Los ferrocarriles y la transformación del
paisaje
La construcción de ferrocarriles transformó al país durante el Porfiriato ya que su desarrollo era
indispensable para el comercio y las exportaciones.
Cuando Diaz ascendió a la presidencia ya existían 570 km de vías de ferrocarril y para 1910 ya
se habían construido más de 19.000, esta red de ferrocarriles y el telégrafo conectaron a México
como nunca antes lo que facilitó que se integrará un mercado nacional
Gracias a las comunicaciones, el alumbrado público y demás, el paisaje mexicano sufrió una gran
transformación, las urbes se expandieron y modernizaron, en muchas capitales se construyeron
teatros, plazas y avenidas.
Esas transformaciones no beneficiaron a todos los estados por igual, los norteños crecieron y se
desarrollaron en forma notable mientras que en el sur apenas sufrieron modificaciones
significativas en el paisaje