Primera sección: análisis fundamental y preparatorio del ser ahí
P53 Aquel al que se pregunta por el sentido del ser, es el ente del carácter “ser ahí”. El ser en el
mundo es una estructura original e integra. El ser del ser ahí: su sentido existenciario es la cura.
Cap1: planteamiento del problema de un análisis preparatorio del ser ahí.
9. Tema de la analítica del ser ahí
P54 El ser mismo es lo que le va al ente en cada caso. De esta caracterización del ser ahí resultan:
1. la esencia de este ente está en su “ser relativamente a”. el que es (esencia) de este ente, tiene que
concebirse partiendo de su ser (existencia). Pero existencia quiere decir ser ante los ojos una forma de ser
que no conviene al ente del carácter del “ser ahí”. Se reserva el término de existencia como
determinación del ser, para el “ser ahí”. La esencia del “ser ahí” está en su existencia, expresa su ser
antes que su “que”.
2. el “ser ahí” no puede tomarse nunca ontológicamente. El “ser ahí” es mío en cada caso. Es por su
esencia misma, posible “ser ahí”, propio, es decir apropiado por sí mismo y para sí mismo.
P55 Los dos esbozados caracteres del ser ahí, la preeminencia de la existencia sobre la esencia y “el
ser, en cada caso, mío”; indican que una analítica de este ente se halla ante un sector fenoménico de
peculiar índole. Este ente no tiene nunca la forma de ser de lo simplemente ante los ojos dentro del
mundo.
El ser ahí se determina como ente, partiendo de una posibilidad que él es y que en su ser comprende de
alguna manera. Este es el sentido formal del tener el “ser ahí” por constitución de la existencia. los
problemas de su ser se desarrollan partiendo de la existenciariedad de su existencia. Ser ahí tiene
dos modalidades: inmediata y regular. Esta indiferenciación del “ser ahí” es un carácter fenoménico
positivo de este ente, llamamos esta cotidiana indiferenciación del ser ahí el “término medio”. La
cotidianidad del término medio constituye la modalidad ónticamente inmediata del ente.
P56 La cotidianidad del término medio del ser ahí no es un mero aspecto, ella reside a priori la estructura
de la existenciariedad, en ella le va al ser ahí de determinado modo su ser, al cual relativamente se
conduce en el modo de la cotidianidad del término medio.
Lo que es ónticamente en el modo del término medio puede apresarse ontológicamente en estructuras que
no se diferencien estructuralmente de las determinaciones ontológicas de un ser “propio” del ser ahí. Los
caracteres del ser ahí se derivan de la existenciariedad y por eso se llaman existenciarios. Se
distinguen del ser del ente que no tiene la forma del ser ahí, estas son categorías. Es decir:
ser ahí Existenciarios. Se pregunta por un quien≠ser del ente categorías. Se pregunta por un qué
p57 Existenciarios y categorías son las 2 posibilidades de caracteres del ser. La analítica existenciaria
del ser ahí es anterior a toda psicología, biología. Hay que deslindarse de estas ciencias para acotarse
de una manera mas rigurosa el tema de la analítica.
10. Deslinde de la analítica del ser ahí respecto de la antropología, la psicología y la biología
El deslinde de la analítica existenciaria respecto de la antro, la psico y la biol se refiere a la cuestión
ontológica fundamental.
P58 Orientación historiográfica de la analítica existenciaria: Descartes, a quien se atribuye el
descubrimiento del cogito sum, investigo el cogitare del ego, pero deja por completo sin dilucidar el
sum. La analítica plantea la cuestión ontológica del ser del sum. Únicamente determinado este ser, resulta
apresable la forma de ser de las cogitationes.
Uno de los primeros problemas de la analítica será mostrar que el sentar un sujeto y yo inmediatamente
dado desconoce de raíz la constitución fenoménica del ser ahí. Toda idea de un sujeto arrastra el sentar
ontológicamente el sujeto. El ser cosa necesita que se compruebe su origen ontológico a fin de que pueda
preguntarse por sus sectores fenoménicos susceptibles de “desarrollo”
Tendencia de llegar a una comprensión del ser del ser ahí, lo que resulta sorprendente es que no se plantea
el problema ontológico de la vida misma como una forma de ser.
