RESUMEN
Carrera: Lic. Kinesiología y Fisiatría
Comisión: A
Profesora: Mara Díaz
Examen físico del aparato cardiovascular normal
por Juan C. Linares Casas, Alberto J. Muniagurria y Eduardo Baravalle
El examen del aparato cardiovascular comprende el examen del pulso venoso yugular, del pulso
arterial, de la tensión arterial y el examen cardíaco efectuado a través de la pared anterior del
tórax. Para comprender en su totalidad el aparato cardiovascular se debe tener en cuenta que
este sistema está conformado por cámaras y tuberías, que guardan diferentes presiones. Estas
diferencias de presión generan un movimiento de líquidos en las tuberías y en las cámaras.
En distintas regiones del cuerpo se pueden detectar movimientos y ruidos que ayudan al médico a
ubicarse en los diferentes momentos del ciclo cardíaco.
Es conveniente que el estudioso de esta metodología conozca en detalle la fisiología del aparato
cardiovascular, tanto en su parte mecánica como eléctrica, para interpretar los hallazgos del
examen físico. Es por ello que será de suma utilidad conocer en forma aislada y combinada los
diferentes registros gráficos del pulso venoso, el pulso arterial, el impulso ventricular izquierdo el
electrocardiograma y el fonocardiograma. En conjunto, el pulso arterial, el impulso ventricular
izquierdo (IVI) y los ruidos cardíacos registran las actividades de las cavidades izquierdas. El pulso
venoso es el parámetro hemodinámico de las cavidades derechas. Los hallazgos del examen del
aparato cardiovascular tienen un alto índice de correlación con los hallazgos efectuados en la
necropsia del paciente. El examen del aparato cardiovascular se efectúa empleando la
, metodología que sugiere Proctor W. Harvey, de "los cinco dedos": interrogatorio, examen físico,
laboratorio, radiología y estudios complementarios (figura 8-1).
PULSO VENOSO
El pulso venoso, pulso venoso cervical o pulso venoso yugular, es una onda de volumen que se
observa en la inspección de la vena yugular interna y externa en el lado derecho del cuello. Es un
elemento clínico de gran valor, que expresa la dinámica del retorno venoso al corazón derecho.
Las ondas del pulso venoso reflejan los cambios de volumen de la aurícula derecha en cada
momento del ciclo cardíaco. La presión venosa indica la presión auricular derecha. Estos datos
permiten obtener una información valiosa sobre el llenado del ventrículo derecho.
Técnica del examen. La onda pulsátil debe ser buscada en la zona de inserción clavicular del
músculo esternocleidomastoideo, que es donde se encuentra la vena yugular interna, o bien
directamente en la vena yugular externa. Esta última puede pasar inadvertida en casos de
hipertensión venosa. Por ello, para medir la presión venosa, se debe tomar siempre como
referencia el extremo oscilante del pulso venoso de la yugular interna derecha (figura 8-2).
El paciente debe ubicarse en decúbito dorsal con la cabecera de la cama elevada a 45°. En esta
posición, el extremo oscilante de la vena yugular se encuentra inmediatamente por encima de la
clavícula. Al reclinarse el paciente el nivel ascenderá a lo largo del cuello hasta esconderse en el
ángulo mandibular. En la posición erguida, en cambio, el pulso desaparecerá por detrás de la
clavícula.
Si bien lo ideal es trabajar con una cama con cabecera móvil, ello no siempre es posible. Si se
utiliza una almohada para inclinar al enfermo, la misma debe incluir los hombros; de lo contrario,
al flexionar el cuello se puede dificultar la observación.
El médico deberá ubicarse a la derecha del paciente y contar con una luz tangencial que favorezca
la producción de sombras tenues, que facilitarán la visión de la onda pulsátil. El paciente debe
dirigir la cara hacia la izquierda, en tanto que el médico, con su mano derecha, debe buscar un
latido arterial próximo a fin de utilizarlo como referencia en el ciclo cardíaco. Este latido puede ser
el de la carótida izquierda o el impulso ventricular izquierdo.
El pulso venoso debe ser evaluado del lado derecho del cuello, puesto que en un 25% de personas
normales se puede observar una ingurgitación yugular del lado izquierdo por la presencia de la
arteria innominada que comprime la vena yugular.
