La punción-aspiración de médula ósea es una herramienta diagnóstica fundamental en el estudio
de algunas enfermedades hematológicas. Da información cualitativa y semicuantitativa de los
precursores de las células sanguíneas, y permite estudios cada vez más complejos de análisis
genético y molecular, que se han vuelto imprescindibles en la clasificación y seguimiento de las
leucemias, los linfomas y otros procesos hematológicos.
Para un correcto estudio y procesamiento de la médula ósea, la indicación de hacer una punción
medular debe basarse en la valoración previa de la historia clínica y de las pruebas
complementarias
disponibles. En función de la sospecha clínica, se determinarán los estudios a realizar.
INDICACIONES:
En los procesos hematológicos malignos (leucemias, linfomas, síndromes mieloproliferativos y/o
mielodisplásicos), es obligado el estudio citológico de la MO para confirmar la sospecha, así como
el estudio con técnicas de inmunohistoquímica, inmunofenotipo, citogenética y biología molecular
para una correcta clasificación. En los linfomas se requiere además una biopsia de médula
bilateral. En la púrpura trombocitopénica idiopática (PTI) infantil, generalmente es suficiente el
aspirado de médula para confirmar la presencia de megacariocitos y ausencia de blastos. Está en
discusión la necesidad de esa prueba en casos evidentes. En el estudio de la anemia,
generalmente en formas hiporregenerativas, puede ser necesaria la valoración citológica de la MO
(buscando rasgos diseritropoyéticos o megaloblásticos, grado de maduración), la tinción de Perls
para valorar los depósitos de hierro o presencia de sideroblastos, estudios citogenéticos (anemia
de Fanconi, otras aplasias) y valoración de la celularidad con la biopsia. En la
leucocitopenia/neutropenia moderada-severa persistente o no aclarada, puede ayudar el aspirado
y a veces la biopsia de MO para valorar el gradiente madurativo, la celularidad y descartar causas
malignas. En todas las pancitopenias debe incluirse una biopsia y estudio citogenético. En tumores
sólidos que pueden infiltrar la MO, debe hacerse estudio de extensión con aspirado y biopsia de
médula bilateral. En la sospecha de síndrome hemofagocítico, hay que buscar imágenes de
hemofagocitosis y pueden ser necesarios varios aspirados en días sucesivos. En algunas
enfermedades de depósito o en la enfermedad granulomatosa, puede ser diagnóstico el aspirado y
biopsia de MO.
CONTRAINDICACIONES:
Las únicas contraindicaciones absolutas para realizar una biopsia de MO son la hemofilia, la
coagulación intravascular diseminada severa y otros trastornos de sangrado severos relacionados.
La trombocitopenia severa no es una contraindicación.
Precaución por riesgo de sobreinfección en casos de celulitis sobre la zona que se va a biopsiar.
PROCEDIMIENTO:
Antes de realizar la punción deben valorarse varios aspectos: a) si va a ser unilateral (PTI,
leucemias; procesos infecciosos) o bilateral (linfomas, tumores sólidos); b) aspirado solo
(leucemias, PTI, leishmanias) o con biopsia (linfomas, tumores sólidos, aplasia/hipoplasias); c) sitio
de la punción (edad, obesidad…), y d) procesamiento de las muestras (citología, histología,
de algunas enfermedades hematológicas. Da información cualitativa y semicuantitativa de los
precursores de las células sanguíneas, y permite estudios cada vez más complejos de análisis
genético y molecular, que se han vuelto imprescindibles en la clasificación y seguimiento de las
leucemias, los linfomas y otros procesos hematológicos.
Para un correcto estudio y procesamiento de la médula ósea, la indicación de hacer una punción
medular debe basarse en la valoración previa de la historia clínica y de las pruebas
complementarias
disponibles. En función de la sospecha clínica, se determinarán los estudios a realizar.
INDICACIONES:
En los procesos hematológicos malignos (leucemias, linfomas, síndromes mieloproliferativos y/o
mielodisplásicos), es obligado el estudio citológico de la MO para confirmar la sospecha, así como
el estudio con técnicas de inmunohistoquímica, inmunofenotipo, citogenética y biología molecular
para una correcta clasificación. En los linfomas se requiere además una biopsia de médula
bilateral. En la púrpura trombocitopénica idiopática (PTI) infantil, generalmente es suficiente el
aspirado de médula para confirmar la presencia de megacariocitos y ausencia de blastos. Está en
discusión la necesidad de esa prueba en casos evidentes. En el estudio de la anemia,
generalmente en formas hiporregenerativas, puede ser necesaria la valoración citológica de la MO
(buscando rasgos diseritropoyéticos o megaloblásticos, grado de maduración), la tinción de Perls
para valorar los depósitos de hierro o presencia de sideroblastos, estudios citogenéticos (anemia
de Fanconi, otras aplasias) y valoración de la celularidad con la biopsia. En la
leucocitopenia/neutropenia moderada-severa persistente o no aclarada, puede ayudar el aspirado
y a veces la biopsia de MO para valorar el gradiente madurativo, la celularidad y descartar causas
malignas. En todas las pancitopenias debe incluirse una biopsia y estudio citogenético. En tumores
sólidos que pueden infiltrar la MO, debe hacerse estudio de extensión con aspirado y biopsia de
médula bilateral. En la sospecha de síndrome hemofagocítico, hay que buscar imágenes de
hemofagocitosis y pueden ser necesarios varios aspirados en días sucesivos. En algunas
enfermedades de depósito o en la enfermedad granulomatosa, puede ser diagnóstico el aspirado y
biopsia de MO.
CONTRAINDICACIONES:
Las únicas contraindicaciones absolutas para realizar una biopsia de MO son la hemofilia, la
coagulación intravascular diseminada severa y otros trastornos de sangrado severos relacionados.
La trombocitopenia severa no es una contraindicación.
Precaución por riesgo de sobreinfección en casos de celulitis sobre la zona que se va a biopsiar.
PROCEDIMIENTO:
Antes de realizar la punción deben valorarse varios aspectos: a) si va a ser unilateral (PTI,
leucemias; procesos infecciosos) o bilateral (linfomas, tumores sólidos); b) aspirado solo
(leucemias, PTI, leishmanias) o con biopsia (linfomas, tumores sólidos, aplasia/hipoplasias); c) sitio
de la punción (edad, obesidad…), y d) procesamiento de las muestras (citología, histología,