AUTORES:
MSc. Yoanka Rodney Rodríguez, Lic. Yoannis de los Santos Pedroso, Lic. Alina Fraga Cedré.
Lic. Lillitsy del Rosario Pérez, Dra. C. Teresa Torres Miranda, MSc. Maria del Pilar Gibert.
Instituto Superior Pedagógico E. J. Varona, Ciudad de La Habana.
RESUMEN
El artículo aborda la problemática de la violencia escolar vinculada al aprendizaje. Se
abordan diferentes expresiones de violencia escolar en la escuela, así como estrategias y
vías para su prevención. Igualmente, se hace énfasis en las consecuencias de de este
fenómeno y la importancia de la preparación de la comunidad escolar para enfrentarlo.
Palabras Claves: violencia escolar, proceso de enseñanza-aprendizaje, diagnóstico,
prevención, interacción alumno-contexto.
ABSTRACT
This paper intends gives an overview about school violence and its relationships with the
students learning processes. Different expressions of school violence are analysed as well as
prevention alternatives. Likewise are stressed here the consequences of this process and the
importance of teachers and other educational agents.
Key Words: school violence, learning and instruction process, diagnosis, prevention,
interaction student – context.
INTRODUCCIÓN
El aprendizaje es un proceso sociocultural complejo y diferenciado que tiene lugar a lo largo
de toda la vida y se encuentra condicionado por factores tales como las características
personales de los sujetos que aprenden, sus vivencias, el contexto en que se producen, los
tipos de contenidos de la realidad que debe asimilar y los recursos que cuenta para ello, así
como el nivel de conciencia y la organización en que tiene lugar dicho proceso.
El aprendizaje humano puede ser analizado a través de tres componentes sistémicos: los
contenidos del aprendizaje; los procesos o mecanismos por los cuales las personas se
apropian de los diversos contenidos y las condiciones del aprendizaje; entre los tres
componentes existe una estrecha relación que en reiteradas ocasiones es obviada por los
docentes en el centro escolar, ya que se centra la atención a menudo en los resultados sin
tener en cuenta el aspecto interno del aprendizaje en los estudiantes y las condiciones en que
se desarrolla la práctica (Castellanos y otros, 2002).
La escuela tiene ante sí varios retos dirigidos a la formación integral de los escolares desde
las edades más tempranas. Uno de estos retos es concebir el proceso de enseñanza de modo
tal que el estudiante transforme su actitud pasiva y receptiva de la información hasta jugar un
papel más activo y reflexivo, con el propósito de que la búsqueda del conocimiento resulte una
vía en la transformación de su posición, siempre que ésta motive, estimule a pensar, suponer
y valorar al mismo tiempo que le plantee un trabajo intelectual a su alcance y progresivamente
exigente.
Como resultado del aprendizaje los estudiantes se apropian de la cultura heredada por la
sociedad y que ha sido transmitida de generación a generación encontrándose relacionada
con los hechos, hábitos, habilidades, conductas, sentimientos, normas y valores que se
adquieren también a partir de los contenidos de la enseñanza y que por demás le posibilitan
su crecimiento, participación responsable, activa y creadora en la vida social.
Muchos autores han destacado la importancia de aprender apoyándose en aquellos
conocimientos, motivaciones, intereses y experiencias que ya poseen, con la intención de que
, el nuevo contenido tenga algún significado y un verdadero valor para las personas y sea
duradero. Sin embargo hay que tener en cuenta en qué condiciones se aprende, lo cual
significa considerar el momento en que se realiza el aprendizaje, con quién se realiza, qué
recursos se utilizan y las exigencias que implica. Estas razones enfatizan el carácter mediado
del aprendizaje, fundamentalmente por los/as docentes debido a que estructuran las
situaciones de aprendizaje a partir de una intención educativa donde la comunicación juega
un papel fundamental. El papel de los docentes es, en este sentido, vital, así como el del
colectivo escolar.
En Cuba, entre las direcciones principales del trabajo del Ministerio de Educación se plantea
que el diagnóstico y la atención individualizada deben ser los pilares fundamentales que
sustentarán la preparación del educando de cada nivel, su tránsito de un curso a otro y la
disminución del fracaso escolar. Para lograrlo se trazan diferentes acciones, entre las que se
encuentran:
Adopción de medidas organizativas encaminadas a garantizar que el/la estudiante
reciba la atención que requiere en cada asignatura, tanto para eliminar las
insuficiencias en su preparación precedente, como las que surjan en el aprendizaje de
los nuevos contenidos.
Estimulación del interés de cada estudiante por su propio aprendizaje, propiciar y exigir
su actividad y esfuerzo individual en el mismo y demostrarle la utilidad práctica de los
conocimientos que adquieren.
En tal sentido se han realizado diversas investigaciones por el Instituto Central de Ciencias
Pedagógicas, dirigidas Labarrere (1996); Rico (1996); Silvestre (1997), Zilberstein (1997);
Valdés (1998), entre otros que evidencian: el predominio de un proceso de enseñanza
aprendizaje con énfasis en lo instructivo cognoscitivo, en el cual se centran esencialmente las
acciones del maestro, y en menor grado la de los estudiantes, lo cual conlleva a que los
últimos aprendan de forma reproductiva, quedando muy afectado el desarrollo de sus
habilidades y posibilidades para la reflexión crítica y autocrítica de los conocimientos que
adquieren los mismos; la incapacidad de los estudiantes de juzgar su comportamiento con
criterios valorativos adecuados, siguiendo las instrucciones del maestro ciegamente, sin
conocer las habilidades necesarias para determinar por sí solos esas insuficiencias.
Otra de las dificultades encontradas es el poco énfasis en el trabajo diferenciado con los
estudiantes así como el auge de los sistemas de competición, los aprendizajes repetitivos y
las dificultades que manifiestan cada uno de los implicados al reconocer la complejidad del
asunto. Lo anterior limita la competencia de los estudiantes a tareas específicas del currículo y
la utilización de sus posibilidades.
Muchas de estas dificultades son causas colaterales o directas de manifestaciones de tensión,
de conflictos y de violencia escolar. Múltiples son las alternativas que pueden ser empleadas
en el proceso de enseñanza aprendizaje para darle solución a estos problemas y no contribuir
con la proliferación de manifestaciones de violencia en el centro escolar, sin embargo todas
ellas parten del conocimiento del nivel de logros y potencialidades de aprendizaje que posee
el escolar y de cómo se dirige el proceso de enseñanza aprendizaje.
DESARROLLO
La violencia y el aprendizaje parecen ser términos irreconciliables, incompatibles dentro de
una dimensión imposible de determinar. En ocasiones se escucha a los estudiantes o sus
familiares cuestionarse sobre las causas de las dificultades del aprendizaje, y éstas se
achacan a la propia familia, a los docentes o a los métodos que éstos utilizan en la clase, lo
cual marca solo el comienzo de nuestra tarea en un doble sentido.
Muchos estudiantes, aprenden a vivir en contextos sociales violentos, desarrollando
esquemas de acción que le permiten buscar un equilibrio o un reequilibrio frente a las
diferentes privaciones de las que son, o se sienten objeto. Esto obliga a los docentes y
directivos escolares a investigar pautas acertadas de diagnóstico que den cuenta del tipo de