HISTORIA POLITICA ARGENTINA II
UNIDAD 4 ♥
EL ASCENSO POLÍTICO DE PERÓN
Perón fue designado al frente del Departamento Nacional del Trabajo, que luego se transformaría en la
Secretaría de Trabajo y Previsión.
Si bien las primeras relaciones con el movimiento obrero fueron tensas, existiendo momentos de represión y de
discusión fuerte (propio de las distintas ideologías que los sectores obreros acarreaban con la historia, más
precisamente los de tinte comunista), con el tiempo se fueron afirmando los lazos con el surgente peronismo a
través de las distintas medidas sociales que Perón llevó a cabo. Perón luego fue designado Ministro de Guerra y
luego Vicepresidente de Farrell.
A través del establecimiento de tribunales de trabajo, el control del cumplimiento de las jornadas laborales, la
extensión del régimen jubilatorio, la sanción del Estatuto del Peón, la fijación de las vacaciones pagas y el
aguinaldo, los grandes sindicatos comienzas a alinearse cada vez más con Perón. Los sindicatos reacios,
mientras, sufrían la creación de organizaciones paralelas y el encarcelamiento de sus dirigentes. A medida que
crecía la figura de Perón, también crecía el movimiento de los opositores, radicado principalmente en los
Partidos opositores, sectores estudiantiles, patronales, militares opositores a Perón y los sectores medios y
altos. A todo esto se suma la influencia del nuevo embajador norteamericano, Spruille Braden, un actor
fundamental de la oposición.
El GOU se había disuelto y muchos militares veían con recelo al líder que estaba gobernando aún antes de ser
Presidente. También se genera resistencia a la figura de Evita, figura que tiene gran relación con el movimiento
obrero. En Septiembre se realiza una multitudinaria marcha opositora: la Marcha de la Constitución y la
Libertad. En Octubre un movimiento interno encabezado por el General Ávalos fuerza a Perón a renunciar a sus
cargos, siendo excarcelado y apresado en la Isla Martín García.
Los sindicatos y los sectores militares cercanos a Perón no dudan en reaccionar y realizan una movilización
masiva el 17 de Octubre, copando la Plaza de Mayo. Esta movilización se reprodujo también en otras ciudades.
Ese día, en que se exigió la libertad del líder popular, se conocerá en el futuro como el Día de la Lealtad, sellando
la alianza entre el “pueblo peronista” y su líder. El Gobierno convoca a elecciones para Febrero de 1946.
La Unión Democrática (UCR, PDP, PS PC) nombra como candidatos a José Tamborini y Enrique Mosca. Esta
alianza hacia el Interior del País estaba un tanto quebrada, presentando distintos candidatos para cargos
legislativos o provinciales. Fueron apoyados ampliamente por los grandes medios de comunicación y por los
grandes sectores empresarios. La candidatura Perón - Hortensio Quijano (proveniente del radicalismo) fue
sostenida por el Partido Laborista (constituido sobre la base sindical), un desprendimiento de la UCR: la UCR-
Junta Renovadora, algunos grupos conservadores provinciales (no fueron incluidos en la U.D.) y la Alianza
Libertadora Nacionalista, un agrupación del nacionalismo radicalizado. La Iglesia también apoyo esta
candidatura.
, EL ESTADO NACIONAL Y POPULAR: PERÓN Y LA NUEVA ALIANZA SOCIAL.
La victoria de Perón fue vista como la victoria de la justicia social y de las grandes mayorías populares, con eje en
los trabajadores. El triunfo de la causa nacional y la llegada de la era de las masas. Las filas peronistas contaban
con una abundante cantidad de personas sin demasiada experiencia política previa.
Muchos dirigentes y votantes de otros partidos se fueron acercando al peronismo. Así ocurrió con FORJA, con la
UCR-Junta Renovadora, con el Socialismo (Borlenghi, por ejemplo), el Comunismo (Puiggros y Artesano, por
ejemplo), el trostkismo (Ramos, por ejemplo).
El nacionalismo, que tanto se había acercado en los inicios del golpe, se alejaba cada vez un poco más tras el
acercamiento con las masas populares, los conflictos con la Iglesia, etc. Los únicos nacionalistas que se
mantendrán hasta el final son los de la ALN. El sector trabajador estaba muy conforme respecto a la
intervención que el Estado realizaba para garantizarle muchos derechos como así también para la obtención de
muchas de sus victorias, por lo que veían en la figura de Perón un actor confiable. No sólo con los trabajadores
sindicalizados, sino también con todos los demás.
