Expresión, argumento o discurso con que se
replica.
Réplica es un término cuyo origen se remonta a la Antigua Roma con el
vocablo “refutare” que, según su origen, significa plegar hacia atrás o
replegar, también replegar un manuscrito y a veces reflejar o hacer doblar
en sentido inverso los rayos de luz y, metafóricamente, se empleó en el
lenguaje del Derecho para expresar la idea de torcer un argumento. En
pocas palabras, réplica significa responder a un argumento.
Estructura
En la mayoría de los casos una réplica carece de estructura, ya que
para que un enunciado sea considerado réplica solo debe oponerse a
un argumento; por otro lado, el resto de réplicas cuentan con un
orden, siendo estas: el contraargumento y la refutación.
La estructura válida de una réplica -un contraargumento-, a diferencia
de un argumento, no está definida por las ciencias formales, dado
que desde ese punto de vista es vista como una proposición que
describe el error de otro razonamiento. De igual forma, con el
propósito de facilitar su construcción, describiremos como es
usualmente enunciado una réplica válida enumerando los elementos
que lo componen: paráfrasis, identificación del error, explicación y
presentación de alternativa avalada por la postura defendida.
Paráfrasis
La paráfrasis es una explicación con palabras propias del contenido de
un texto o, como es en este caso, de un discurso. Antes de señalar el
error del equipo opuesto, es necesario especificar cual de todos sus
argumentos es el que lo posee, de forma que la audiencia no se
confunda en ningún punto.
Proposición
La proposición de la réplica tiene como contenido una descripción
breve del error que contiene el argumento atacado, este puede
localizarse en cualquier parte de su estructura, siendo las partes que
lo conforman: la afirmación, el razonamiento y la evidencia.