bloques. Era sencillo, como ninguno podía obtener la
victoria, ninguno abriría el conflicto, al menos directamente.
Desde el punto de vista histórico, con el fin de la Guerra Fría se daría paso a otra
etapa dentro de la Edad Contemporánea que llegaría hasta el presente. Obviamente,
no ha supuesto un cambio radical, de hecho los centros de poder siguen siendo
prácticamente los mismos (Estados Unidos, Rusia y China), pero bajo una igualdad
ideológica basada en el neocapitalismo al que combinan con un mayor o menor grado
de autoritarismo.
En cualquier caso, el escenario mundial que se abrió tras 1945 tiene dos ejes
fundamentales:
a. La formación de dos bloques enfrentados, que representaban sistemas
radicalmente opuestos en lo económico, social, político e ideológico:
El bloque occidental, con un sistema liberal democrático y de economía
capitalista bajo el liderazgo de Estados Unidos.
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HACIA EL MUNDO DE HOY
Guerra Fría, descolonización y geopolítica del
siglo XXI
(1945-actualidad)
1. Definición y configuración de los bloques (1947-1955)
1.1 La consolidación de los bloques occidental y comunista
2. Los escenarios de enfrentamiento
2.1 La guerra de Corea
2.2 Berlín, Cuba, Vietnam y Afganistán
3. Entre la tensión, la distensión y el fin de la polarización (1960-1991)
4. La descolonización
4.1 Causas
4.2 Fases de la descolonización
4.3 Las modalidades de la descolonización
4.4 El proceso descolonizador
4.5 Las consecuencias de la descolonización: el neocolonialismo
5. El mundo actual, una partida de ajedrez.
a. Estados Unidos y los países occidentales.
b. De la URSS a la Federación Rusa.
c. República Popular de China
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,1. Definición y configuración de los bloques
Una vez desaparecido el enemigo común que las mantuvo aliadas durante la
Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos y la Unión Soviética retornaron a su antigua
rivalidad, condicionando las relaciones internacionales durante más de 40 años bajo la
permanente amenaza de un enfrentamiento bélico de consecuencias incalculables
por la capacidad destructora de las nuevas armas nucleares. A esta situación de
tensión continua y de rivalidad por el control del mundo que se vivió entre 1945 y
1991 se le denominó Guerra Fría.
La primera persona en referirse a esta situación fue el ex Primer Ministro británico
Winston Churchill en 1946, quien en un discurso utilizó la expresión “telón de acero”
para aludir a la frontera real, pero también política e ideológica, que separaba los
países democráticos de Europa occidental de los comunistas bajo control soviético en
Europa central y oriental. Pocos meses después, en 1947, Walter Lippmann, un
periodista norteamericano, publicó un libro con el título de La guerra Fría, en el que
analizaba la política exterior de Estados Unidos. Desde entonces, ambos términos se
popularizaron para hablar de la nueva realidad marcada por la división del mundo.
El origen de esta situación se remonta a la desconfianza mutua que surgió entre
ambas superpotencias inmediatamente después de la victoria sobre su enemigo
común, el nazismo, única circunstancia que los había unido. Ambos países habían
entrado en la guerra debido a las agresiones respectivas de japoneses y alemanes, con
lo que abandonaron su tradicional política aislacionista. Una vez que se aproximaba su
victoria (recordemos las Conferencias de Yalta y Potsdam), se inició su
distanciamiento, pues en verdad poco en común tenían desde el punto de vista
político y económico.
Cualquier gesto procedente de uno u otro era visto con recelo. Empezando con el
monopolio atómico de EEUU, luego alcanzado por la URSS, y terminando con las
presiones soviéticas sobre los gobiernos de Europa del Este, en donde se acabaron
implantando regímenes comunistas. La táctica empleada por los soviéticos fue
relativamente rápida. Tras la guerra, se volvieron a crear en estos países regímenes
liberales, en donde se formaron grandes coaliciones de partidos políticos a fin de
obtener una mayoría de votos suficiente como para lograr el control de la cámara
legislativa y evitar la inestabilidad, o esa era la teoría. Así, se creó una gran coalición de
partidos marxistas y liberales progresistas bajo el nombre de Frente Popular, entre los
que se encontraba el Partido Comunista. Tras su victoria en los comicios, los
comunistas consiguieron hacerse con el control del Ejecutivo arrinconando al resto de
partidos políticos participantes en este Frente Popular. Desde esa posición acabaron
imponiendo una suerte de Estados totalitarios bajo el paraguas de la Unión Soviética.
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, Pues bien, de este recelo surgió el miedo colectivo a una guerra de alcance nuclear
que supondría la aniquilación total de la civilización. Ante este escenario poco
deseable por ambas potencias, la Guerra Fría consistió básicamente en la contención
del enemigo en su área de influencia y en el mantenimiento de un equilibrio
armamentístico entre los dos bloques. Era sencillo, como ninguno podía obtener la
victoria, ninguno abriría el conflicto, al menos directamente.
Desde el punto de vista histórico, con el fin de la Guerra Fría se daría paso a otra
etapa dentro de la Edad Contemporánea que llegaría hasta el presente. Obviamente,
no ha supuesto un cambio radical, de hecho los centros de poder siguen siendo
prácticamente los mismos (Estados Unidos, Rusia y China), pero bajo una igualdad
ideológica basada en el neocapitalismo al que combinan con un mayor o menor grado
de autoritarismo.
En cualquier caso, el escenario mundial que se abrió tras 1945 tiene dos ejes
fundamentales:
a. La formación de dos bloques enfrentados, que representaban sistemas
radicalmente opuestos en lo económico, social, político e ideológico:
El bloque occidental, con un sistema liberal democrático y de economía
capitalista bajo el liderazgo de Estados Unidos.
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