REGULACIÓN DEL BOMBEO CARDÍACO
El mecanismo de Frank-Starling regula intrínsecamente la capacidad
de bomba cardíaca. Cuando el retorno venoso aumenta, el músculo
cardíaco se estira más y bombea con una fuerza de contracción
mayor. Dicho de otro modo, la ley de Frank-Starling dice que dentro de
los límites fisiológicos el corazón bombea toda la sangre que le llega
sin dejar que se acumule un exceso de sangre en las venas. El
estiramiento extra del músculo cardíaco durante el aumento del
retorno venoso, dentro de unos límites, hace que los filamentos de
actina y miosina estén intercalados con una longitud más óptima para
forzar la generación de la contracción. Además, la distensión de la
pared de la aurícula derecha aumenta directamente la frecuencia
cardíaca en un 10-20%; esto también contribuye a aumentar la
cantidad de sangre que se bombea el corazón.
La capacidad del corazón de bombear sangre se puede representar
gráficamente de varias formas. En primer lugar, el trabajo sistólico
puede trazarse en cada ventrículo en función de su presión arterial
auricular correspondiente. El gasto ventricular (o gasto cardíaco)
también se puede trazar en función de la presión auricular
El sistema nervioso autónomo afecta a la función de bomba cardíaca.
Con una estimulación simpática intensa, la frecuencia cardíaca de un
adulto joven aumenta desde un valor en reposo de 72 hasta 180-200
latidos/rnin, y la fuerza de la contracción de los músculos cardíacos
aumenta mucho. En consecuencia, la estimulación simpática aumenta
el gasto cardíaco en dos o tres veces. El corazón tiene un tono
simpático en reposo, por lo que la inhibición del sistema simpático
El mecanismo de Frank-Starling regula intrínsecamente la capacidad
de bomba cardíaca. Cuando el retorno venoso aumenta, el músculo
cardíaco se estira más y bombea con una fuerza de contracción
mayor. Dicho de otro modo, la ley de Frank-Starling dice que dentro de
los límites fisiológicos el corazón bombea toda la sangre que le llega
sin dejar que se acumule un exceso de sangre en las venas. El
estiramiento extra del músculo cardíaco durante el aumento del
retorno venoso, dentro de unos límites, hace que los filamentos de
actina y miosina estén intercalados con una longitud más óptima para
forzar la generación de la contracción. Además, la distensión de la
pared de la aurícula derecha aumenta directamente la frecuencia
cardíaca en un 10-20%; esto también contribuye a aumentar la
cantidad de sangre que se bombea el corazón.
La capacidad del corazón de bombear sangre se puede representar
gráficamente de varias formas. En primer lugar, el trabajo sistólico
puede trazarse en cada ventrículo en función de su presión arterial
auricular correspondiente. El gasto ventricular (o gasto cardíaco)
también se puede trazar en función de la presión auricular
El sistema nervioso autónomo afecta a la función de bomba cardíaca.
Con una estimulación simpática intensa, la frecuencia cardíaca de un
adulto joven aumenta desde un valor en reposo de 72 hasta 180-200
latidos/rnin, y la fuerza de la contracción de los músculos cardíacos
aumenta mucho. En consecuencia, la estimulación simpática aumenta
el gasto cardíaco en dos o tres veces. El corazón tiene un tono
simpático en reposo, por lo que la inhibición del sistema simpático