Disoluciones Químicas
Química General → Disoluciones
Las Disoluciones Químicas:
Una solución (o disolución) es una mezcla de dos o más componentes,
perfectamente homogénea ya que cada componente se mezcla íntimamente
con el otro, de modo tal que pierden sus características individuales. Esto último
significa que los constituyentes son indistinguibles y el conjunto se presenta
en una sola fase (sólida, líquida o gas) bien definida.
Una solución que contiene agua como solvente se llama solución acuosa.
Si se analiza una muestra de alguna solución puede apreciarse que en
cualquier parte de ella su composición es constante.
Entonces, reiterando, llamaremos solución o disolución a las mezclas
homogéneas que se encuentran en fase líquida. Es decir, las mezclas
homogéneas que se presentan en fase sólida, como las aleaciones (acero,
bronce, latón) o las que se hallan en fase gaseosa (aire, humo, etc.) no se les
conoce como disoluciones.
Las mezclas de gases, tales como la atmósfera, a veces también se consideran
como soluciones.
Las soluciones son distintas de los coloides y de las suspensiones en que las
partículas del soluto son de tamaño molecular y están dispersas uniformemente
entre las moléculas del solvente.
Las sales, los ácidos, y las bases se ionizan cuando se disuelven en el agua
Características de las soluciones (o
disoluciones):
Sus componente no pueden separarse por métodos físicos simples como
decantación, filtración, centrifugación, etc.
Sus componentes sólo pueden separase por destilación, cristalización,
cromatografía.
Los componentes de una solución son soluto y solvente.
o soluto es aquel componente que se encuentra en menor cantidad y es el
que se disuelve. El soluto puede ser sólido, líquido o gas, como ocurre en las bebidas
gaseosas, donde el dióxido de carbono se utiliza como gasificante de las bebidas. El azúcar
se puede utilizar como un soluto disuelto en líquidos (agua).
o solvente es aquel componente que se encuentra en mayor cantidad y es el
medio que disuelve al soluto. El solvente es aquella fase en que se encuentra la
solución. Aunque un solvente puede ser un gas, líquido o sólido, el solvente más común es
el agua.
, En una disolución, tanto el soluto como el solvente interactúan a nivel de sus
componentes más pequeños (moléculas, iones). Esto explica el carácter homogéneo
de las soluciones y la imposibilidad de separar sus componentes por métodos
mecánicos.
Mayor o menor concentración
Ya dijimos que las disoluciones son mezclas de dos o más sustancias, por lo
tanto se pueden mezclar agregando distintas cantidades: Para saber
exactamente la cantidad de soluto y de solvente de una disolución se utiliza
una magnitud denominada concentración.
Dependiendo de su concentración, las disoluciones se clasifican en diluidas,
concentradas, saturadas, sobresaturadas:
Diluidas: si la cantidad de soluto respecto del solvente es pequeña. Ejemplo:
una solución de 1 gramo de sal de mesa en 100 gramos de agua.
Concentradas: si la proporción de soluto con respecto del solvente es
grande. Ejemplo: una disolución de 25 gramos de sal de mesa en 100 gramos de
agua.
Saturadas: se dice que una disolución está saturada a una determinada
temperatura cuando no admite más cantidad de soluto disuelto. Ejemplo: 36 gramos
de sal de mesa en 100 gramos de agua a 20º C. Si intentamos disolver 38 gramos
de sal en 100 gramos de agua, sólo se disolvería 36 gramos y los 2 gramos
restantes permanecerán en el fondo del vaso sin disolverse.
Sobresaturadas: disolución que contiene mayor cantidad de soluto que la
permitida a una temperatura determinada. La sobresaturación se produce por
enfriamientos rápidos o por descompresiones bruscas. Ejemplo: al sacar el corcho a
una botella de refresco gaseoso.
Modo de expresar las concentraciones
Ya sabemos que la concentración de las soluciones es la cantidad de soluto
contenido en una cantidad determinada de solvente o solución. También
debemos aclarar que los términos diluida o concentrada expresan
concentraciones relativas.
Las unidades de concentración en que se expresa una solución o disolución
pueden clasificarse en unidades físicas y en unidades químicas.
