Existen trece vitaminas que son necesarias para la salud, cuatro de ellas (A, D, E y
K) son liposolubles y el resto son hidrosolubles. Pequeñas cantidades de vitaminas
se pueden sintetizar en el medio endógeno como la vitamina D a partir de esteroides
precursores de la vitamina K y la biotina a partir de la microflora intestinal y la niacina
a partir del triptofano (un aminoácido esencial). El resto de las vitaminas debe ser
aportado en la dieta de ahí la importancia de conocer el déficit de vitaminas.
Los déficits de vitaminas pueden ser primarios (de origen dietético) o secundarios
(debido a trastornos en la absorción intestinal el transporte en la sangre, el
almacenamiento tisular o la conversión metabólica). Los déficits de una única
vitamina son infrecuentes y la expresión del déficit de una combinación de vitaminas
puede estar incluida en el contexto de un cuadro de MPE (Malnutrición proteico-
energético)
Vitaminas Liposolubles
Vitamina A es un componente del pigmento visual así como también se encarga
del mantenimiento de epitelio especializados, y también desempeña un pale muy
importante en la resistencia a infecciones.
Los síndromes causados por su déficit son: ceguera nocturna, xeroftalmía, ceguera
total, metaplasia escamosa, vulnerabilidad frente a infecciones especialmente
sarampión.
Vitamina D Facilita la absorción intestinal del calcio y fosforo que mineralizan el
hueso.
Cuando hay déficit de esta vitamina se produce Raquitismo en los niños y
osteomalacia en adultos.
Vitamina E es un antioxidante y actúa principalmente eliminando radicales libres
Su déficit ocasiona degeneración espinocerebelosa