NOVECENTISMO Y VANGUARDIAS
El periodo que comienza tras el fin de la Primera Guerra Mundial se caracteriza por una crisis
económica y el surgimiento de movimientos revolucionarios como el fascismo o comunismo.
En cuanto al arte, se produce un explosivo movimiento conocido con el nombre de
Vanguardias y otro movimiento que se extiende por la década del 1920, el Novecentismo. El
concepto de novecentismo fue acuñado por Eugenio D’Ors y en su difusión fueron decisivas las
publicaciones periódicas como la Revista de Oriente de Ortega y Gasset. Este movimiento
estaba caracterizado nacionalismo e intelectualismo, ya que sus componentes tenían una gran
formación, y se inclinaron por el rigor intelectual; el antirromanticismo, puesto que rechazaban
lo sentimental y pasional; la defensa del arte puro, el arte es un fin en sí mismo, resultado de
suprimir los sentimientos; el elitismo intelectual, que los hace pensar que deben guiar a los
demás desde su minoría selecta. Se dirigen a un público entendido, las minorías que pueden
entenderlos, ya que el arte no es para las masas; y un estilo cuidado, se preocuparán por los
aspectos formales del lenguaje.
Los autores novecentistas destacaron en el ensayo y la novela. Entre los ensayistas sobrese
Ortega y Gasset, quién escribió obras como La deshumanización del arte, La rebelión de las
masas o La España invertebrada y, en cuanto a su producción periodística, escribió El
espectador. Defiende un arte dirigido a las élites que pueden entenderlo y la idea de que el
arte es un placer inteligente. Su mecanismo más importante es la metáfora. Otro autor para
destacar es Eugenio D’Ors, autor en catalán y en castellano. Escribió Lo barroco y Tres horas
en el Museo del Prado. Gregorio Marañón es otro autor de la época y escribió La medicina
nuestro tiempo y El Conde-Duque de Olivares . Por último, cabe destacar la obra de Manuel
Azaña quién escribió Juan Valera, El jardín de los frailes o La velada de Benicarló . En cuanto al
género de la novela, cabe mencionar la novela lírica, en la que importa más la estructura, el
ambiente y el estilo que la propia trama. Uno de los autores más importantes es Gabriel Miró,
un escritor que parecía estar muy en la línea de otros autores como Virginia Woolf y Marcel
Proust. Desarrolló una novela estilo poética basada en las impresiones subjetivas del yo.
Escribió obras como Las cerezas del cementerio o el díptico novelístico formado por Nuestro
Padre San Daniel y El obispo leproso. Otro autor de este tipo de novelas fue Benjamín Jarnés,
quién escribió Viviana y Merlín y El profesor inútil.
Ramón Pérez de Ayala desarrollo un tipo de novela conocido como novela intelectual. La
novela le sirve como vehículo para expresar sus inquietudes vitales. Escribió una tetralogía
formada por las novelas Tinieblas las costumbres , A. M. D.G., La pata de la raposa y Troteras y
danzaderas. Durante una segunda etapa escribió Belarmino y Apolonio, Tigre Juan y El
curandero de su honra. Con respecto a la poesía de la época, se caracteriza por la sencillez
expresiva y cierto componente intelectual. La figura que predomina en este periodo es la de
Juan Ramón Jiménez. Su primera etapa está dominada por un impulso modernista. En su
segunda etapa ya rompe con el modernismo, se abre el verso libre, al poema en prosa. Es una
poesía pura, desnuda. Escribe Diario de un poeta recién casado , Eternidades, Piedra y cielo...
Su tercera etapa se conoce como época suficiente y se corresponde con su exilio. En su obra se
manifiesta un carácter místico religioso e intelectual, una identificación entre Dios, la
naturaleza y la belleza. En esta etapa escribe Dios deseado y deseante, Animal de fondo, En el
otro costado y el poema Espacio.
El periodo que comienza tras el fin de la Primera Guerra Mundial se caracteriza por una crisis
económica y el surgimiento de movimientos revolucionarios como el fascismo o comunismo.
En cuanto al arte, se produce un explosivo movimiento conocido con el nombre de
Vanguardias y otro movimiento que se extiende por la década del 1920, el Novecentismo. El
concepto de novecentismo fue acuñado por Eugenio D’Ors y en su difusión fueron decisivas las
publicaciones periódicas como la Revista de Oriente de Ortega y Gasset. Este movimiento
estaba caracterizado nacionalismo e intelectualismo, ya que sus componentes tenían una gran
formación, y se inclinaron por el rigor intelectual; el antirromanticismo, puesto que rechazaban
lo sentimental y pasional; la defensa del arte puro, el arte es un fin en sí mismo, resultado de
suprimir los sentimientos; el elitismo intelectual, que los hace pensar que deben guiar a los
demás desde su minoría selecta. Se dirigen a un público entendido, las minorías que pueden
entenderlos, ya que el arte no es para las masas; y un estilo cuidado, se preocuparán por los
aspectos formales del lenguaje.
Los autores novecentistas destacaron en el ensayo y la novela. Entre los ensayistas sobrese
Ortega y Gasset, quién escribió obras como La deshumanización del arte, La rebelión de las
masas o La España invertebrada y, en cuanto a su producción periodística, escribió El
espectador. Defiende un arte dirigido a las élites que pueden entenderlo y la idea de que el
arte es un placer inteligente. Su mecanismo más importante es la metáfora. Otro autor para
destacar es Eugenio D’Ors, autor en catalán y en castellano. Escribió Lo barroco y Tres horas
en el Museo del Prado. Gregorio Marañón es otro autor de la época y escribió La medicina
nuestro tiempo y El Conde-Duque de Olivares . Por último, cabe destacar la obra de Manuel
Azaña quién escribió Juan Valera, El jardín de los frailes o La velada de Benicarló . En cuanto al
género de la novela, cabe mencionar la novela lírica, en la que importa más la estructura, el
ambiente y el estilo que la propia trama. Uno de los autores más importantes es Gabriel Miró,
un escritor que parecía estar muy en la línea de otros autores como Virginia Woolf y Marcel
Proust. Desarrolló una novela estilo poética basada en las impresiones subjetivas del yo.
Escribió obras como Las cerezas del cementerio o el díptico novelístico formado por Nuestro
Padre San Daniel y El obispo leproso. Otro autor de este tipo de novelas fue Benjamín Jarnés,
quién escribió Viviana y Merlín y El profesor inútil.
Ramón Pérez de Ayala desarrollo un tipo de novela conocido como novela intelectual. La
novela le sirve como vehículo para expresar sus inquietudes vitales. Escribió una tetralogía
formada por las novelas Tinieblas las costumbres , A. M. D.G., La pata de la raposa y Troteras y
danzaderas. Durante una segunda etapa escribió Belarmino y Apolonio, Tigre Juan y El
curandero de su honra. Con respecto a la poesía de la época, se caracteriza por la sencillez
expresiva y cierto componente intelectual. La figura que predomina en este periodo es la de
Juan Ramón Jiménez. Su primera etapa está dominada por un impulso modernista. En su
segunda etapa ya rompe con el modernismo, se abre el verso libre, al poema en prosa. Es una
poesía pura, desnuda. Escribe Diario de un poeta recién casado , Eternidades, Piedra y cielo...
Su tercera etapa se conoce como época suficiente y se corresponde con su exilio. En su obra se
manifiesta un carácter místico religioso e intelectual, una identificación entre Dios, la
naturaleza y la belleza. En esta etapa escribe Dios deseado y deseante, Animal de fondo, En el
otro costado y el poema Espacio.