X. El Comercio y El Dominio Del Oriente Europa y la expan-
se extendieron por el oriente desde Nagasaki, hasta el Golfo
Pérsico, el plan de forzar el comercio a través de Batavia impli- sión del mundo
1) La Exploración y La Expansión En El Lejano Oriente caba mucho transporte marítimo innecesario por largas rutas (1415- 1715)
indirectas; pero como era usual en la época, se esperaba que las
Como la mayoría de las corporaciones comerciales, la Compañía consideraciones de conveniencia cedieran ante las considera- J. H. Parry
de las Indias, holandesa, adquirió posesiones territoriales lenta- ciones de monopolio. Un monopolio centralizado era lo más fácil
mente y con repugnancia. Los teóricos y políticos de Amsterdam de proteger. En cuanto monopolista la compañía trataba de ce-
atribuían la decadencia del dominio portugués en el Oriente a la rrar los mares orientales, en lo posible, a tollos los buques euro-
disipación de energía y capital en la conquista territorial, y pusieron peas, salvo a los propios, y de relegar a la marina indígena asiáti-
en guardia a la compañía holandesa contra un error semejante. La ca a un papel auxiliar, de aprovisionamiento de productos locales
norma oficial de los directores era la de apegarse al comercio y sin competir en el comercio de transporte en las rufas principales.
evitar enredarse en la política de Indonesia. Esta norma hizo difí- Tal sistema sólo podía ser ejecutado por flotas armadas, y sos-
cil proteger a las factorías holandesas contra los ataques desde tenido únicamente por medio de una vasta red de puestos fortifica-
su lado terrestre. Poniendo a raya a los ingleses y rechazando dos. El establecimiento de puestos v bases reclamaron tratados
los ataques de los sultanes de Bantam y Mataram en 1618-19, con los gobernantes locales; los untados comerciales condujeron
Coen salvó temporalmente a Batavia; pero durante la mayor par- a alianzas, y éstas a protectorados. Los holandeses se hallaron
te del siglo XVII los holandeses no pudieron aventurarse lejos de finalmente no sólo siguiendo los pasos de los portugueses, sino
la ciudad sin peligro de los bandidos y secuestradores bantame- adquiriendo mucho más territorio real que el que habían poseído
ses. Prestóse poca atención a la agricultura. Se siguieron pidien- los portugueses.
do concesiones para la caza de tigres y rinocerontes en las cer-
canías, y el abastecimiento de Batavia dependió de las importa- Uno de los objetos más claros e inmediatos de la política de la
ciones de Mataram. compañía era obtener el control de los accesos occidentales al
archipiélago. La misma Batavia dominaba el estrecho de la Son-
A pesar de la cautela de los directores, algunos de los emplea- da. La otra entrada frecuentada estaba dominada por el viejo
dos más competentes de la compañía en el Oriente apoyaron puerto malayo de Malaca, la última fortaleza de los portugueses
casi desde el principio una política más conquistadora. El mismo en las Indias orientales. Malaca había perdido ya mucho de su
Coen declaró territorio de la compañía la sección de Java desde comercio a causa de la competencia de Batavia; el gobernador
la frontera de Bantam hasta la de Cheribon, y desde el Mar de general van Diemen la conquistó en 1641, convirtiendo así la
Java hasta el Océano Indico. Él no podía hacer valer su preten- parte occidental del Mar de Java en un coto holandés bien guar-
sión y ni los directores ni Ios príncipes indonesios la tomaron en dado. En el año anterior, 1640, los holandeses habían afirmado
serio; pero algunos de sus sucesores más enérgicos -van Die- su dominio en Ceilán, aliándose con el rey de Kandy contra los
men y Speelman, especialmente- hicieron reclamaciones más portugueses. El monarca cingalés; como muchos de los prínci-
amplias, y ala postre su política prevaleció. Las circunstancias pes indonesios, contrajo una fuerte deuda de guerra con la com-
obligaron a la Compañía a asegurar el poder comercial por me- pañía, que pagó con entregas de elefantes y canela. Los holan-
dio del dominio territorial. deses se apoderaron de las colonias costeras, Colombo, Galle,
Batticaloa y Trincomale, Y en 1658 expulsaron a los últimos por-
El plan general que heredaron de Coen sus sucesores era hacer tugueses. Ceilán había sido largo tiempo un importante estable-
de Batavia el mercado central del comercio interasiático, y el cimiento intermedio del comercio del Océano Indico. El control
depósito general de las mercancías orientales que se exporta- holandés de sus puertos más importantes colocó a la compañía UNTREF VIRTUAL | 1
, en una sólida posición para monopolizar las rutas que cruzaban la compañía y concedió a !os holandeses un monopolio de im-
la bahía de Bengala y restó estímulos -aunque no lo evitó real- portación de manufacturas y de todas las mercancías chinas. To- Europa y la expan-
mente- al comercio de otras potencias europeas con la costa de das estas agresiones, aunque fortalecieron el dominio de la com- sión del mundo
Coromandel. pañía sobre el comercio del archipiélago, también produjeron el (1415- 1715)
efecto de arrastrar a la piratería a los propietarios indígenas de
Todos estos cambios sirvieron para asegurar el monopolio ho- buques. Para proteger su comercio, los holandeses establecie- J. H. Parry
landés sobre la parte más valiosa del comercio oriental, el co- ron cada vez más puertos fortificados desde Ternate en las Mo-
mercio de especias con las Molucas pues aunque los españoles lucas hasta Palembang en Sumatra.
