Este reporte corresponde un par de textos de Sigmund Freud que llevan por título La elaboración
onírica
Entre ambos textos existen quince años de diferencia, cosa que a mi juicio repercute en la fluidez de los
textos. El primero corresponde a un capítulo de La Interpretación de los Sueños, de 1900, época en la
que Freud a pesar de su prolijo trabajo, solo tenía uno realmente celebre Estudios sobre la histeria, de
1895 mientras que, en el segundo, de 1915, el autor ya cuenta con cierta fama, tan es así que La
interpretación lleva ya cuatro ediciones, y seguramente un abundante grupo de seguidores y detractores
que habrán contribuido a hacer más claras algunas ideas del primer texto.
Ambos textos tratan la elaboración del sueño (Traumarbeit) describiéndolo a grandes rasgos como un
proceso que tiene como resultados los efectos de condensar, desplazar, realizar una construcción
plástica y finalmente someterlo a una elaboración secundaria. En el primer texto se nos expone al sueño
como la yuxtaposición de ideas latentes mediante un proceso que describe como condensación
mediante el cual las primeras son representadas teniendo al contenido manifiesto como uno de sus
resultados, esto es la narración de lo que se recuerda del sueño. A través del análisis del contenido
manifiesto su propio sueño, la monografía botánica, Freud nos indica que las cosas que aparecen en los
sueños representan puntos de convergencia de entre las distintas ideas latentes por lo que cada cosa esta
superdeterminada (O sobredeterminada, como lo manejamos en clase) es decir que puede tener una
multiplicidad de significaciones. Esto quiere decir que el sueño es un entramando complejo de
relaciones asociativas que toma formas físicas en las acciones y objetos que se presentan durante el
acto.
Sin embargo, ya en el segundo texto, correspondiente a la conferencia número 11 de sus Lecciones
Introductorias al Psicoanálisis nos expone que no todas las ideas latentes están representadas en el
contenido manifiesto y por supuesto, tal representación no tiene que ser coherente y la mayoría de las
veces no lo es. En este nos narra que la condensación no es una transcripción fiel de las ideas latentes
sino una discriminación de estas, así algunas pueden verse eliminadas del sueño o complemente
fundidos con él.
También nos advierte que el contenido manifiesto dista mucho de ser una representación fiel del sueño
debido al proceso que llama desplazamiento en el que un elemento que representa una idea latente se
ve suplantado por otro menos importante, además juega un papel importante la censura del sueño, en la
que el propio inconsciente censura el contenido manifiesto. Ambas juegan un papel importante a la
hora de dar un sentido al sueño, que puede tornarse absurdo o disparatado.
También juega en rol bastante importante en la conformación del sueño la representación plástica de
onírica
Entre ambos textos existen quince años de diferencia, cosa que a mi juicio repercute en la fluidez de los
textos. El primero corresponde a un capítulo de La Interpretación de los Sueños, de 1900, época en la
que Freud a pesar de su prolijo trabajo, solo tenía uno realmente celebre Estudios sobre la histeria, de
1895 mientras que, en el segundo, de 1915, el autor ya cuenta con cierta fama, tan es así que La
interpretación lleva ya cuatro ediciones, y seguramente un abundante grupo de seguidores y detractores
que habrán contribuido a hacer más claras algunas ideas del primer texto.
Ambos textos tratan la elaboración del sueño (Traumarbeit) describiéndolo a grandes rasgos como un
proceso que tiene como resultados los efectos de condensar, desplazar, realizar una construcción
plástica y finalmente someterlo a una elaboración secundaria. En el primer texto se nos expone al sueño
como la yuxtaposición de ideas latentes mediante un proceso que describe como condensación
mediante el cual las primeras son representadas teniendo al contenido manifiesto como uno de sus
resultados, esto es la narración de lo que se recuerda del sueño. A través del análisis del contenido
manifiesto su propio sueño, la monografía botánica, Freud nos indica que las cosas que aparecen en los
sueños representan puntos de convergencia de entre las distintas ideas latentes por lo que cada cosa esta
superdeterminada (O sobredeterminada, como lo manejamos en clase) es decir que puede tener una
multiplicidad de significaciones. Esto quiere decir que el sueño es un entramando complejo de
relaciones asociativas que toma formas físicas en las acciones y objetos que se presentan durante el
acto.
Sin embargo, ya en el segundo texto, correspondiente a la conferencia número 11 de sus Lecciones
Introductorias al Psicoanálisis nos expone que no todas las ideas latentes están representadas en el
contenido manifiesto y por supuesto, tal representación no tiene que ser coherente y la mayoría de las
veces no lo es. En este nos narra que la condensación no es una transcripción fiel de las ideas latentes
sino una discriminación de estas, así algunas pueden verse eliminadas del sueño o complemente
fundidos con él.
También nos advierte que el contenido manifiesto dista mucho de ser una representación fiel del sueño
debido al proceso que llama desplazamiento en el que un elemento que representa una idea latente se
ve suplantado por otro menos importante, además juega un papel importante la censura del sueño, en la
que el propio inconsciente censura el contenido manifiesto. Ambas juegan un papel importante a la
hora de dar un sentido al sueño, que puede tornarse absurdo o disparatado.
También juega en rol bastante importante en la conformación del sueño la representación plástica de