Química General → Disoluciones
Las Disoluciones Químicas:
Una solución (o disolución) es una mezcla de dos o más componentes,
perfectamente homogénea ya que cada componente se mezcla íntimamente
con el otro, de modo tal que pierden sus características individuales. Esto último
significa que los constituyentes son indistinguibles y el conjunto se presenta
en una sola fase (sólida, líquida o gas) bien definida.
Una solución que contiene agua como solvente se llama solución acuosa.
Si se analiza una muestra de alguna solución puede apreciarse que en
cualquier parte de ella su composición es constante.
Entonces, reiterando, llamaremos solución o disolución a las mezclas
homogéneas que se encuentran en fase líquida. Es decir, las mezclas
homogéneas que se presentan en fase sólida, como las aleaciones (acero,
bronce, latón) o las que se hallan en fase gaseosa (aire, humo, etc.) no se les
conoce como disoluciones.
Las mezclas de gases, tales como la atmósfera, a veces también se consideran
como soluciones.
Las soluciones son distintas de los coloides y de las suspensiones en que las
partículas del soluto son de tamaño molecular y están dispersas uniformemente
entre las moléculas del solvente.
Las sales, los ácidos, y las bases se ionizan cuando se disuelven en el agua
Características de las soluciones (o
disoluciones):
Sus componente no pueden separarse por métodos físicos simples como
decantación, filtración, centrifugación, etc.
Sus componentes sólo pueden separase por destilación, cristalización,
cromatografía.
Los componentes de una solución son soluto y solvente.
o soluto es aquel componente que se encuentra en menor cantidad y es el
que se disuelve. El soluto puede ser sólido, líquido o gas, como ocurre en las bebidas
gaseosas, donde el dióxido de carbono se utiliza como gasificante de las bebidas. El azúcar
se puede utilizar como un soluto disuelto en líquidos (agua).
o solvente es aquel componente que se encuentra en mayor cantidad y es el
medio que disuelve al soluto. El solvente es aquella fase en que se encuentra la
solución. Aunque un solvente puede ser un gas, líquido o sólido, el solvente más común es
el agua.
, En una disolución, tanto el soluto como el solvente interactúan a nivel de sus
componentes más pequeños (moléculas, iones). Esto explica el carácter homogéneo
de las soluciones y la imposibilidad de separar sus componentes por métodos
mecánicos.
Mayor o menor concentración
Ya dijimos que las disoluciones son mezclas de dos o más sustancias, por lo
tanto se pueden mezclar agregando distintas cantidades: Para saber
exactamente la cantidad de soluto y de solvente de una disolución se utiliza
una magnitud denominada concentración.
Dependiendo de su concentración, las disoluciones se clasifican en diluidas,
concentradas, saturadas, sobresaturadas:
Diluidas: si la cantidad de soluto respecto del solvente es pequeña. Ejemplo:
una solución de 1 gramo de sal de mesa en 100 gramos de agua.
Concentradas: si la proporción de soluto con respecto del solvente es
grande. Ejemplo: una disolución de 25 gramos de sal de mesa en 100 gramos de
agua.
Saturadas: se dice que una disolución está saturada a una determinada
temperatura cuando no admite más cantidad de soluto disuelto. Ejemplo: 36 gramos
de sal de mesa en 100 gramos de agua a 20º C. Si intentamos disolver 38 gramos
de sal en 100 gramos de agua, sólo se disolvería 36 gramos y los 2 gramos
restantes permanecerán en el fondo del vaso sin disolverse.
Sobresaturadas: disolución que contiene mayor cantidad de soluto que la
permitida a una temperatura determinada. La sobresaturación se produce por
enfriamientos rápidos o por descompresiones bruscas. Ejemplo: al sacar el corcho a
una botella de refresco gaseoso.
Modo de expresar las concentraciones
Ya sabemos que la concentración de las soluciones es la cantidad de soluto
contenido en una cantidad determinada de solvente o solución. También
debemos aclarar que los términos diluida o concentrada expresan
concentraciones relativas.
Las unidades de concentración en que se expresa una solución o disolución
pueden clasificarse en unidades físicas y en unidades químicas.