permanecieron en Tidore hasta 1663, la batalla que reñían esta-
ba evidentemente perdida. De las principales islas productoras En las islas más pequeñas, excepto en el grupo de las Banda y
de especias, el grupo de las Banda fue conquistado por Coen en en Amboina, los holandeses ocupaban en el siglo XVII sólo las
1621; los habitantes fueron muertos o reducidos a la esclavitud ciudades puertos, o en algunos casos sólo los lugares donde es-
y su tierra repartida entre los criados de la compañía o indivi- taban situados fuertes y almacenes. Pero en Java, las circuns-
duos designados por ella, que se comprometieron a vender toda tancias políticas los obligaron a extenderse territorialmente. En
su producción á la compañía, y a los precios que por ella fueran un principio, la seguridad de Batavia dependió en gran medida
fijados. De manera semejante fue absorbida Amboina en 1647, de la habilidad de los holandeses para explotar la rivalidad entre
después de una larga serie de incursiones bongi por flotas ar- Mataram y Bantam, los dos principales sultanatos musulmanes
madas de mercenarios indígenas, empleados por los holande- de Java, Como estado marítimo, Bantam había sostenido la cau-
ses para destruir todas la producción de clavo que excediera de sa perdida de los ingleses en 1618 con la esperanza de recupe-
las necesidades de la compañía. En 1650; un levantamiento con- rar el territorio de Batavia; y tanto por razones políticas como co-
tra los holandeses residentes en Ternate ocasionó represalias merciales, los bantamanos continuaron siendo enconados ene-
allí, y en 1657 el sultán de Ternate fue obligado a firmar un con- migas de los holandeses. Mataram, mucho mayor y mucho más
venio por el cual, a cambio de una pensión holandesa, se com- poderoso que el otro sultanato, fue originalmente una potencia
prometía a prohibir el cultivo de especias en todas las islas de- terrestre del centro de Java. Reclamó Batavia y su hinterland por
pendientes de él, abandonando enteramente la producción de virtud de una soberanía general; pero sus gobernantes se de-
estos productos a las islas de la compañía. Este convenio de- batían entre su contrariedad por la presencia de la compañía en
mostraba que era más fácil firmar que cumplir, pues como Ter- Java, su desprecio hacia los holandeses como mercaderes, y su
nate cayó cada vez más bajo el dominio holandés, la autoridad deseo de sacar partido de los holandeses como compradores del
local Y el prestigio de su gobernante decayeron, mientras que el arroz de Mataram. Durante unos veinte años el Susuhunan, aquel
principado vecino de Macasar cobró mayor importancia como de quien toda depende de Mataram tuvo a Batavia en constante
rival comercial y político. Los comerciantes indígenas de Maca- zozobra. Sin embargo, la conquista de Malaca debilitó mucho la
sar fueron y vinieron intrépidamente entre las islas y resultaron posición del príncipe javanés; y en 1646 un nuevo Susuhunan, a
muy difíciles de atajar. Los comerciantes irregulares ingleses, da- cambio del reconocimiento de su Soberanía, se comprometió a
neses y portugueses proporcionaron armas y municiones al so- excluir a los comerciantes javaneses de las islas de las especias.
berano de Macasar para la inevitable guerra con la compañía. Siguieron treinta años de relativa paz. En 1675 los holandeses,
Sin embargo, en la serie de conflictos que sucedieron, Macasar interesados en cuanto a su abastecimiento de alimento, intervi-
fue tomada por una flota holandesa y una gran fuerza de merce- nieron en un pleito sucesorio de Mataram, y consiguieron del
narios buguis bajo las órdenes de Cornelio Speelman. En 1669 vencedor un convenio por el cual se cerraban los puertos de Ma-
los holandeses ocuparon la ciudad y el puerto. El soberano con- taram a cualesquiera otros extranjeros, se concedía a los holan-
vino en vender toda la producción exportable de sus dominios a deses el monopolio del comercio del opio y se cedía a la com- UNTREF VIRTUAL | 2