----------------------Reglas del método sociológico – Durkheim
Prólogo a la primera edición:
Durkheim afirma que su método no tiene nada de revolucionario. Es incluso, en cierto
sentido, esencialmente conservador, pues considera los hechos sociales como cosas cuya
naturaleza, por flexible y maleable que sea, no podemos, pese a todo, modificar a voluntad.
El método, en parte, no es más que una aplicación de este principio a los hechos sociales.
Separamos el reino psicológico del reino social. Su objetivo principal es extender a la
conducta humana el racionalismo científico.
Prólogo a la segunda edición:
“Tratar a los hechos sociales como si fueron cosas”
Aquí Durkheim no quiere decir que los hechos sociales son cosas materiales, sino que son
cosas como las cosas materiales porque cosa es todo objeto de conocimiento que no se
compenetra con la inteligencia de manera natural. Tratar como cosas a los hechos de un
cierto orden no es pues clasificarlos en tal o cual categoría de lo real; es mantener frente a
ellos una actitud mental determinada. Es decir todo objeto de ciencia es una cosa (excepto
los objetos matemáticos) Son el resultado de un proceso mental que nosotros mismos
construimos.
Esta misma regla no implica ninguna concepción metafísica y ninguna especulación sobre
el origen de los seres. Durkheim propone que el estado mental con el que se deben
abordar estas cosas debe ser el mismo que utilizan otras ciencias como la física, la química
cuando se adentran a algo inexplorado de su campo científico. Como no podemos
conocerlo por simple observación es preciso hallar algunos signos exteriores que lo hagan
perceptible.
“Fenómenos sociales como exteriores a los individuos “
Es preciso admitir que tales hechos específicos residen en la sociedad misma que los
produce y no en sus partes, es decir, en sus miembros, son pues exteriores a las
conciencias individuales. Los hechos sociales se diferencian de los psíquicos porque tienen
otro sustrato, no evolucionan en el mismo medio, no dependen de las mismas condiciones.
Los estados de la conciencia colectiva son de una naturaleza diferente a la de los estados
de la conciencia individual, son representaciones de otro tipo: la mentalidad de los grupos
no es la mentalidad de los individuos, tienen sus propias leyes.El pensamiento colectivo en
su totalidad, tanto su forma como en su materia, debe ser estudiado en sí y por si mismo.
El principio fundamental es la realidad objetiva de los hechos sociales, sobre este principio
descansa todo y todo vuelve a él.
Prólogo a la primera edición:
Durkheim afirma que su método no tiene nada de revolucionario. Es incluso, en cierto
sentido, esencialmente conservador, pues considera los hechos sociales como cosas cuya
naturaleza, por flexible y maleable que sea, no podemos, pese a todo, modificar a voluntad.
El método, en parte, no es más que una aplicación de este principio a los hechos sociales.
Separamos el reino psicológico del reino social. Su objetivo principal es extender a la
conducta humana el racionalismo científico.
Prólogo a la segunda edición:
“Tratar a los hechos sociales como si fueron cosas”
Aquí Durkheim no quiere decir que los hechos sociales son cosas materiales, sino que son
cosas como las cosas materiales porque cosa es todo objeto de conocimiento que no se
compenetra con la inteligencia de manera natural. Tratar como cosas a los hechos de un
cierto orden no es pues clasificarlos en tal o cual categoría de lo real; es mantener frente a
ellos una actitud mental determinada. Es decir todo objeto de ciencia es una cosa (excepto
los objetos matemáticos) Son el resultado de un proceso mental que nosotros mismos
construimos.
Esta misma regla no implica ninguna concepción metafísica y ninguna especulación sobre
el origen de los seres. Durkheim propone que el estado mental con el que se deben
abordar estas cosas debe ser el mismo que utilizan otras ciencias como la física, la química
cuando se adentran a algo inexplorado de su campo científico. Como no podemos
conocerlo por simple observación es preciso hallar algunos signos exteriores que lo hagan
perceptible.
“Fenómenos sociales como exteriores a los individuos “
Es preciso admitir que tales hechos específicos residen en la sociedad misma que los
produce y no en sus partes, es decir, en sus miembros, son pues exteriores a las
conciencias individuales. Los hechos sociales se diferencian de los psíquicos porque tienen
otro sustrato, no evolucionan en el mismo medio, no dependen de las mismas condiciones.
Los estados de la conciencia colectiva son de una naturaleza diferente a la de los estados
de la conciencia individual, son representaciones de otro tipo: la mentalidad de los grupos
no es la mentalidad de los individuos, tienen sus propias leyes.El pensamiento colectivo en
su totalidad, tanto su forma como en su materia, debe ser estudiado en sí y por si mismo.
El principio fundamental es la realidad objetiva de los hechos sociales, sobre este principio
descansa todo y todo vuelve a él.