Trastornos del calcio
El calcio es un ión que además de formar parte de la estructura de los huesos se encarga de
regular el impulso nervioso y la contracción muscular.
El 99% del calcio corporal se encuentra presente en los huesos, mientras que el 1% restante
se encuentra en el plasma, de este 1% la mitad se encuentra circulando de forma libre y la
otra mitad se encuentra unido a la albúmina, por lo que si hay una disminución de la albúmina
plasmática también disminuirá el calcio.
Diariamente se absorben 100 mg de calcio a nivel intestinal, y se eliminan 100 mg por medio
de los riñones, en caso de que no exista una concentración adecuada de calcio en sangre este
se obtiene a partir del calcio que se encuentra en los huesos por medio de la resorción ósea.
Regulación del calcio
La concentración de calcio en la sangre es regulada por una parte por la paratohormona, una
hormona secretada por las glándulas paratiroides, la cual se encarga de aumentar el calcio en
la sangre cuando se encuentra disminuido (hipercalcemiante), a través de la estimulación de
la resorción ósea en el hueso, aumento de la absorción ósea en el intestino delgado y aumento
de la reabsorción en los túbulos renales. Por otro lado, la calcitonina, una hormona secretada
por la glándula tiroides, se encarga de disminuir el calcio en sangre cuando este se encuentra
aumentado (hipocalcemiante), a través de la inhibición de la resorción ósea.
Valores normales
Los valores plasmáticos normales del calcio total suelen ser de 8,5 a 10,5 mg/dl, estos valores
miden tanto el calcio que se encuentra libre como el que se encuentra unido a la albúmina,
por lo que en caso de que exista una hipoalbuminemia los valores reales del calcio plasmático
pueden verse afectados, es por esto que lo que se recomienda realizar en estas situaciones es
calcular el calcio corregido para saber el valor real del calcio plasmático y determinar si hay
una verdadera hipocalcemia, mediante la siguiente fórmula:
Valores de calcio urinario: 50-150 mg/día.
, Hipocalcemia
Los 3 mecanismos por los que puede ocurrir una hipocalcemia son:
Salida del calcio del espacio intravascular (pancreatitis aguda).
Disminución del aporte de calcio por parte del hueso (hipoparatiroidismo,
hipomagnesemia, sepsis, quemaduras graves).
Disminución de la absorción intestinal de calcio (desnutrición, síndrome de mala
absorción, operación del tracto gastrointestinal superior).
Manifestaciones clínicas
Tetania (espasmos musculares prolongados).
Espasmo carpopedal
Signo de Chvostek: Consiste en percutir el nervio facial, ya sea con un martillo de
reflejos o con los dedos de las manos, lo cual produce una contracción de la hemicara.
Signo de Trousseau: Consiste en insuflar con el tensiómetro a valores superiores al
de la presión sistólica normal, y luego de unos minutos la mano hace una contracción
involuntaria.
Demencia, psicosis.
Dermatosis.
Convulsiones.
En el EKG se observa un intervalo QT prolongado.
El calcio es un ión que además de formar parte de la estructura de los huesos se encarga de
regular el impulso nervioso y la contracción muscular.
El 99% del calcio corporal se encuentra presente en los huesos, mientras que el 1% restante
se encuentra en el plasma, de este 1% la mitad se encuentra circulando de forma libre y la
otra mitad se encuentra unido a la albúmina, por lo que si hay una disminución de la albúmina
plasmática también disminuirá el calcio.
Diariamente se absorben 100 mg de calcio a nivel intestinal, y se eliminan 100 mg por medio
de los riñones, en caso de que no exista una concentración adecuada de calcio en sangre este
se obtiene a partir del calcio que se encuentra en los huesos por medio de la resorción ósea.
Regulación del calcio
La concentración de calcio en la sangre es regulada por una parte por la paratohormona, una
hormona secretada por las glándulas paratiroides, la cual se encarga de aumentar el calcio en
la sangre cuando se encuentra disminuido (hipercalcemiante), a través de la estimulación de
la resorción ósea en el hueso, aumento de la absorción ósea en el intestino delgado y aumento
de la reabsorción en los túbulos renales. Por otro lado, la calcitonina, una hormona secretada
por la glándula tiroides, se encarga de disminuir el calcio en sangre cuando este se encuentra
aumentado (hipocalcemiante), a través de la inhibición de la resorción ósea.
Valores normales
Los valores plasmáticos normales del calcio total suelen ser de 8,5 a 10,5 mg/dl, estos valores
miden tanto el calcio que se encuentra libre como el que se encuentra unido a la albúmina,
por lo que en caso de que exista una hipoalbuminemia los valores reales del calcio plasmático
pueden verse afectados, es por esto que lo que se recomienda realizar en estas situaciones es
calcular el calcio corregido para saber el valor real del calcio plasmático y determinar si hay
una verdadera hipocalcemia, mediante la siguiente fórmula:
Valores de calcio urinario: 50-150 mg/día.
, Hipocalcemia
Los 3 mecanismos por los que puede ocurrir una hipocalcemia son:
Salida del calcio del espacio intravascular (pancreatitis aguda).
Disminución del aporte de calcio por parte del hueso (hipoparatiroidismo,
hipomagnesemia, sepsis, quemaduras graves).
Disminución de la absorción intestinal de calcio (desnutrición, síndrome de mala
absorción, operación del tracto gastrointestinal superior).
Manifestaciones clínicas
Tetania (espasmos musculares prolongados).
Espasmo carpopedal
Signo de Chvostek: Consiste en percutir el nervio facial, ya sea con un martillo de
reflejos o con los dedos de las manos, lo cual produce una contracción de la hemicara.
Signo de Trousseau: Consiste en insuflar con el tensiómetro a valores superiores al
de la presión sistólica normal, y luego de unos minutos la mano hace una contracción
involuntaria.
Demencia, psicosis.
Dermatosis.
Convulsiones.
En el EKG se observa un intervalo QT prolongado.