Características del pulso venoso. Hay elementos que definen claramente el pulso venoso, que
fueron estudiados por T. Lewis y P. Wood:
⦁ el pulso venoso es suave, difuso y ondulante, como la marea;
⦁ puesto que se trata de una onda de volumen, se ve, pero no se palpa;
⦁ el nivel de la onda varía con la respiración, siguiendo en forma pasiva las modificaciones
de la presión intratorácica. Desciende en la inspiración y sube en la espiración:
Carrera: Lic. Kinesiología y Fisiatría
Comisión: A
Profesora: Mara Díaz
Examen físico del aparato cardiovascular normal
por Juan C. Linares Casas, Alberto J. Muniagurria y Eduardo Baravalle
El examen del aparato cardiovascular comprende el examen del pulso venoso yugular, del pulso
arterial, de la tensión arterial y el examen cardíaco efectuado a través de la pared anterior del
tórax. Para comprender en su totalidad el aparato cardiovascular se debe tener en cuenta que
este sistema está conformado por cámaras y tuberías, que guardan diferentes presiones. Estas
diferencias de presión generan un movimiento de líquidos en las tuberías y en las cámaras.
En distintas regiones del cuerpo se pueden detectar movimientos y ruidos que ayudan al médico a
ubicarse en los diferentes momentos del ciclo cardíaco.
Es conveniente que el estudioso de esta metodología conozca en detalle la fisiología del aparato
cardiovascular, tanto en su parte mecánica como eléctrica, para interpretar los hallazgos del
examen físico. Es por ello que será de suma utilidad conocer en forma aislada y combinada los
diferentes registros gráficos del pulso venoso, el pulso arterial, el impulso ventricular izquierdo el
electrocardiograma y el fonocardiograma. En conjunto, el pulso arterial, el impulso ventricular
izquierdo (IVI) y los ruidos cardíacos registran las actividades de las cavidades izquierdas. El pulso
venoso es el parámetro hemodinámico de las cavidades derechas. Los hallazgos del examen del
aparato cardiovascular tienen un alto índice de correlación con los hallazgos efectuados en la
necropsia del paciente. El examen del aparato cardiovascular se efectúa empleando la
, metodología que sugiere Proctor W. Harvey, de "los cinco dedos": interrogatorio, examen físico,
laboratorio, radiología y estudios complementarios (figura 8-1).
PULSO VENOSO
El pulso venoso, pulso venoso cervical o pulso venoso yugular, es una onda de volumen que se
observa en la inspección de la vena yugular interna y externa en el lado derecho del cuello. Es un
elemento clínico de gran valor, que expresa la dinámica del retorno venoso al corazón derecho.
Las ondas del pulso venoso reflejan los cambios de volumen de la aurícula derecha en cada
momento del ciclo cardíaco. La presión venosa indica la presión auricular derecha. Estos datos
permiten obtener una información valiosa sobre el llenado del ventrículo derecho.
Técnica del examen. La onda pulsátil debe ser buscada en la zona de inserción clavicular del
músculo esternocleidomastoideo, que es donde se encuentra la vena yugular interna, o bien
directamente en la vena yugular externa. Esta última puede pasar inadvertida en casos de
hipertensión venosa. Por ello, para medir la presión venosa, se debe tomar siempre como
referencia el extremo oscilante del pulso venoso de la yugular interna derecha (figura 8-2).
El paciente debe ubicarse en decúbito dorsal con la cabecera de la cama elevada a 45°. En esta
posición, el extremo oscilante de la vena yugular se encuentra inmediatamente por encima de la
clavícula. Al reclinarse el paciente el nivel ascenderá a lo largo del cuello hasta esconderse en el
ángulo mandibular. En la posición erguida, en cambio, el pulso desaparecerá por detrás de la
clavícula.
Si bien lo ideal es trabajar con una cama con cabecera móvil, ello no siempre es posible. Si se
utiliza una almohada para inclinar al enfermo, la misma debe incluir los hombros; de lo contrario,
al flexionar el cuello se puede dificultar la observación.
El médico deberá ubicarse a la derecha del paciente y contar con una luz tangencial que favorezca
la producción de sombras tenues, que facilitarán la visión de la onda pulsátil. El paciente debe
dirigir la cara hacia la izquierda, en tanto que el médico, con su mano derecha, debe buscar un
latido arterial próximo a fin de utilizarlo como referencia en el ciclo cardíaco. Este latido puede ser
el de la carótida izquierda o el impulso ventricular izquierdo.
El pulso venoso debe ser evaluado del lado derecho del cuello, puesto que en un 25% de personas
normales se puede observar una ingurgitación yugular del lado izquierdo por la presencia de la
arteria innominada que comprime la vena yugular.
Características del pulso venoso. Hay elementos que definen claramente el pulso venoso, que
fueron estudiados por T. Lewis y P. Wood:
⦁ el pulso venoso es suave, difuso y ondulante, como la marea;
⦁ puesto que se trata de una onda de volumen, se ve, pero no se palpa;
⦁ el nivel de la onda varía con la respiración, siguiendo en forma pasiva las modificaciones
de la presión intratorácica. Desciende en la inspiración y sube en la espiración: