En esta ocasión, trataremos los Juicios como tema principal. Mientras cursas esta lección, te aconsejamos
darte unos minutos a solas para enfocarte en la Realidad Ideal (R.I.) que tienes planteada alcanzar a través de
esta carrera en Coaching Ontológico y analizar sobre los juicios que se interponen para alcanzarla.
¿Qué es un Juicio?
En el Coaching Ontológico, un Juicio es un pensamiento que nos “ayuda” a caminar hacia el futuro de manera
más precavida; sin embargo, si los confundimos con afirmaciones, podrían ayudarnos o restringirnos de
oportunidades.
Bajo este concepto, plantéate esta pregunta:
“¿Para qué me serviría distinguir los Juicios que me cierran posibilidades en la vida?”
Mira el video a continuación:
Mira el video a continuación:
¿Qué pensó la chica?
Claramente, no podemos estar seguros de aquello que pensó; sin embargo, podemos llegar a suponer lo que
pasó por su mente al encontrarse con dicha escena.
Mi marido quiere matar al gato.
Mi pareja nunca quiso al gato.
Nada es lo que parece.
¡Qué susto!
¡¿Quiere cocinar al gato para la cena?!
¡Aún no lo mató! Puedo detenerlo.
No me sorprende, es de esperar que él haga esas cosas.
¿Por qué mi gato no ha huido?
Sabía que no le agradaba, ¿pero comérselo?
Como también, podemos sacar conclusiones de la situación por nuestra cuenta:
No es su esposo, es su novio.
Eso le pasa por dejarle las llaves al novio.
Ambos viven juntos.
Él no sabe cocinar.
Él es muy distraído.
Su relación se ha arruinado.
Se abrieron muchos supuestos, ¿cierto? Si observamos un poco más, notarás que los juicios que ella pudo
haber tomado y tus juicios, son muy distintos.
, ¡Si!
¿Desde qué lugar han sido sacadas estas conclusiones?
Por un lado, como la chica no sabe que aquel líquido rojizo es salsa de tomates y no sangre, probablemente
está pensando lo peor en ese mismo instante; pero una vez que descubriera el verdadero origen del líquido rojo,
se daría cuenta que es solo salsa aquello de lo que está manchado su gato y a partir de ello, podría tomar otra
decisión.
¿Ves cómo funciona?
Cuando los seres humanos NO CONOCEMOS TODO SOBRE UNA HISTORIA, tenemos la necesidad de explicarla
de algún modo y cerrar puntos donde no hay, completando con suposiciones o lo que en el Coaching Ontológico
denominamos JUICIOS (Juicios de valor).
Veamos otro ejemplo:Cuando alguien que te conoce, te comenta sobre alguna situación en su centro de trabajo
o en su vida personal; muy aparte de lo que esa persona te cuente tienes dos opciones: Armar el resto de tu
historia en tu cabeza, llenándola de supuestos de manera automática, o preguntarle a dicha persona los detalles
faltantes que no terminan de cerrar en tu cabeza para dar una opinión al respecto
Ahora que ya sabes sobre los juicios que te pueden afectar de manera negativa, demos paso a analizar los dos
tipos de juicios que se pueden formar en tu cabeza
Los que ABREN POSIBILIDADES
Los que CIERRAN POSIBILIDADES
Reconocerlos dependerá de la vuelta que puedas darle a aquellas interpretaciones que surgen en tu mente. Es
decir; mientras lo que piensas puede cerrarte una posibilidad, también puede abrirla. Veamos algunos ejemplos
darte unos minutos a solas para enfocarte en la Realidad Ideal (R.I.) que tienes planteada alcanzar a través de
esta carrera en Coaching Ontológico y analizar sobre los juicios que se interponen para alcanzarla.
¿Qué es un Juicio?
En el Coaching Ontológico, un Juicio es un pensamiento que nos “ayuda” a caminar hacia el futuro de manera
más precavida; sin embargo, si los confundimos con afirmaciones, podrían ayudarnos o restringirnos de
oportunidades.
Bajo este concepto, plantéate esta pregunta:
“¿Para qué me serviría distinguir los Juicios que me cierran posibilidades en la vida?”
Mira el video a continuación:
Mira el video a continuación:
¿Qué pensó la chica?
Claramente, no podemos estar seguros de aquello que pensó; sin embargo, podemos llegar a suponer lo que
pasó por su mente al encontrarse con dicha escena.
Mi marido quiere matar al gato.
Mi pareja nunca quiso al gato.
Nada es lo que parece.
¡Qué susto!
¡¿Quiere cocinar al gato para la cena?!
¡Aún no lo mató! Puedo detenerlo.
No me sorprende, es de esperar que él haga esas cosas.
¿Por qué mi gato no ha huido?
Sabía que no le agradaba, ¿pero comérselo?
Como también, podemos sacar conclusiones de la situación por nuestra cuenta:
No es su esposo, es su novio.
Eso le pasa por dejarle las llaves al novio.
Ambos viven juntos.
Él no sabe cocinar.
Él es muy distraído.
Su relación se ha arruinado.
Se abrieron muchos supuestos, ¿cierto? Si observamos un poco más, notarás que los juicios que ella pudo
haber tomado y tus juicios, son muy distintos.
, ¡Si!
¿Desde qué lugar han sido sacadas estas conclusiones?
Por un lado, como la chica no sabe que aquel líquido rojizo es salsa de tomates y no sangre, probablemente
está pensando lo peor en ese mismo instante; pero una vez que descubriera el verdadero origen del líquido rojo,
se daría cuenta que es solo salsa aquello de lo que está manchado su gato y a partir de ello, podría tomar otra
decisión.
¿Ves cómo funciona?
Cuando los seres humanos NO CONOCEMOS TODO SOBRE UNA HISTORIA, tenemos la necesidad de explicarla
de algún modo y cerrar puntos donde no hay, completando con suposiciones o lo que en el Coaching Ontológico
denominamos JUICIOS (Juicios de valor).
Veamos otro ejemplo:Cuando alguien que te conoce, te comenta sobre alguna situación en su centro de trabajo
o en su vida personal; muy aparte de lo que esa persona te cuente tienes dos opciones: Armar el resto de tu
historia en tu cabeza, llenándola de supuestos de manera automática, o preguntarle a dicha persona los detalles
faltantes que no terminan de cerrar en tu cabeza para dar una opinión al respecto
Ahora que ya sabes sobre los juicios que te pueden afectar de manera negativa, demos paso a analizar los dos
tipos de juicios que se pueden formar en tu cabeza
Los que ABREN POSIBILIDADES
Los que CIERRAN POSIBILIDADES
Reconocerlos dependerá de la vuelta que puedas darle a aquellas interpretaciones que surgen en tu mente. Es
decir; mientras lo que piensas puede cerrarte una posibilidad, también puede abrirla. Veamos algunos ejemplos