Cadena de incendios
La Reacción en Cadena, en un incendio, es la forma de
progresión de la combustión a nivel molecular en
combustibles gaseosos y líquidos vaporizados, por medio
de radicales activos (moléculas inestables) que actúan de
catalizadores en las etapas intermedias de la combustión
para transformar las moléculas de combustible iniciales en
los productos finales de la combustión.
El triángulo y el tetraedro del fuego
El triángulo del fuego
El triángulo del fuego representa los elementos que se necesitan para
que se produzca la combustión. Estos son combustible, comburente y
energía de activación. El fuego se desencadena cuando estos factores se
combinan en la proporción adecuada. Del mismo modo, eliminando uno
de estos factores, es decir, uno de los lados del triángulo, es posible
prevenir o atacar un fuego.
Teniendo en cuenta este triángulo, para prevenir o parar el fuego
se puede actuar sobre diversos elementos. Por ejemplo, sin el
calor suficiente, el fuego no puede ni comenzar. Por otra parte,
aunque aparezca el fuego, sin combustible el fuego se detiene.
Otra forma de atacar o prevenir el fuego es provocando la
insuficiencia de oxígeno, ya que esto impide al fuego comenzar y propagarse.
El tetraedro del fuego
El triángulo del fuego explica cómo se produce el fuego. Es el tetraedro del
fuego el concepto que explica cómo dicho fuego puede propagarse y tener
continuidad. Igual que ocurría en el triángulo del fuego, ante la ausencia de
cualquiera de los elementos del tetraedro, el fuego se extingue.
El tetraedro del fuego funciona así: Para que se produzca y protege un
incendio debe generarse suficiente calor como para vaporizar parte del
combustible e inflamar el vapor que se mezcla con el oxígeno. Para que
la combustión se mantenga, el propio fuego debe generar suficiente
calor como para vaporizar aún más combustible y que este vuelva
a mezclarse con el oxígeno y se inflame. Esto genera todavía más
La Reacción en Cadena, en un incendio, es la forma de
progresión de la combustión a nivel molecular en
combustibles gaseosos y líquidos vaporizados, por medio
de radicales activos (moléculas inestables) que actúan de
catalizadores en las etapas intermedias de la combustión
para transformar las moléculas de combustible iniciales en
los productos finales de la combustión.
El triángulo y el tetraedro del fuego
El triángulo del fuego
El triángulo del fuego representa los elementos que se necesitan para
que se produzca la combustión. Estos son combustible, comburente y
energía de activación. El fuego se desencadena cuando estos factores se
combinan en la proporción adecuada. Del mismo modo, eliminando uno
de estos factores, es decir, uno de los lados del triángulo, es posible
prevenir o atacar un fuego.
Teniendo en cuenta este triángulo, para prevenir o parar el fuego
se puede actuar sobre diversos elementos. Por ejemplo, sin el
calor suficiente, el fuego no puede ni comenzar. Por otra parte,
aunque aparezca el fuego, sin combustible el fuego se detiene.
Otra forma de atacar o prevenir el fuego es provocando la
insuficiencia de oxígeno, ya que esto impide al fuego comenzar y propagarse.
El tetraedro del fuego
El triángulo del fuego explica cómo se produce el fuego. Es el tetraedro del
fuego el concepto que explica cómo dicho fuego puede propagarse y tener
continuidad. Igual que ocurría en el triángulo del fuego, ante la ausencia de
cualquiera de los elementos del tetraedro, el fuego se extingue.
El tetraedro del fuego funciona así: Para que se produzca y protege un
incendio debe generarse suficiente calor como para vaporizar parte del
combustible e inflamar el vapor que se mezcla con el oxígeno. Para que
la combustión se mantenga, el propio fuego debe generar suficiente
calor como para vaporizar aún más combustible y que este vuelva
a mezclarse con el oxígeno y se inflame. Esto genera todavía más