Fundación e Institucionalización
Panebianco critica el análisis estático de los partidos políticos pues no se trata de
entes aislados y constantes, sino que se trata de estructuras en movimiento.
Considera que un análisis profundo debe tomar en cuenta los factores que
expliquen cómo es que funciona y se constituye un partido político en relación con
un ambiente dinámico y cambiante. Su propuesta está basada en los conceptos
de modelo originario y de institucionalización.1
El autor toma en cuenta tres factores para definir el modelo originario de los
partidos políticos:
La forma en que se inicia y desarrolla la organización del partido.
Siendo que puede producirse por penetración territorial, por difusión
territorial o por una combinación de las dos. El modo de penetración
territorial supone la presencia de un centro político fuerte que aglutina
líderes nacionales. El desarrollo por difusión se crea a partir de la
organización espontánea de las élites locales y que en algún momento
deciden coordinarse en una organización nacional sea por una coincidencia
de ideales o a modo de federación de organizaciones.
La presencia o ausencia de una institución que patrocine al partido.
Un factor que resulta determinante para saber si la fuente de legitimidad se
encuentra dentro o fuera del partido. Esto significa que si el partido posee
un patrocinador externo exista una lealtad indirecta, pues primero es la
organización externa, y que el partido sea el “brazo político” de ella. Si el
partido no posee tal organización patrocinadora, resulta más autónomo, su
legitimidad es interna y la lealtad hacia el mismo es directa.
Carácter carismático o no del partido.
El carisma siempre es un elemento presente en la formación de nuevos
partidos políticos porque de ello dependerá que se aglutinen las fuerzas
necesarias para su conformación. La distinción existe debido a que pueden
crearse partidos cuyo único fin sea el de promover la figura de un líder
carismático o donde el programa depende ampliamente de él; y del llamado
1
Panebianco, Angelo, Modelos de partido, Madrid, alianza, 1990, pp.107
1
Panebianco critica el análisis estático de los partidos políticos pues no se trata de
entes aislados y constantes, sino que se trata de estructuras en movimiento.
Considera que un análisis profundo debe tomar en cuenta los factores que
expliquen cómo es que funciona y se constituye un partido político en relación con
un ambiente dinámico y cambiante. Su propuesta está basada en los conceptos
de modelo originario y de institucionalización.1
El autor toma en cuenta tres factores para definir el modelo originario de los
partidos políticos:
La forma en que se inicia y desarrolla la organización del partido.
Siendo que puede producirse por penetración territorial, por difusión
territorial o por una combinación de las dos. El modo de penetración
territorial supone la presencia de un centro político fuerte que aglutina
líderes nacionales. El desarrollo por difusión se crea a partir de la
organización espontánea de las élites locales y que en algún momento
deciden coordinarse en una organización nacional sea por una coincidencia
de ideales o a modo de federación de organizaciones.
La presencia o ausencia de una institución que patrocine al partido.
Un factor que resulta determinante para saber si la fuente de legitimidad se
encuentra dentro o fuera del partido. Esto significa que si el partido posee
un patrocinador externo exista una lealtad indirecta, pues primero es la
organización externa, y que el partido sea el “brazo político” de ella. Si el
partido no posee tal organización patrocinadora, resulta más autónomo, su
legitimidad es interna y la lealtad hacia el mismo es directa.
Carácter carismático o no del partido.
El carisma siempre es un elemento presente en la formación de nuevos
partidos políticos porque de ello dependerá que se aglutinen las fuerzas
necesarias para su conformación. La distinción existe debido a que pueden
crearse partidos cuyo único fin sea el de promover la figura de un líder
carismático o donde el programa depende ampliamente de él; y del llamado
1
Panebianco, Angelo, Modelos de partido, Madrid, alianza, 1990, pp.107
1