Un paradigma equivale a una explicación comprensiva de lo real. El paradigma articula en una teoría una serie de
leyes científicas que establecen relaciones necesarias de causa y efecto. Cuando una leyes rechazada por la
experiencia, el paradigma cae. Nuestro objetivo consiste en la construcción de conceptos mediante la vía de la
observación empírica La historia constituye el campo de observación, el laboratorio de experiencias sobre las cuales
nos inclinamos. Tomamos las experiencias históricas, en tres niveles: el diplomático, el político y el de las relaciones
internacionales.
el análisis paradigmático nos lleva, a determinados presupuestos. En primer lugar la visión que proyecta del mundo y
el modo en cómo percibe la relación entre esos dos elementos. Tales presupuestos nos conducen al conjunto de
valores desarrollados, es decir, a la identidad cultural. El paradigma comporta una cosmovisión o naciones del mundo
entero. En segundo lugar, el paradigma implica percepciones de interés. La lectura que los dirigentes hacen de los
intereses nacionales se modifica con el cambio de paradigma. En tercer lugar, el paradigma abarca la elaboración
política. En ese sentido, condiciona tendencias de mediano y largo plazos, y también explica sus rupturas.
Por primera vez en la historia un sistema internacional de escala global se extendió sobre el planeta a partir de valores,
principios e intereses europeos. El sistema internacional vigente en el siglo XIX, construido sobre aceptados patrones
y reglas de conducta, se convirtió en un poderoso instrumento de expansión para los intereses de las potencias
capitalistas europeas. Los instrumentos de ese ordenamiento jurídico, político y económico fueron los tratados
bilaterales refrendados en aquella época. El Brasil filmó con las potencias capitalistas cerca de dos decenas de ellos,
entre 1810 y 1828.
El contenido esencial era la llamada política de puertas abiertas. La periferia no tenía opción: cuando firmaba tratados
abría su mercado a los productos manufacturados europeos y orientaba su producción hacia las actividades primarias.
Los países europeos aceptaron cuando dispusieron de ventajas comparativas intangibles, como el conocimíento, la
tecnología y la organización empresarial. De este modo, la teoría ricardiana indujo, apoyada en el libre comercio, la
división internacional del trabajo, primero en la periferia y luego en el centro, aunque regiones periféricas corno
América Latina, se inclinaba hacia relaciones en las que prevalecían las ventajas comparativas de tipo natural.
Los brasileños cedieron el mercado de productos industriales a cambio de nada, inhibiendo la modernización
capitalista interna. El grupo socialmente hegemónico se beneficiará, con el tiempo, de ese esquema de intercambio,'
cuando la diplomacia brasileña pudo abrir mercados para los productos del sector agro exportador. Sin este proceso, el
afán de consumo de productos manufacturados por parte de los propietarios de tierras difícilmente se verificaría. La
ideología que los dirigentes brasileños adoptaron en el siglo XIXera el liberalismo de matriz europea.
Las manifestaciones políticas de la ideología liberal-conservadora fueron coherentes, sin dejar de exhibir algunas
contradicciones. El aspecto liberal se explica mediante la firma de los tratados desiguales que el Brasil asumió su
condición periférica de modo permanente. El aspecto conservador explica el malogrado proyecto de industrialización
de la década de 1840. Subordinación y soberanía matizaban la política exterior y el modelo de inserción internacional
del país durantela vigencia del paradigma liberal
Los liberales-conservadores brasileños procedían a la lectura del interés nacional evocando un concepto de sociedad
simple, compuesto fundamentalmente de dos segmentos: los grandes propietarios de tierras y dueños del poder; y el
resto de la sociedad, fuesen esclavos, ex esclavos, trabajadores libres o inmigrantes. Aquellos dirigentes confundían el
interés nacional con sus propios intereses, es decir, los del grupo socio-económico hegemónico. La diplomacia de la
agroexportación no explica toda la política exterior del Brasil, pero refleja la esencia de la funcionalidad del estado en
el sector externo. El estado gestaba un proceso de toma de decisiones en política exterior orientado a aquella
restringida lectura que hacían del interés nacional.
Los impactos sobre la formación nacional son bien conocidos por nuestros historiadores. Existieron hombres de estado
y mentes esclarecidas que protestaban contra el modelo de inserción internacional que mantenía el país al margen del
progreso capitalista.
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Política exterior Argentina y Latinoamericano- clase 3