Análisis de Agamenón de Esquilo: Prólogo.
El texto comienza con una súplica “pido a los dioses que me liberen de este penosos
trabajo (…) atridas.” Se utiliza la palabra penoso, ya que causa pena su situación, luego
dice “de esta guardia sin fin”, ya que pasaron 10 años y el Atalaya no sabe cuándo
termina, ni siquiera sabe si tiene un fin.
La función del prólogo es ubicar espacia y mitológicamente, esto lo hace al decir
“palacio de los Atridas”, ya que sabemos que la mitología es la griega y el lugar es allí
mismo, el prólogo también ubica temporalmente, que es este caso es durante la
guerra de Troya.
Luego vemos una comparación, al decir “alerta como un perro”, esto nos da
información acerca del Atalaya; es el guardián, se encuentra deshumanizado, ya que
no se lo trata como a una persona, es fiel a un amo (Clitemnestra) y está solo (como el
dicho, solo como un perro).
“Contemplando las varias constelaciones de los astros de la noche” se refiere a que su
diversión es mirar el cielo, por lo tanto podemos ver el aburrimiento que sufre el
Atalaya. Encontramos una metáfora donde dice “brillantes reyes que lucen en el
dilatado éter, y marcan a los mortales el invierno y el verano; y cuando se ponen, y
cuando hacen su salida”, ya que los brillantes reyes son las estrellas que hay en el
espacio, les dice reyes porque las estrellas mandan como estos, y también se reconoce
el invierno y el verano por las constelaciones de estación. Las observa desde que salen
hasta que se ocultan, todo se mueve muy lento, pero en realidad es él quien esta
inmóvil.
“Ahora, como siempre, estoy esperando la señal de la hoguera”, utiliza varios
adverbios de tiempo, ya que su vida gira en torno a esperar, el uso de los adverbios
marca rutina y monotonía. Luego dice “el esplendente fuego que nos ha de traer la
nueva de la toma de Troya.” El fuego para el Atalaya es esplendoroso, ya que al verlo
significaría que Troya fue tomada y por lo tanto el es libre al fin, a continuación dice,
“que así lo manda el duro corazón de una mujer imperiosa y dominante, que la está
aguardando”, las características duro corazón, imperiosa y dominante son propias de
un hombre, esto muestra que en la sociedad patriarcal, Clitemnestra debía actuar
como un hombre para poder gobernar.
“Llega la noche, más no viene con ella el reposo a mi lecho húmedo de rocío”, aquí
vemos que está a la intemperie, y que hace guardia diurna y nocturna; también hay
una hipérbole, luego dice “Jamás le visitan los sueños; en vez de sueño, el terror es
quien se sienta a mi cabecera y no me deja cerrar los ojos a un tranquilo descanso”, su
peor miedo es dormirse y no ver la señal, también tiene temor hacia la reina. Tenemos
una personificación del terror, ya que el terror no puede sentarse a la cabecera.
El texto comienza con una súplica “pido a los dioses que me liberen de este penosos
trabajo (…) atridas.” Se utiliza la palabra penoso, ya que causa pena su situación, luego
dice “de esta guardia sin fin”, ya que pasaron 10 años y el Atalaya no sabe cuándo
termina, ni siquiera sabe si tiene un fin.
La función del prólogo es ubicar espacia y mitológicamente, esto lo hace al decir
“palacio de los Atridas”, ya que sabemos que la mitología es la griega y el lugar es allí
mismo, el prólogo también ubica temporalmente, que es este caso es durante la
guerra de Troya.
Luego vemos una comparación, al decir “alerta como un perro”, esto nos da
información acerca del Atalaya; es el guardián, se encuentra deshumanizado, ya que
no se lo trata como a una persona, es fiel a un amo (Clitemnestra) y está solo (como el
dicho, solo como un perro).
“Contemplando las varias constelaciones de los astros de la noche” se refiere a que su
diversión es mirar el cielo, por lo tanto podemos ver el aburrimiento que sufre el
Atalaya. Encontramos una metáfora donde dice “brillantes reyes que lucen en el
dilatado éter, y marcan a los mortales el invierno y el verano; y cuando se ponen, y
cuando hacen su salida”, ya que los brillantes reyes son las estrellas que hay en el
espacio, les dice reyes porque las estrellas mandan como estos, y también se reconoce
el invierno y el verano por las constelaciones de estación. Las observa desde que salen
hasta que se ocultan, todo se mueve muy lento, pero en realidad es él quien esta
inmóvil.
“Ahora, como siempre, estoy esperando la señal de la hoguera”, utiliza varios
adverbios de tiempo, ya que su vida gira en torno a esperar, el uso de los adverbios
marca rutina y monotonía. Luego dice “el esplendente fuego que nos ha de traer la
nueva de la toma de Troya.” El fuego para el Atalaya es esplendoroso, ya que al verlo
significaría que Troya fue tomada y por lo tanto el es libre al fin, a continuación dice,
“que así lo manda el duro corazón de una mujer imperiosa y dominante, que la está
aguardando”, las características duro corazón, imperiosa y dominante son propias de
un hombre, esto muestra que en la sociedad patriarcal, Clitemnestra debía actuar
como un hombre para poder gobernar.
“Llega la noche, más no viene con ella el reposo a mi lecho húmedo de rocío”, aquí
vemos que está a la intemperie, y que hace guardia diurna y nocturna; también hay
una hipérbole, luego dice “Jamás le visitan los sueños; en vez de sueño, el terror es
quien se sienta a mi cabecera y no me deja cerrar los ojos a un tranquilo descanso”, su
peor miedo es dormirse y no ver la señal, también tiene temor hacia la reina. Tenemos
una personificación del terror, ya que el terror no puede sentarse a la cabecera.