Es toda lesión traumática que afecte la región comprendida entre el borde inferior de la
mandíbula y la base del cráneo a nivel superior y posterior, y el borde superior de la clavícula
y la séptima vértebra cervical a nivel inferior.
Anatomía (clasificación de Roon)
Anatómicamente se puede dividir el cuello en 3 zonas para clasificar y manejar las lesiones:
Zona 1: Se extiende desde la base del cartílago cricoides hasta las clavículas, contiene
la tráquea, el esófago, grandes vasos, el mediastino superior, los vértices pulmonares
y el conducto torácico.
Zona 2: Se extiende desde el cartílago cricoides hasta el ángulo de la mandíbula,
contiene las arterias carótidas, venas yugulares, las arterias vertebrales, la faringe,
laringe y el esófago.
Zona 3: Se extiende desde el ángulo de la mandíbula hasta la base del cráneo,
contiene las arterias carótidas y vertebrales y las venas yugulares.
Clasificación
El trauma de cuello se puede clasificar de acuerdo al mecanismo del trauma en cerrado y
penetrante. Las heridas del trauma de cuello penetrante atraviesan el músculo platisma.
Causas de trauma de cuello penetrante
Heridas por arma blanca y arma de fuego.
Causas de trauma de cuello cerrado
Accidentes de tránsito.
Trauma deportivo.
Caídas de altura.
Violencia interpersonal (ahorcamiento).
Autoagresión.
Si la herida del trauma de cuello es superficial, es decir, no atraviesa el platisma, solo
se sutura la herida y se manda para la casa.
, Categorización de las lesiones
Las estructuras anatómicas que pueden ser lesionadas en el trauma de cuello pueden
clasificarse en 4 grupos: lesiones vasculares, lesiones de la vía aérea, lesiones esofágicas y
lesiones nerviosas.
Lesiones vasculares
La lesión anatómica principal es el desprendimiento de la capa íntima y los vasos más
afectados son las arterias carótidas y las arterias vertebrales. En estos casos el objetivo es
determinar que pacientes se pueden beneficiar de un procedimiento invasivo, lo cual se
realiza a través de la presencia de una serie de signos clínicos llamados signos duros (la
presencia de cualquiera es indicativo de exploración quirúrgica inmediata sin la necesidad de
realizar estudios imagenológicos) y signos blandos (la presencia de cualquiera es indicativo
de realizar estudios imagenológicos para descartar lesiones vasculares como angiotomografía
computarizada, angiografía de cuatro vasos (carótidas y vertebrales), o ecografía doppler).
Signos duros (certeza) Signos blandos (sospecha)
Hematoma pulsátil o expansible Hematoma no pulsátil
Hemorragia activa Hemorragia previa que cedió
Ausencia de pulso distal Pulso distal disminuido
Soplo o frémito Déficit neurológico
Palidez o frialdad de las extremidades Lesión cercana a un vaso arterial
En aquellos pacientes con criterios de alto riesgo de lesión neurológica por lesión vascular
se deben realizar estudios definitivos antes de que los signos de déficit neurológico se
presenten.