ADN. Está delimitado por la envoltura nuclear, a la que podés encontrar como carioteca, una
doble membrana lipídica.
Atravesando ambas membranas, están los poros nucleares que actúan como una compuerta
selectiva a través de la cual
pueden pasar únicamente las
proteínas que tengan una señal
de localización nuclear.
El espacio que queda entre
ambas membranas recibe el
nombre de espacio perinuclear
o espacio intermembrana, y
tiene continuidad con el lumen
del retículo endoplasmático
rugoso. Por esto, muchas veces,
se encuentran ribosomas
recubriendo la cara
citoplasmática de la envoltura
nuclear externa.
Muchas veces la membrana nuclear
externa (ONM, por outer nuclear
membrene) se encuentra unida
indirectamente con filamentos del citoesqueleto que aportan rigidez y estructura al núcleo.
La membrana nuclear interna (INM, por inner nuclear membrene) está sostenida por la lámina
nuclear, una delgada capa de proteínas fibrilares que se entrecruzan entre sí, que se
interrumpe solamente a la altura de los poros nucleares. Algunas proteínas integrales de
membrana nuclear interna funcionan como puntos de anclaje para las proteínas de la lámina.
Su principal función es la de otorgar resistencia y establecer la forma nuclear.
La matriz nuclear provee soporte a los cromosomas y a los grandes complejos proteicos que
intervienen en la replicación, la transcripción del ADN y muchos otros procesos locales.
, Los poros nucleares no son simples canales que conectan el nucleoplasma con el citosol. Son
estructuras macromoleculares compuestas por muchas subunidades proteicas que forman los
llamados complejos de poro nuclear (CPN).
El número de CPN es variable entre los diversos tipos celulares y tienden a incrementarse
a medida que aumenta la actividad celular.
Podemos distinguir tres grandes regiones:
El dominio citoplasmático, conformado por un anillo y prolongaciones fibrilares.
El dominio intermembrana, insertado en la envoltura nuclear, compuesto por un
anillo que atraviesa ambas bicapas lipídicas y prolongaciones fibrilares hacia el
centro del poro. Las proteínas que conforman estas prolongaciones forman una red
que “cierra” el poro selectivamente, solo atravesar por allí las proteínas que sean
capaces de interaccionar con ellas.
El dominio nucleoplasmático, conformado por un anillo y una estructura llamada
canasta nuclear.
El transporte a través del complejo poro nuclear se denomina transporte regulado y requiere gasto
de energía. Las moléculas que entran y salen del núcleo deben ser acarreadas por otras, a las
que llamamos proteínas exportadoras o importadoras nucleares.
Las proteínas que poseen señal de localización nuclear (NLS, por Nuclear Localization Signal)
son transportadas ya plegadas, por las importinas hacía el núcleo.