Reporte en torno a la conferencia de Hugo Zemelman.
Metodología de la Investigación Política.
Lugar: Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Sala Fernando Benítez
Fecha: 4 de septiembre de 2013.
Ponentes: Hugo Zemelman Merino, Germán Guarín Jurado, Diego Quevedo
Monroy y Martin Retamozo.
¿Qué pasó?
El ponente dio su punto de vista en torno a la aportación que Latinoamérica ha
realizado, a la conformación de metodologías que expliquen los movimientos
sociales presentes, que es muy pobre desde su punto de vista.
El latinoamericanista hizo énfasis en el gran vacío epistemológico, a nivel mundial,
que ha surgido tras la caída del modelo soviético. Afirma que los trabajos de
Castoriadis y Ernst Bloch son indispensables para la comprensión de las
enseñanzas político-epistemológicas de dicho evento. Hace referencia a la
sistematización del conocimiento por parte del primero y concepción optimista del
segundo para exhortar a superar el corsé de pensamiento, que representa el
eurocentrismo.
Afirma que el actual pensamiento europeo predominante en este campo es
heredero directo de Heidegger el cual, desde su interpretación del filósofo alemán,
sostiene que se encuentra encapsulado en dos extremos: el metafísico y el
teológico. Se cuestiona de forma inquietante sobre la posibilidad de que América
se haya quedado sin pensamiento, dado el poco estimulo que recibe dadas las
políticas neoliberales que se imponen en las universidades y otros centros de
estudio debido a la concepción menos significativa del proceso de conocimiento
que se tiene en una sociedad consumista. Esta destruye el proyecto social de los
estados-nación.
Metodología de la Investigación Política.
Lugar: Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Sala Fernando Benítez
Fecha: 4 de septiembre de 2013.
Ponentes: Hugo Zemelman Merino, Germán Guarín Jurado, Diego Quevedo
Monroy y Martin Retamozo.
¿Qué pasó?
El ponente dio su punto de vista en torno a la aportación que Latinoamérica ha
realizado, a la conformación de metodologías que expliquen los movimientos
sociales presentes, que es muy pobre desde su punto de vista.
El latinoamericanista hizo énfasis en el gran vacío epistemológico, a nivel mundial,
que ha surgido tras la caída del modelo soviético. Afirma que los trabajos de
Castoriadis y Ernst Bloch son indispensables para la comprensión de las
enseñanzas político-epistemológicas de dicho evento. Hace referencia a la
sistematización del conocimiento por parte del primero y concepción optimista del
segundo para exhortar a superar el corsé de pensamiento, que representa el
eurocentrismo.
Afirma que el actual pensamiento europeo predominante en este campo es
heredero directo de Heidegger el cual, desde su interpretación del filósofo alemán,
sostiene que se encuentra encapsulado en dos extremos: el metafísico y el
teológico. Se cuestiona de forma inquietante sobre la posibilidad de que América
se haya quedado sin pensamiento, dado el poco estimulo que recibe dadas las
políticas neoliberales que se imponen en las universidades y otros centros de
estudio debido a la concepción menos significativa del proceso de conocimiento
que se tiene en una sociedad consumista. Esta destruye el proyecto social de los
estados-nación.