Mecanismo de defensa del aparato respiratorio.
El aparato respiratorio es uno de los sistemas que tiene mayor contacto con el medio
externo. En reposo, más de 10.000 l de aire entran diariamente por la vía aérea para
llegar a la extensa superficie alveolar y efectuar el intercambio de gases.
A pesar de la continua agresión las vías aéreas son estériles a partir de la primera
división bronquial gracias al eficiente mecanismo defensivo que poseen.
Simultáneamente, el pulmón ofrece una gran superficie para la sangre proveniente del
ventrículo derecho. Gran cantidad de noxas endógenas pueden impactar al pulmón, vía
hematógena, por lo que numerosos procesos metabólicos y de defensa deben producirse
para depurar la sangre que circula en el circuito pulmonar.
Los mecanismos de defensa pulmonar pueden impedir mecánicamente el contacto entre
los tejidos o células vulnerables y el elemento extraño o permitir la interacción entre la
noxa y el pulmón. Podríamos enunciar tres formas de actuación de los mecanismos de
defensa:
Barreras mecánicas que se interponen entre las sustancias inhaladas y los tejidos
pulmonares,
Transporte de las sustancias hacia afuera del pulmón
Desintoxicación local dentro del pulmón.
Para fines didácticos los mecanismos de defensa han sido divididos en dos grandes
grupos: los mecanismos de defensa inespecíficos o constitutivos y los mecanismos de
defensa específicos, adaptativos o inmunológicos.
Mecanismos constitutivos
Sistema anatómico de purificación del aire
Sistema de aclaramiento mucociliar
Reflejos expulsivos: tos
Sustancia tensoactiva
Mecanismos celulares fagocíticos
Mecanismos inmunológicos
Muchos son los científicos que muestran y señalan al pulmón como un órgano linfoide. Los
órganos linfoides relacionados específicamente con las vías aéreas están divididos en cuatro
compartimientos:
Epitelio respiratorio
Tejido linfoide asociado al bronquio
Lámina propia.
Linfocitos broncoalveolares.
Cuando el pulmón se ve asediado por uno o varios antígenos, se desencadena una respuesta
inmunológica consistente en la producción de anticuerpos locales e incremento de los
mecanismos celulares. Los mecanismos locales actúan como una primera barrera para
proteger las membranas mucosas contra la invasión de patógenos que producen enfermedad.
El aparato respiratorio es uno de los sistemas que tiene mayor contacto con el medio
externo. En reposo, más de 10.000 l de aire entran diariamente por la vía aérea para
llegar a la extensa superficie alveolar y efectuar el intercambio de gases.
A pesar de la continua agresión las vías aéreas son estériles a partir de la primera
división bronquial gracias al eficiente mecanismo defensivo que poseen.
Simultáneamente, el pulmón ofrece una gran superficie para la sangre proveniente del
ventrículo derecho. Gran cantidad de noxas endógenas pueden impactar al pulmón, vía
hematógena, por lo que numerosos procesos metabólicos y de defensa deben producirse
para depurar la sangre que circula en el circuito pulmonar.
Los mecanismos de defensa pulmonar pueden impedir mecánicamente el contacto entre
los tejidos o células vulnerables y el elemento extraño o permitir la interacción entre la
noxa y el pulmón. Podríamos enunciar tres formas de actuación de los mecanismos de
defensa:
Barreras mecánicas que se interponen entre las sustancias inhaladas y los tejidos
pulmonares,
Transporte de las sustancias hacia afuera del pulmón
Desintoxicación local dentro del pulmón.
Para fines didácticos los mecanismos de defensa han sido divididos en dos grandes
grupos: los mecanismos de defensa inespecíficos o constitutivos y los mecanismos de
defensa específicos, adaptativos o inmunológicos.
Mecanismos constitutivos
Sistema anatómico de purificación del aire
Sistema de aclaramiento mucociliar
Reflejos expulsivos: tos
Sustancia tensoactiva
Mecanismos celulares fagocíticos
Mecanismos inmunológicos
Muchos son los científicos que muestran y señalan al pulmón como un órgano linfoide. Los
órganos linfoides relacionados específicamente con las vías aéreas están divididos en cuatro
compartimientos:
Epitelio respiratorio
Tejido linfoide asociado al bronquio
Lámina propia.
Linfocitos broncoalveolares.
Cuando el pulmón se ve asediado por uno o varios antígenos, se desencadena una respuesta
inmunológica consistente en la producción de anticuerpos locales e incremento de los
mecanismos celulares. Los mecanismos locales actúan como una primera barrera para
proteger las membranas mucosas contra la invasión de patógenos que producen enfermedad.