biogeoquímicos?
Los complejos de materia orgánica en el suelo pueden ocurrir con minerales de arcilla
cubiertos con óxidos de metales tales como óxido de Al y Fe. La arcilla tiende a estabilizar
la MOS (Materia Orgánica del Suelo), y una correlación es a menudo observada entre el
contenido de arcilla y la MOS. Algunas sustancias orgánicas cubren las partículas del suelo
y las unen, resultando agregados estables. En algunos suelos, particularmente en aquellos
altos en sustancias húmicas, toda la arcilla puede estar cubierta con AH (Ácidos Húmicos).
Ha sido estimado que desde el 52 al 98% de todo el C en los suelos ocurre como complejos
de arcilla-MOS (Sparks, 2003). Las especies de Al unidas a sustancias orgánicas son las más
reactivas e influyen en los procesos biogeoquímicos en el ecosistema terrestre, entre
otras, al influir en las dinámicas del ciclo de C (Huang et al., 2005). Por lo tanto, los
complejos órgano minerales del suelo juegan un papel fundamental en los ciclos
biogeoquímicos del C, N, P y S de otras sustancias que forman la materia orgánica. La
reactividad o poca reactividad de estos complejos determina si la materia orgánica (y, por
lo mismo, si dichas sustancias) se mantienen en el suelo o son transferidos a otros
reservorios.
¿Qué minerales se consideran de carga variable y carga fi ja?
Los minerales del suelo pueden exhibir dos tipos de carga, permanente o carga constante
y variable o carga dependiente del pH. En la mayoría de los suelos hay una combinación
de carga constante y variable. La carga constante es invariable con el pH del suelo y
resulta de la sustitución isomorfa. De esta manera, este componente de carga fue
desarrollado cuando el mineral fue formado. Ejemplos de componentes inorgánicos del
suelo que exhiben carga constante son la esmectita, vermiculita, mica y clorita. El
componente de carga variable en los suelos cambia con el pH debido a la protonación y
deprotonación de grupos funcionales sobre minerales inorgánicos del suelo tales como
kaolinita, materiales amorfos, óxidos de metales, oxyhidróxidos e hidróxidos, capas de
silicatos cubiertos con óxidos de metales y materia orgánica del suelo (Sparks, 2003).