ANATOMIA DE LA RODILLA
La tendinopatía es una lesión por sobreuso común que se presenta en la extremidad inferior,
causando dolor y pérdida de funcionalidad; como parte de la patología se han
observado cambios en la estructura del tendón que afectan negativamente a la
capacidad de carga y tolerancia del tendón, caracterizándose por presentar un dolor
muy localizado. (Cook et al. 2017)
También es conocida como “rodilla del saltador” o tendinitis rotuliana, aunque los
estudios han demostrado que se trata de un proceso crónico degenerativo en lugar de
una inflamación aguda, teniendo como causa los movimientos repetitivos que causan
una carga excesiva del tendón, particularmente durante los deportes que implican
aceleración repentina y salto. (Everhart et al., 2016)
Después de la aparición de los síntomas del tendón, se ha observado que un alto
porcentaje de sujetos continúan con síntomas que se vuelven crónicos, generado por
un fracaso de una reparación inicial, después de lo cual el tendón comienza un ciclo
de degeneración progresiva. (Valera et al. 2016)
Anatomía.
La rodilla es una articulación que combina una amplia movilidad con una gran
estabilidad, es imprescindible para soportar el peso del cuerpo, desde el punto de vista
morfológico, es una articulación triple, troclear y bicondílea en la que contactan el
fémur, la tibia y la rótula. Así mismo la conforman los meniscos, ligamentos laterales,
ligamentos cruzados, tendón rotuliano, tendón del cuádriceps, así como los músculos
de la articulación y su paquete vascular. (Hermosa & Pascual., 2016)
, Superficies articulares.
La extremidad inferior del fémur presenta una superficie articular única revestida de
cartílago articular, en la que se distinguen la porción anterior que está representada
por la superficie rotuliana y la porción posterior cada vertiente de la superficie
rotuliana se continúa con una superficie condílea; las superficies condíleas se separan
una de otra por una profunda escotadura intercondílea
Meniscos.
Entre las superficies articulares de la tibia y el fémur se intercalan dos meniscos
articulares, uno lateral y otro medial. Los meniscos aumentan la congruencia entre
las superficies articulares; amortiguan y absorben las cargas; y movilizan el líquido
sinovial facilitando su función nutricia, lubricante y termorreguladora de la
articulación. Están formados por fibrocartílago y se han denominado fibrocartílagos
semilunares, por sus extremos, estos se unen a la tibia, en el espacio intercondíleo.
(García-Porrero et al 2005).
Cápsula articular.
La cápsula puede ser considerada como un manguito fibroso, por delante se inserta
en la fosa supratroclear alejada de la superficie articular rotuliana; a los lados se
inserta por debajo de los epicóndilos; y por detrás se inserta ligeramente alejada del
contorno posterior de los cóndilos y, luego se introduce en la escotadura intercondílea
donde se une a los márgenes de la superficie articular y se fusiona con los ligamentos
cruzados. En la tibia se inserta próxima al revestimiento del cartílago articular.
(García-Porrero et al 2005)
La membrana sinovial es la más extensa de todo el organismo, tapiza la cara interna
de la cápsula articular, esta queda parcialmente dividida en dos sectores, el
suprameniscal y el inframeniscal. Finalmente, los músculos periarticulares poseen
La tendinopatía es una lesión por sobreuso común que se presenta en la extremidad inferior,
causando dolor y pérdida de funcionalidad; como parte de la patología se han
observado cambios en la estructura del tendón que afectan negativamente a la
capacidad de carga y tolerancia del tendón, caracterizándose por presentar un dolor
muy localizado. (Cook et al. 2017)
También es conocida como “rodilla del saltador” o tendinitis rotuliana, aunque los
estudios han demostrado que se trata de un proceso crónico degenerativo en lugar de
una inflamación aguda, teniendo como causa los movimientos repetitivos que causan
una carga excesiva del tendón, particularmente durante los deportes que implican
aceleración repentina y salto. (Everhart et al., 2016)
Después de la aparición de los síntomas del tendón, se ha observado que un alto
porcentaje de sujetos continúan con síntomas que se vuelven crónicos, generado por
un fracaso de una reparación inicial, después de lo cual el tendón comienza un ciclo
de degeneración progresiva. (Valera et al. 2016)
Anatomía.
La rodilla es una articulación que combina una amplia movilidad con una gran
estabilidad, es imprescindible para soportar el peso del cuerpo, desde el punto de vista
morfológico, es una articulación triple, troclear y bicondílea en la que contactan el
fémur, la tibia y la rótula. Así mismo la conforman los meniscos, ligamentos laterales,
ligamentos cruzados, tendón rotuliano, tendón del cuádriceps, así como los músculos
de la articulación y su paquete vascular. (Hermosa & Pascual., 2016)
, Superficies articulares.
La extremidad inferior del fémur presenta una superficie articular única revestida de
cartílago articular, en la que se distinguen la porción anterior que está representada
por la superficie rotuliana y la porción posterior cada vertiente de la superficie
rotuliana se continúa con una superficie condílea; las superficies condíleas se separan
una de otra por una profunda escotadura intercondílea
Meniscos.
Entre las superficies articulares de la tibia y el fémur se intercalan dos meniscos
articulares, uno lateral y otro medial. Los meniscos aumentan la congruencia entre
las superficies articulares; amortiguan y absorben las cargas; y movilizan el líquido
sinovial facilitando su función nutricia, lubricante y termorreguladora de la
articulación. Están formados por fibrocartílago y se han denominado fibrocartílagos
semilunares, por sus extremos, estos se unen a la tibia, en el espacio intercondíleo.
(García-Porrero et al 2005).
Cápsula articular.
La cápsula puede ser considerada como un manguito fibroso, por delante se inserta
en la fosa supratroclear alejada de la superficie articular rotuliana; a los lados se
inserta por debajo de los epicóndilos; y por detrás se inserta ligeramente alejada del
contorno posterior de los cóndilos y, luego se introduce en la escotadura intercondílea
donde se une a los márgenes de la superficie articular y se fusiona con los ligamentos
cruzados. En la tibia se inserta próxima al revestimiento del cartílago articular.
(García-Porrero et al 2005)
La membrana sinovial es la más extensa de todo el organismo, tapiza la cara interna
de la cápsula articular, esta queda parcialmente dividida en dos sectores, el
suprameniscal y el inframeniscal. Finalmente, los músculos periarticulares poseen