Resumen:
Huntington Samuel P. La tercera ola de la democracia en El resurgimiento global
de la democracia, UNAM, México, 1996, p.3-23.
El autor comienza temporalizando lo que denomina como la “Tercera Ola
democrática”. Define como ola democrática un periodo donde esta forma de
gobierno surge por primera vez o es restablecida tras una experiencia autoritaria.
Para Huntington (1996) la Primera de estas olas se da tras la ampliación del
sufragio masculino en Estados Unidos en la década de 1820 y continuaría hasta el
ascenso de Mussolini al poder en 1922, periodo en el que las 29 democracias
surgidas durante la primera ola quedaron reducidas a 12. Este proceso de
retroceso de la democracia ante modelos autoritarios, le llama el autor “Primera
Ola contraria” Este proceso se repetiría después de la Segunda Guerra Mundial,
con una segunda ola de democratizaciones que dejaría 36 democracias, de las
cuales 30 resistieron la ola contraria que el autor sitúa de 1960 a 1975; periodo en
el que de nueva cuenta regímenes autoritarios conquistaron el poder. (p.3)
La Tercera Ola significa la caída de las autocracias y el la incursión de otras
naciones en la experiencia democrática. Huntington (1996) señala que los factores
principales que propiciaron esta Tercera Ola fueron: La dependiente legitimidad de
los regímenes autoritarios a su éxito en el campo económico; la bonanza
económica experimentada por muchos países en la posguerra que creó una clase
media deseosa de derechos políticos y la actuación de agentes políticos externos.
Entre dichos agentes externos destaca la Iglesia católica pues de acuerdo con
Huntington es dicha religión (y su percepción particular de la política) la que
guiaría en cierta forma a las experiencias de democratización (p.3)
En base a dichos factores el autor plateará tesis interesantes al respecto de los
últimos, pues tanto la hoy extinta URSS, los Estados Unidos y la entonces
Comunidad Europea (Hoy UE) serian dos principales apoyos a dicho proceso, los
dos últimos con su promoción ya sea en el discurso político o con incentivos
económicos. La URSS contribuiría a la Tercer Ola con el relajamiento de su
Huntington Samuel P. La tercera ola de la democracia en El resurgimiento global
de la democracia, UNAM, México, 1996, p.3-23.
El autor comienza temporalizando lo que denomina como la “Tercera Ola
democrática”. Define como ola democrática un periodo donde esta forma de
gobierno surge por primera vez o es restablecida tras una experiencia autoritaria.
Para Huntington (1996) la Primera de estas olas se da tras la ampliación del
sufragio masculino en Estados Unidos en la década de 1820 y continuaría hasta el
ascenso de Mussolini al poder en 1922, periodo en el que las 29 democracias
surgidas durante la primera ola quedaron reducidas a 12. Este proceso de
retroceso de la democracia ante modelos autoritarios, le llama el autor “Primera
Ola contraria” Este proceso se repetiría después de la Segunda Guerra Mundial,
con una segunda ola de democratizaciones que dejaría 36 democracias, de las
cuales 30 resistieron la ola contraria que el autor sitúa de 1960 a 1975; periodo en
el que de nueva cuenta regímenes autoritarios conquistaron el poder. (p.3)
La Tercera Ola significa la caída de las autocracias y el la incursión de otras
naciones en la experiencia democrática. Huntington (1996) señala que los factores
principales que propiciaron esta Tercera Ola fueron: La dependiente legitimidad de
los regímenes autoritarios a su éxito en el campo económico; la bonanza
económica experimentada por muchos países en la posguerra que creó una clase
media deseosa de derechos políticos y la actuación de agentes políticos externos.
Entre dichos agentes externos destaca la Iglesia católica pues de acuerdo con
Huntington es dicha religión (y su percepción particular de la política) la que
guiaría en cierta forma a las experiencias de democratización (p.3)
En base a dichos factores el autor plateará tesis interesantes al respecto de los
últimos, pues tanto la hoy extinta URSS, los Estados Unidos y la entonces
Comunidad Europea (Hoy UE) serian dos principales apoyos a dicho proceso, los
dos últimos con su promoción ya sea en el discurso político o con incentivos
económicos. La URSS contribuiría a la Tercer Ola con el relajamiento de su