Algunos conceptos previos
Para comprender el comportamiento internacional Estados Unidos desde el final de la guerra
fría resulta mucho más útil emplear otras herramientas teóricas que precisan una cierta
explicación previa como la de una teoría de la estabilidad hegemónica. Esta teoría (expuesta
por autores como Keohane o Gilpin) sostiene que la política internacional se caracteriza por
una sucesión de períodos en los que una sola gran potencia domina el sistema internacional
como resultado del último gran conflicto armado que se haya producido. El Estado
hegemónico establece un orden internacional que promueve sus propios intereses y valores
creando un sistema de seguridad y un orden económico internacional aceptado por el resto
de los actores, proporcionando en consecuencia estabilidad seguridad al conjunto del sistema.
La teoría del declive económico en un intento por imponer su hegemonía al resto de los
actores internacionales, un actor predominante realizará un sobreesfuerzo militar y en
consecuencia económico, asumiendo compromisos de seguridad excesivos que desbordan
sus propias capacidades. Ante la imposibilidad de resolver esta descompensación entre costes
y capacidades, el actor predominante tratará de implicar a sus aliados en el reparto de las
cargas y tratará de establecer unas reglas internacionales que le permitan una mayor libertad
de acción. Pero con ello sólo logrará comprender la legitimidad de sus acciones, perder
apoyos y acelerar el declive relativo de sus capacidades ante la emergencia de nuevos
competidores.
Según Gramsci, hegemonía es el poder adicional del que goza un grupo dominante en virtud
de su capacidad para impulsar a la sociedad en una dirección que sólo sirve a sus propios
intereses y que sea entendida por los grupos subordinados como interés general.
Desde el término de la Guerra Fría, los sucesivos presidentes que dirigieron Estados Unidos
trataron de convertir la primacía, logrando como consecuencia de la desaparición de la URSS,
en hegemonía, sin lograr imponer el sistema unipolar al que inspiraban.
, El <<nuevo orden internacional>> de G. Bush
El fin de la guerra fría exigía una reevaluación de los objetivos perseguidos por Estados
Unidos adaptándolos a las nuevas circunstancias. Se trataba de sustituir la estrategia de
contención adoptada en la época de los 40 aunque conservando su principal designio: la
búsqueda de un poder predominante evitando el ascenso de un rival regional o global
(estrategia de seguridad nacional, agosto de 1991). sobre estas bases, G. Bush artículo un
discurso sobre el nuevo contexto global y las oportunidades que ofrecía bajo el nombre del
<<nuevo orden internacional>>. Bush expuso un proyecto de sistema internacional
democrático basado en los valores estadounidenses (democracia, libre mercado e imperio de
la ley) que defendería la paz a través de la ONU en defensa de la seguridad entendida en
términos globales. En este sistema, Estados Unidos desempeñaría el principal papel como
consecuencia de sus capacidades e intereses globales, combinando la acción unilateral como
la colectiva.
El nuevo orden constituye en un estado retórico que manifestaba la aspiración estadounidense
sobre las características que debía adoptar el incipiente ordenamiento internacional pero, en
puridad, no constituyó una estrategia que permitiera a Estados Unidos enfrentarse a los
cambios globales ocurridos.
La doctrina del nuevo orden tuvo a Europa como principal escenario de aplicación
desarrollando una doble estrategia de ampliación y compromiso colectivo que situó al OTAN
como núcleo institucional del nuevo orden. esta orientación se puso de manifiesto en 3
asuntos cruciales: la reunificación de Alemania, la transformación de la OTAN y el proceso
de integración europea.