La U.D. desaparece tras la derrota. El PSI y la UCR-A, así como también los conservadores ya se habían
dispersado en los últimos años. La UCR, el PS y el PC sufrieron múltiples discusiones internas respecto a su
ideología, su posición frente al peronismo, etc. La UCR, era el núcleo más fuerte de la oposición, contaba con 44
escaños en Diputados que en 1955 pasarían a ser 12.
A todo esto, el sector militar no había perdido completamente la influencia en cuestiones políticas, aún tenía
capacidad para definir ciertas cuestiones. De la misma manera, la Iglesia representaba un aglutinador de
sectores que podrían ser manejados en las futuras discusiones. Sus relaciones con el nacionalismo eran
sumamente evidentes. La discusión ya hace un par de años atrás era clara: peronismo o antiperonismo. Los
primeros representaban la mayoría popular, los otros, los “Contreras”, eran considerados enemigos de la nación
y del pueblo, aliados de la oligarquía y el imperialismo.
La oposición veía en Perón a un gobernador fascista, repudiaban el control general que hacía sobre la prensa, la
prohibición de usar la radio en campañas electorales, la violación recurrente a las normas institucionales. De
todas maneras, no había forma de que la oposición se pusiese de acuerdo, menos aún de hacerle frente al
peronismo. Las disputas internas entre la oposición eran claras y la falta de apoyo de amplios sectores hacia
ellas, también. Solamente quedaba una forma de voltear al peronismo, y era a través de las patronales, el
ejército y la Iglesia. Perón definió la unificación de las organizaciones que lo habían apoyado (PL, UCR-JR, ALN)
en el Partido Único de la Revolución Nacional, transformado en el Partido Peronista en 1947.
EL PARADIGMA NACIONALISTA – INDUSTRIALISTA.
El fin de la 2º Guerra Mundial abría una etapa de recuperación de la economía mundial y en muchos países se
comenzaba a generar una participación más activa e interventora del Estado en la economía nacional. De este
modo, políticas sociales, estatizaciones, nacionalizaciones se producían en todo el mundo.
UNIDAD 4 ♥
EL ASCENSO POLÍTICO DE PERÓN
Perón fue designado al frente del Departamento Nacional del Trabajo, que luego se transformaría en la
Secretaría de Trabajo y Previsión.
Si bien las primeras relaciones con el movimiento obrero fueron tensas, existiendo momentos de represión y de
discusión fuerte (propio de las distintas ideologías que los sectores obreros acarreaban con la historia, más
precisamente los de tinte comunista), con el tiempo se fueron afirmando los lazos con el surgente peronismo a
través de las distintas medidas sociales que Perón llevó a cabo. Perón luego fue designado Ministro de Guerra y
luego Vicepresidente de Farrell.
A través del establecimiento de tribunales de trabajo, el control del cumplimiento de las jornadas laborales, la
extensión del régimen jubilatorio, la sanción del Estatuto del Peón, la fijación de las vacaciones pagas y el
aguinaldo, los grandes sindicatos comienzas a alinearse cada vez más con Perón. Los sindicatos reacios,
mientras, sufrían la creación de organizaciones paralelas y el encarcelamiento de sus dirigentes. A medida que
crecía la figura de Perón, también crecía el movimiento de los opositores, radicado principalmente en los
Partidos opositores, sectores estudiantiles, patronales, militares opositores a Perón y los sectores medios y
altos. A todo esto se suma la influencia del nuevo embajador norteamericano, Spruille Braden, un actor
fundamental de la oposición.
El GOU se había disuelto y muchos militares veían con recelo al líder que estaba gobernando aún antes de ser
Presidente. También se genera resistencia a la figura de Evita, figura que tiene gran relación con el movimiento
obrero. En Septiembre se realiza una multitudinaria marcha opositora: la Marcha de la Constitución y la
Libertad. En Octubre un movimiento interno encabezado por el General Ávalos fuerza a Perón a renunciar a sus
cargos, siendo excarcelado y apresado en la Isla Martín García.
Los sindicatos y los sectores militares cercanos a Perón no dudan en reaccionar y realizan una movilización
masiva el 17 de Octubre, copando la Plaza de Mayo. Esta movilización se reprodujo también en otras ciudades.
