-UNIDADES MORFOLÓGICAS. MORFOLOGÍA FLEXIVA Y MORFOLOGÍA LÉXICA
Como se explicó anteriormente, la MORFOLOGÍA es la parte de la gramática que estudia la
estructura interna de las palabras, las variantes que estas presentan, los segmentos que las
componen y la forma en que se combinan. Estudia también el papel gramatical que
desempeña cada segmento en relación con los demás elementos de la palabra en la que se
insertan. La unidad mínima de la morfología es el MORFEMA, concepto que ha recibido
varias interpretaciones.
Suele dividirse la morfología en dos grandes ramas: la MORFOLOGÍA FLEXIVA y la
MORFOLOGIA LEXICA O DERIVATIVA. La primera estudia las variaciones de las palabras
que suplican cambios de contenido de naturaleza gramatical que tienen consecuencias en
las relaciones sintácticas, como en la concordancia (Ellos trabajan) o en la reacción (para).
Los morfemas de contenido gramatical que dan lugar al conjunto de variantes de una
palabra se denominan MORFEMAS FLEXIVOS. El conjunto de estas variantes constituye la
FLEXIÓN de la palabra o el PARADIGMA FLEXIVO que le corresponde. Las alternancias
basadas en la flexión pueden afectar: el GÉNERO (alta/alto; este/esta/esto;
profesor/profesora) el NUMERO (mesa/mesas-cantó/cantamos), la PERSONA (mi-ti;
canto-cantas), el ASPECTO (canté-cantaba), el MODO (canto-cante) y más puramente en
español- el CASO (yo-mi-me). Los VARIANTES FLEXIONADAS de las palabras (casas,
cantábamos, muchos, estás)no aparecen en los diccionarios, pero las alteraciones de
género (muchacho/muchacha) suelen formar parte, cuando existen, de la entrada léxica de
los sustantivos y los adjetivos.
La MORFOLOGIA LEXICA se denomina a menudo FORMACIÓN DE PALABRAS en la
tradición gramatical hispánica. Estudia esta parte de la gramática la estructura de las
palabras y las pautas que permiten construirlas o derivarlas de otras, como en dormitorio a
partir de dormir, sensatez a partir de sensato o robustecer a partir de robusto. Mientras que
las voces flexionadas (leo, leyendo, leeré) constituyen VARIANTES de una misma unidad
léxica (leer), las palabras derivadas (lector, lectura) no son variantes de las formas de las
que procede (leer), sino voces diferentes, aunque relacionadas con ellas en la historia de la
lengua, en la conciencia lingüística de los hablantes o en ambas a la vez. La morfologia
lexica se ha denominado también MORFOLOGÍA DERIVATIVA. Este término sólo es
apropiado si se usa en sentido amplio el concepto de DERIVACIÓN, ya que hacerlo en el
estricto excluye el de COMPOSICIÓN. La morfología apreciativa constituye una parte de la
morfología léxica, si bien posee ciertas propiedades en común con la flexiva.
La noción de “morfema” suele usarse en varios sentidos, pero sobre todo en tres. En el
primero de ellos equivale a SEGMENTO MORFOLÓGICO. Desde este punto de vista (que
se adoptará aquí) -s es un morfema en casa-s, y se lo es en cam-a-se-s (los demás
morfemas aislados en esta última palabras se explicarán más adelante). En segundo lugar,
algunos gramáticos emplean también el término morfema para abarcar las unidades
sintácticas que poseen significado gramatical, como los artículo, algunos pronombres y la
mayor parte de las preposiciones. Se ha aducido como principal ventaja de esta opción el
hecho de que permite extender el concepto morfem a las voces que no siempre se integran
de forma gráfica en otras, aunque se incorporen prosódicamente a ellas. No resultaría
Como se explicó anteriormente, la MORFOLOGÍA es la parte de la gramática que estudia la
estructura interna de las palabras, las variantes que estas presentan, los segmentos que las
componen y la forma en que se combinan. Estudia también el papel gramatical que
desempeña cada segmento en relación con los demás elementos de la palabra en la que se
insertan. La unidad mínima de la morfología es el MORFEMA, concepto que ha recibido
varias interpretaciones.
Suele dividirse la morfología en dos grandes ramas: la MORFOLOGÍA FLEXIVA y la
MORFOLOGIA LEXICA O DERIVATIVA. La primera estudia las variaciones de las palabras
que suplican cambios de contenido de naturaleza gramatical que tienen consecuencias en
las relaciones sintácticas, como en la concordancia (Ellos trabajan) o en la reacción (para).
Los morfemas de contenido gramatical que dan lugar al conjunto de variantes de una
palabra se denominan MORFEMAS FLEXIVOS. El conjunto de estas variantes constituye la
FLEXIÓN de la palabra o el PARADIGMA FLEXIVO que le corresponde. Las alternancias
basadas en la flexión pueden afectar: el GÉNERO (alta/alto; este/esta/esto;
profesor/profesora) el NUMERO (mesa/mesas-cantó/cantamos), la PERSONA (mi-ti;
canto-cantas), el ASPECTO (canté-cantaba), el MODO (canto-cante) y más puramente en
español- el CASO (yo-mi-me). Los VARIANTES FLEXIONADAS de las palabras (casas,
cantábamos, muchos, estás)no aparecen en los diccionarios, pero las alteraciones de
género (muchacho/muchacha) suelen formar parte, cuando existen, de la entrada léxica de
los sustantivos y los adjetivos.
La MORFOLOGIA LEXICA se denomina a menudo FORMACIÓN DE PALABRAS en la
tradición gramatical hispánica. Estudia esta parte de la gramática la estructura de las
palabras y las pautas que permiten construirlas o derivarlas de otras, como en dormitorio a
partir de dormir, sensatez a partir de sensato o robustecer a partir de robusto. Mientras que
las voces flexionadas (leo, leyendo, leeré) constituyen VARIANTES de una misma unidad
léxica (leer), las palabras derivadas (lector, lectura) no son variantes de las formas de las
que procede (leer), sino voces diferentes, aunque relacionadas con ellas en la historia de la
lengua, en la conciencia lingüística de los hablantes o en ambas a la vez. La morfologia
lexica se ha denominado también MORFOLOGÍA DERIVATIVA. Este término sólo es
apropiado si se usa en sentido amplio el concepto de DERIVACIÓN, ya que hacerlo en el
estricto excluye el de COMPOSICIÓN. La morfología apreciativa constituye una parte de la
morfología léxica, si bien posee ciertas propiedades en común con la flexiva.
La noción de “morfema” suele usarse en varios sentidos, pero sobre todo en tres. En el
primero de ellos equivale a SEGMENTO MORFOLÓGICO. Desde este punto de vista (que
se adoptará aquí) -s es un morfema en casa-s, y se lo es en cam-a-se-s (los demás
morfemas aislados en esta última palabras se explicarán más adelante). En segundo lugar,
algunos gramáticos emplean también el término morfema para abarcar las unidades
sintácticas que poseen significado gramatical, como los artículo, algunos pronombres y la
mayor parte de las preposiciones. Se ha aducido como principal ventaja de esta opción el
hecho de que permite extender el concepto morfem a las voces que no siempre se integran
de forma gráfica en otras, aunque se incorporen prosódicamente a ellas. No resultaría