Toda la política europea de Bush fue consecuencia del trato dado a Alemania orientado a
lograr que el país reunificado permaneciera en la alianza atlántica convirtiéndolo en su
principal aliado europeo. la desaparición de la URSS permitió a Estados Unidos reestructurar
la seguridad europea sobre la base del vínculo transatlántico convirtiendo a la OTAN en el
Para comprender el comportamiento internacional Estados Unidos desde el final de la guerra
fría resulta mucho más útil emplear otras herramientas teóricas que precisan una cierta
explicación previa como la de una teoría de la estabilidad hegemónica. Esta teoría (expuesta
por autores como Keohane o Gilpin) sostiene que la política internacional se caracteriza por
una sucesión de períodos en los que una sola gran potencia domina el sistema internacional
como resultado del último gran conflicto armado que se haya producido. El Estado
hegemónico establece un orden internacional que promueve sus propios intereses y valores
creando un sistema de seguridad y un orden económico internacional aceptado por el resto
de los actores, proporcionando en consecuencia estabilidad seguridad al conjunto del sistema.
La teoría del declive económico en un intento por imponer su hegemonía al resto de los
actores internacionales, un actor predominante realizará un sobreesfuerzo militar y en
consecuencia económico, asumiendo compromisos de seguridad excesivos que desbordan
sus propias capacidades. Ante la imposibilidad de resolver esta descompensación entre costes
y capacidades, el actor predominante tratará de implicar a sus aliados en el reparto de las
cargas y tratará de establecer unas reglas internacionales que le permitan una mayor libertad
de acción. Pero con ello sólo logrará comprender la legitimidad de sus acciones, perder
apoyos y acelerar el declive relativo de sus capacidades ante la emergencia de nuevos
competidores.
Según Gramsci, hegemonía es el poder adicional del que goza un grupo dominante en virtud
de su capacidad para impulsar a la sociedad en una dirección que sólo sirve a sus propios
intereses y que sea entendida por los grupos subordinados como interés general.
Desde el término de la Guerra Fría, los sucesivos presidentes que dirigieron Estados Unidos
trataron de convertir la primacía, logrando como consecuencia de la desaparición de la URSS,
en hegemonía, sin lograr imponer el sistema unipolar al que inspiraban.
, El <<nuevo orden internacional>> de G. Bush
El fin de la guerra fría exigía una reevaluación de los objetivos perseguidos por Estados
Unidos adaptándolos a las nuevas circunstancias. Se trataba de sustituir la estrategia de
contención adoptada en la época de los 40 aunque conservando su principal designio: la
búsqueda de un poder predominante evitando el ascenso de un rival regional o global
(estrategia de seguridad nacional, agosto de 1991). sobre estas bases, G. Bush artículo un
discurso sobre el nuevo contexto global y las oportunidades que ofrecía bajo el nombre del
<<nuevo orden internacional>>. Bush expuso un proyecto de sistema internacional
democrático basado en los valores estadounidenses (democracia, libre mercado e imperio de
la ley) que defendería la paz a través de la ONU en defensa de la seguridad entendida en
términos globales. En este sistema, Estados Unidos desempeñaría el principal papel como
consecuencia de sus capacidades e intereses globales, combinando la acción unilateral como
la colectiva.
El nuevo orden constituye en un estado retórico que manifestaba la aspiración estadounidense
sobre las características que debía adoptar el incipiente ordenamiento internacional pero, en
puridad, no constituyó una estrategia que permitiera a Estados Unidos enfrentarse a los
cambios globales ocurridos.
La doctrina del nuevo orden tuvo a Europa como principal escenario de aplicación
desarrollando una doble estrategia de ampliación y compromiso colectivo que situó al OTAN
como núcleo institucional del nuevo orden. esta orientación se puso de manifiesto en 3
asuntos cruciales: la reunificación de Alemania, la transformación de la OTAN y el proceso
de integración europea.
Toda la política europea de Bush fue consecuencia del trato dado a Alemania orientado a
lograr que el país reunificado permaneciera en la alianza atlántica convirtiéndolo en su
principal aliado europeo. la desaparición de la URSS permitió a Estados Unidos reestructurar
la seguridad europea sobre la base del vínculo transatlántico convirtiendo a la OTAN en el