Ese día, en que se exigió la libertad del líder popular, se conocerá en el futuro como el Día de la Lealtad, sellando
la alianza entre el “pueblo peronista” y su líder. El Gobierno convoca a elecciones para Febrero de 1946.
La Unión Democrática (UCR, PDP, PS PC) nombra como candidatos a José Tamborini y Enrique Mosca. Esta
alianza hacia el Interior del País estaba un tanto quebrada, presentando distintos candidatos para cargos
legislativos o provinciales. Fueron apoyados ampliamente por los grandes medios de comunicación y por los
grandes sectores empresarios. La candidatura Perón - Hortensio Quijano (proveniente del radicalismo) fue
sostenida por el Partido Laborista (constituido sobre la base sindical), un desprendimiento de la UCR: la UCR-
Junta Renovadora, algunos grupos conservadores provinciales (no fueron incluidos en la U.D.) y la Alianza
Libertadora Nacionalista, un agrupación del nacionalismo radicalizado. La Iglesia también apoyo esta
candidatura.
, EL ESTADO NACIONAL Y POPULAR: PERÓN Y LA NUEVA ALIANZA SOCIAL.
La victoria de Perón fue vista como la victoria de la justicia social y de las grandes mayorías populares, con eje en
los trabajadores. El triunfo de la causa nacional y la llegada de la era de las masas. Las filas peronistas contaban
con una abundante cantidad de personas sin demasiada experiencia política previa.
Muchos dirigentes y votantes de otros partidos se fueron acercando al peronismo. Así ocurrió con FORJA, con la
UCR-Junta Renovadora, con el Socialismo (Borlenghi, por ejemplo), el Comunismo (Puiggros y Artesano, por
ejemplo), el trostkismo (Ramos, por ejemplo).
El nacionalismo, que tanto se había acercado en los inicios del golpe, se alejaba cada vez un poco más tras el
acercamiento con las masas populares, los conflictos con la Iglesia, etc. Los únicos nacionalistas que se
mantendrán hasta el final son los de la ALN. El sector trabajador estaba muy conforme respecto a la
intervención que el Estado realizaba para garantizarle muchos derechos como así también para la obtención de
muchas de sus victorias, por lo que veían en la figura de Perón un actor confiable. No sólo con los trabajadores
sindicalizados, sino también con todos los demás.
La U.D. desaparece tras la derrota. El PSI y la UCR-A, así como también los conservadores ya se habían
dispersado en los últimos años. La UCR, el PS y el PC sufrieron múltiples discusiones internas respecto a su
ideología, su posición frente al peronismo, etc. La UCR, era el núcleo más fuerte de la oposición, contaba con 44
escaños en Diputados que en 1955 pasarían a ser 12.
A todo esto, el sector militar no había perdido completamente la influencia en cuestiones políticas, aún tenía
capacidad para definir ciertas cuestiones. De la misma manera, la Iglesia representaba un aglutinador de
sectores que podrían ser manejados en las futuras discusiones. Sus relaciones con el nacionalismo eran
sumamente evidentes. La discusión ya hace un par de años atrás era clara: peronismo o antiperonismo. Los
primeros representaban la mayoría popular, los otros, los “Contreras”, eran considerados enemigos de la nación
y del pueblo, aliados de la oligarquía y el imperialismo.
La oposición veía en Perón a un gobernador fascista, repudiaban el control general que hacía sobre la prensa, la
prohibición de usar la radio en campañas electorales, la violación recurrente a las normas institucionales. De
todas maneras, no había forma de que la oposición se pusiese de acuerdo, menos aún de hacerle frente al
peronismo. Las disputas internas entre la oposición eran claras y la falta de apoyo de amplios sectores hacia
ellas, también. Solamente quedaba una forma de voltear al peronismo, y era a través de las patronales, el
ejército y la Iglesia. Perón definió la unificación de las organizaciones que lo habían apoyado (PL, UCR-JR, ALN)
en el Partido Único de la Revolución Nacional, transformado en el Partido Peronista en 1947.
EL PARADIGMA NACIONALISTA – INDUSTRIALISTA.
El fin de la 2º Guerra Mundial abría una etapa de recuperación de la economía mundial y en muchos países se
comenzaba a generar una participación más activa e interventora del Estado en la economía nacional. De este
modo, políticas sociales, estatizaciones, nacionalizaciones se producían en todo el mundo.