Análisis del Cuento
“El niño al que se le murió un amigo” por Ana María Matute
I. Elementos
i. Una mañana se levantó y fue a buscar al amigo, al otro lado de la valla.
Pero el amigo no estaba, y, cuando volvió, le dijo la madre:
-El amigo se murió.
-Niño, no pienses más en él y busca otros para jugar.
El niño se sentó en el quicio de la puerta, con la cara entre las manos y los codos en las
rodillas. «Él volverá», pensó. Porque no podía ser que allí estuviesen las canicas, el camión
y la pistola de hojalata, y el reloj aquel que ya no andaba, y el amigo no viniese a buscarlos.
Vino la noche, con una estrella muy grande, y el niño no quería entrar a cenar.
-Entra, niño, que llega el frío -dijo la madre.
Pero, en lugar de entrar, el niño se levantó del quicio y se fue en busca del amigo, con
las canicas, el camión, la pistola de hojalata y el reloj que no andaba. Al llegar a la cerca, la
voz del amigo no le llamó, ni le oyó en el árbol, ni en el pozo. Pasó buscándole toda la
noche. Y fue una larga noche casi blanca, que le llenó de polvo el traje y los zapatos.
Cuando llegó el sol, el niño, que tenía sueño y sed, estiró los brazos y pensó: «Qué tontos y
pequeños son esos juguetes. Y ese reloj que no anda, no sirve para nada». Lo tiró todo al
pozo, y volvió a la casa, con mucha hambre. La madre le abrió la puerta, y dijo: «Cuánto ha
crecido este niño, Dios mío, cuánto ha crecido». Y le compró un traje de hombre, porque el
que llevaba le venía muy corto.
ii. Significado del título: ¿Simbólico o literal?
El título del cuento tiene relación con el mismo es simbólico. Ya que muestra el
momento en que un niño pasa por el proceso de madurez. Al igual que puede presentar el
proceso de superación de algún trauma.
Hemos llegado a estas conclusiones por la vida tan difícil por el cual paso la autora.
Biografía de Ana Matute: Ana María Matute Ausejo nació en Barcelona el
26 de julio de 1926, en el seno de una familia acomodada. Escribió su primer
relato, ilustrado por ella misma, a los cinco años, tras haber estado a punto de
morir por una infección de riñón. A los ocho años volvió a padecer otra
enfermedad grave y la enviaron a vivir a Mansilla de la Sierra, Logroño, con sus
abuelos. Se educó en un colegio religioso en Madrid. Su padre poseía una
fábrica de paraguas, pero al estallar la guerra civil la vida de la familia quedó
modificada.
“El niño al que se le murió un amigo” por Ana María Matute
I. Elementos
i. Una mañana se levantó y fue a buscar al amigo, al otro lado de la valla.
Pero el amigo no estaba, y, cuando volvió, le dijo la madre:
-El amigo se murió.
-Niño, no pienses más en él y busca otros para jugar.
El niño se sentó en el quicio de la puerta, con la cara entre las manos y los codos en las
rodillas. «Él volverá», pensó. Porque no podía ser que allí estuviesen las canicas, el camión
y la pistola de hojalata, y el reloj aquel que ya no andaba, y el amigo no viniese a buscarlos.
Vino la noche, con una estrella muy grande, y el niño no quería entrar a cenar.
-Entra, niño, que llega el frío -dijo la madre.
Pero, en lugar de entrar, el niño se levantó del quicio y se fue en busca del amigo, con
las canicas, el camión, la pistola de hojalata y el reloj que no andaba. Al llegar a la cerca, la
voz del amigo no le llamó, ni le oyó en el árbol, ni en el pozo. Pasó buscándole toda la
noche. Y fue una larga noche casi blanca, que le llenó de polvo el traje y los zapatos.
Cuando llegó el sol, el niño, que tenía sueño y sed, estiró los brazos y pensó: «Qué tontos y
pequeños son esos juguetes. Y ese reloj que no anda, no sirve para nada». Lo tiró todo al
pozo, y volvió a la casa, con mucha hambre. La madre le abrió la puerta, y dijo: «Cuánto ha
crecido este niño, Dios mío, cuánto ha crecido». Y le compró un traje de hombre, porque el
que llevaba le venía muy corto.
ii. Significado del título: ¿Simbólico o literal?
El título del cuento tiene relación con el mismo es simbólico. Ya que muestra el
momento en que un niño pasa por el proceso de madurez. Al igual que puede presentar el
proceso de superación de algún trauma.
Hemos llegado a estas conclusiones por la vida tan difícil por el cual paso la autora.
Biografía de Ana Matute: Ana María Matute Ausejo nació en Barcelona el
26 de julio de 1926, en el seno de una familia acomodada. Escribió su primer
relato, ilustrado por ella misma, a los cinco años, tras haber estado a punto de
morir por una infección de riñón. A los ocho años volvió a padecer otra
enfermedad grave y la enviaron a vivir a Mansilla de la Sierra, Logroño, con sus
abuelos. Se educó en un colegio religioso en Madrid. Su padre poseía una
fábrica de paraguas, pero al estallar la guerra civil la vida de la familia quedó
modificada.