, 59 Dilthey retoma la cuestión de la “vida”, trata de comprender las vivencias de esta vida en su
conexión estructural y evolutiva. Es una psicología como ciencia del espíritu, toma por meta el “todo de
la vida”, pero demuestra limitaciones de sus problemas y de los conceptos. Son las mismas limitaciones
que tiene Bergson y todas las direcciones del “Personalismo” y las tendencias que aspiran a fundar una
antropología filosófica
Husserl y Sheler, ni aun las exegesis de la personalidad hechas por ellos llegan a plantear la cuestión del
“ser persona”. Scheler acentúa expresamente el “ser persona” en cuanto al y trata de definirlo por el
camino de un deslinde del ser especifico de los actos frente a todo lo psíquico. Según el la persona nunca
debe concebirse como una cosa o sustancia, es la unidad simultánea y directamente vivida del vivir las
vivencias. P60 La persona no es una cosa, una sustancia ni un objeto, insiste en lo mismo que
Husserl. Los actos son algo que no es psíquico, a la esencia de la persona es inherente el existir solo en la
ejecución de los actos intencionales, no siendo, por esencia objeto.
Toda objetivación psíquica equivale a una despersonalización. El ser psíquico no tiene por consiguiente
nada que ver con el ser persona. La cuestión alcanza al ser del hombre entero, a quien se está habituado
a tomar por una unidad corpóreo anímico espiritual (≈ Lukacs estética 1). La cuestión del ser del hombre
no puede obtenerse este por adición de las formas de ser del cuerpo, del alma y del espíritu, encima
todavía por definir.
La antropología tradicional implica:
1. La definición del hombre como animal racional, pero la forma del ser ante los ojos es una dote
superior y su forma de ser permanece oscura como la del ente.
P61 2. la otra forma para definir el ser y la esencia del hombre es teológico. La antropología de la
teología cristiana hace una interpretación del ente que llamamos hombre. La idea de la trascendencia
de que el hombre es algo que alcanza más allá de si mismo tiene sus raíces en la dogmática cristiana. Esta
idea de la trascendencia, según la cual es hombre es más que un ente dotado de intelecto ha influido según
distintas variantes.
Estos dos hilos conductores se enredan en la antropología moderna con el partir metódicamente de la
res cogitans. Pero mientras las cogitaciones no se determinen, seguirán tmbn indeterminadas los
fundamentos ontológicos de los problemas antropológicos.
La vida es una forma de ser peculiar, pero por esencia solo accesible en el ser ahí. La ontología de la vida
se desarrolla por el camino de una exegesis privativa. Vivir no es ni puro ser ante los ojos, ni ser ahí. Este
no quedara nunca definido ontológicamente si se empieza por considerarlo como vida, y como algo más
encima.
Critica a los positivista por no ver y tener por comprensibles estos fundamentos, no demuestra que no
sean problemáticos.
11. La analítica existenciaria y la exegesis del ser ahí primitivo. Dificultades para obtener un concepto
natural del mundo
La exegesis del ser ahí en su cotidianidad no se identifica con la descripción de una fase primitiva del
ser ahí, cuya noción pueda procurar empíricamente la antropología. Cotidianidad no es lo mismo que
primitividad. La cotidianidad es un modo de ser del ser ahí también cuando y justo cuando el ser ahí
se mueve dentro de una cultura altamente desarrollada y diferenciada. Por otra parte, tiene también el ser
ahí primitivo sus posibilidades de ser no-cotidiano y su específica cotidianidad. El ser ahí primitivo
habla con frecuencia más directamente desde una absorción radical en los fenómenos.
Quien nos depara la noción de lo primitivo es la etnología, supone como hilo conductor una analítica del
ser ahí, satisfactoriamente desarrollada. Pero como las ciencias positivas ni pueden ni deben aguardar al
trabajo ontológico de la filosofía, el avance de la investigación no tendrá lugar como un progreso, sino
como una reiteración y una depuración de lo descubierto ónticamente por la que quepa ver a través
ontológicamente.