Imagina una familia cenando. De repente, la madre se percata que falta traer la bebida a la
mesa. Ella tiene básicamente dos formas de comunicar lo que ha notado: la primera, es reclamar
y quejarse de que es ella quien siempre se encarga de todo, enojándose con los demás porque no
colaboran; la otra es haciendo que las cosas pasen, pidiéndole a uno de sus hijos o a su esposo,
que se levante y traiga la bebida que está en la nevera.
En ambos casos, la madre está comunicando algo; sin embargo, una forma le genera
descontento y la otra genera que la bebida esté en la mesa.
A partir de esto, tenemos en cuenta lo siguiente:
No podemos no comunicar
Incluso si no emitimos palabra alguna, nos estamos comunicando, expone Paul Watzlawick en
su libro "Teoría de la Comunicación Humana", alegando que el silencio es tanto una forma de
comunicación como lo es una explosión ruidosa y verbal.
A través de ello, Watzlawick sugiere que, dado que el comportamiento no tiene contrario o
antítesis, todo lo que las personas hacen o dicen, y todo lo que no hacen y no dicen, es una
comunicación de algún tipo.
Ahora que cuentas con esta información, podrás entender diversos escenarios que antes
pasaban inadvertidos. Recuerda que muchas veces, las sombras reflejan quién está detrás.
Te invitamos a observar este gráfico, el cual expone el modelo tradicional de comunicación.
En este modelo de comunicación contamos con el Emisor – quien emite el mensaje – y el
Receptor, quien recibe la información. Luego, existe el Ruido, representado por las interferencias
que influyen entre la información que pasa a ser codificada y decodificada.
Si bien, el modelo expuesto anteriormente, sirvió durante años para nuestra sociedad; sin
embargo, hoy en día sólo es aplicable únicamente para las máquinas, pues muestra una
comunicación no recíproca que se manifiesta en – por ejemplo- plantas transmisoras de canales
de TV, radio, e incluso en aparatos de oficina.
¿Por qué decimos que ha servido, haciendo referencia al Pasado?
Porque en una sociedad tan cambiada, este modelo NO ES SUFICIENTE, incluyendo en la
comunicación entre humanos y máquinas.
, ¿Qué le falta a este modelo?
Corporalidad:la comunicación con gestos, posturas, miradas y formas de moverse.
Emociones:aquellas que nos generan las distintas formas en que interpretamos las cosas.
Contexto:el marco en donde nos movemos, como por ejemplo: una sala en silencio, un
restaurant lleno de gente, la oficina en un día ajetreado o la iglesia en plena misa.
Dominios:El trabajo, la familia, los amigos, la pareja o los clubes.
Distinciones en el lenguaje:Juicios, hechos, compromiso, pedidos, declaraciones, entre
otros.
Para comprenderlo mejor, te mostramos este ejemplo en donde participan cada una de las
variables expuestas:
A partir de esto, podemos concluir que el modelo clásico de comunicación no llega a suplir con
todos los factores que pueden ser parte de una comunicación entre seres complejos y
lingüísticos como nosotros.
Este curso se fundamenta, entre otras disciplinas, en la Ontología del Lenguaje, la cual sostiene
en sus principios lo siguiente
Interpretar a los seres humanos como seres lingüísticos.
Interpretar al lenguaje como generativo.
Interpretar que los seres humanos se crean a sí mismos en el lenguaje y a través de él.
Teniendo en cuenta estos tres principios, pensemos por un momento:
¿Cuánto tiempo estamos en conversaciones?
mesa. Ella tiene básicamente dos formas de comunicar lo que ha notado: la primera, es reclamar
y quejarse de que es ella quien siempre se encarga de todo, enojándose con los demás porque no
colaboran; la otra es haciendo que las cosas pasen, pidiéndole a uno de sus hijos o a su esposo,
que se levante y traiga la bebida que está en la nevera.
En ambos casos, la madre está comunicando algo; sin embargo, una forma le genera
descontento y la otra genera que la bebida esté en la mesa.
A partir de esto, tenemos en cuenta lo siguiente:
No podemos no comunicar
Incluso si no emitimos palabra alguna, nos estamos comunicando, expone Paul Watzlawick en
su libro "Teoría de la Comunicación Humana", alegando que el silencio es tanto una forma de
comunicación como lo es una explosión ruidosa y verbal.
A través de ello, Watzlawick sugiere que, dado que el comportamiento no tiene contrario o
antítesis, todo lo que las personas hacen o dicen, y todo lo que no hacen y no dicen, es una
comunicación de algún tipo.
Ahora que cuentas con esta información, podrás entender diversos escenarios que antes
pasaban inadvertidos. Recuerda que muchas veces, las sombras reflejan quién está detrás.
Te invitamos a observar este gráfico, el cual expone el modelo tradicional de comunicación.
En este modelo de comunicación contamos con el Emisor – quien emite el mensaje – y el
Receptor, quien recibe la información. Luego, existe el Ruido, representado por las interferencias
que influyen entre la información que pasa a ser codificada y decodificada.
Si bien, el modelo expuesto anteriormente, sirvió durante años para nuestra sociedad; sin
embargo, hoy en día sólo es aplicable únicamente para las máquinas, pues muestra una
comunicación no recíproca que se manifiesta en – por ejemplo- plantas transmisoras de canales
de TV, radio, e incluso en aparatos de oficina.
¿Por qué decimos que ha servido, haciendo referencia al Pasado?
Porque en una sociedad tan cambiada, este modelo NO ES SUFICIENTE, incluyendo en la
comunicación entre humanos y máquinas.
, ¿Qué le falta a este modelo?
Corporalidad:la comunicación con gestos, posturas, miradas y formas de moverse.
Emociones:aquellas que nos generan las distintas formas en que interpretamos las cosas.
Contexto:el marco en donde nos movemos, como por ejemplo: una sala en silencio, un
restaurant lleno de gente, la oficina en un día ajetreado o la iglesia en plena misa.
Dominios:El trabajo, la familia, los amigos, la pareja o los clubes.
Distinciones en el lenguaje:Juicios, hechos, compromiso, pedidos, declaraciones, entre
otros.
Para comprenderlo mejor, te mostramos este ejemplo en donde participan cada una de las
variables expuestas:
A partir de esto, podemos concluir que el modelo clásico de comunicación no llega a suplir con
todos los factores que pueden ser parte de una comunicación entre seres complejos y
lingüísticos como nosotros.
Este curso se fundamenta, entre otras disciplinas, en la Ontología del Lenguaje, la cual sostiene
en sus principios lo siguiente
Interpretar a los seres humanos como seres lingüísticos.
Interpretar al lenguaje como generativo.
Interpretar que los seres humanos se crean a sí mismos en el lenguaje y a través de él.
Teniendo en cuenta estos tres principios, pensemos por un momento:
¿Cuánto tiempo estamos en conversaciones?