El cerebro y los eritrocitos dependen de la glucosa como principal fuente de energía metabólica; juntos consumen
aproximadamente el 80% de los 200 g de glucosa que el organismo requiere diariamente.
El mantenimiento de la glucemia en un rango estrecho de 4.5–5.5 mmol/L representa una prioridad homeostática
crítica para evitar la neuroglucopenia.
Importancia fisiológica de la glucemia
La vulnerabilidad de este equilibrio se debe a la desproporción entre las reservas disponibles y el consumo:
Compartimento Cantidad aproximada Función
Glucosa en sangre/plasma ~10 g Suministro inmediato
Glucógeno hepático ~75 g Mantener glucemia
Glucógeno muscular ~250 g Producción local de ATP
El glucógeno hepático solo puede sostener la glucemia durante aproximadamente 12–18 horas de ayuno.
Cuando la glucemia cae por debajo de 2.5 mmol/L (45 mg/dL), aparecen manifestaciones de neuroglucopenia:
● Confusión.
● Desorientación.
● Alteración neurológica.
● Coma.
● Riesgo de muerte.
Por esta razón el organismo depende de:
1. Almacenamiento de glucosa en forma de glucógeno.
2. Síntesis de glucosa de novo mediante gluconeogénesis.
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