Material teórico sobre mediciones
La medición es el proceso de cuantificar nuestra experiencia del mundo
exterior. El científico escocés del siglo XIX, Lord Kelvin, dijo alguna vez:
"Cuando uno puede medir aquello de lo que está hablando y expresarlo en
números, sabe algo acerca de ello; pero cuando no puede medirlo, cuando
no puede expresarlo en números, su conocimiento es escaso e
insatisfactorio: podrá ser un principio de conocimiento, pero escasamente ha
avanzado su conocimiento a la etapa de una ciencia".
Aunque ésta pueda parecer una afirmación un poco exagerada, sigue siendo
cierto que las mediciones constituyen uno de los ingredientes básicos de la
experimentación. No alcanzaremos un nivel satisfactorio de competencia en
la experimentación sin un conocimiento de la naturaleza de la medición y lo
que significa el enunciado de las mediciones.
Es obvio que el proceso de cuantificación casi invariablemente trae consigo
la comparación con alguna cantidad de referencia (¿cuántos pasos mide de
largo el patio?). De igual manera, es obvio que el buen orden en la sociedad
requiere de un acuerdo extendido sobre la elección de cantidades de
referencia. El problema de esos patrones de medición, definidos por la
legislación y sujetos a convenciones internacionales, es amplio e importante.
Nadie que esté interesado seriamente en la medición puede ignorar el
problema de definir y realizar patrones en su área de trabajo. Sin embargo,
exponer aquí ese importante tema nos distraerá de nuestra preocupación
principal, que es el proceso de medición. Por lo tanto, dejaremos el tema de
los patrones sin ninguna otra mención posterior, excepto para hacer
referencia a los textos que se indican en la bibliografía, y abordaremos el
estudio del proceso mismo de medición.
Empecemos en el nivel más básico con una medición aparentemente
sencilla: tratemos de averiguar de qué tipo de proceso se trata y qué tipo de
afirmación se puede hacer. Si le doy a alguien el cuaderno en el que escribo
esto y le pido que mida su longitud con una regla, la respuesta es invariable:
la longitud del cuaderno es de 29.5 cm. Pero esa respuesta nos debe hacer
pensar; ¿en realidad se nos pide que creamos que la longitud del cuaderno
es de exactamente 29.50000000....... cm? Seguro que no; es claro que esa
afirmación está fuera de los límites de la credibilidad. Entonces, ¿cómo vamos
a interpretar el resultado? Un momento de reflexión en presencia del
cuaderno y de una regla nos hará darnos cuenta de que, lejos de determinar
el valor "correcto" o "exacto", lo único que podemos hacer en forma realista es
La medición es el proceso de cuantificar nuestra experiencia del mundo
exterior. El científico escocés del siglo XIX, Lord Kelvin, dijo alguna vez:
"Cuando uno puede medir aquello de lo que está hablando y expresarlo en
números, sabe algo acerca de ello; pero cuando no puede medirlo, cuando
no puede expresarlo en números, su conocimiento es escaso e
insatisfactorio: podrá ser un principio de conocimiento, pero escasamente ha
avanzado su conocimiento a la etapa de una ciencia".
Aunque ésta pueda parecer una afirmación un poco exagerada, sigue siendo
cierto que las mediciones constituyen uno de los ingredientes básicos de la
experimentación. No alcanzaremos un nivel satisfactorio de competencia en
la experimentación sin un conocimiento de la naturaleza de la medición y lo
que significa el enunciado de las mediciones.
Es obvio que el proceso de cuantificación casi invariablemente trae consigo
la comparación con alguna cantidad de referencia (¿cuántos pasos mide de
largo el patio?). De igual manera, es obvio que el buen orden en la sociedad
requiere de un acuerdo extendido sobre la elección de cantidades de
referencia. El problema de esos patrones de medición, definidos por la
legislación y sujetos a convenciones internacionales, es amplio e importante.
Nadie que esté interesado seriamente en la medición puede ignorar el
problema de definir y realizar patrones en su área de trabajo. Sin embargo,
exponer aquí ese importante tema nos distraerá de nuestra preocupación
principal, que es el proceso de medición. Por lo tanto, dejaremos el tema de
los patrones sin ninguna otra mención posterior, excepto para hacer
referencia a los textos que se indican en la bibliografía, y abordaremos el
estudio del proceso mismo de medición.
Empecemos en el nivel más básico con una medición aparentemente
sencilla: tratemos de averiguar de qué tipo de proceso se trata y qué tipo de
afirmación se puede hacer. Si le doy a alguien el cuaderno en el que escribo
esto y le pido que mida su longitud con una regla, la respuesta es invariable:
la longitud del cuaderno es de 29.5 cm. Pero esa respuesta nos debe hacer
pensar; ¿en realidad se nos pide que creamos que la longitud del cuaderno
es de exactamente 29.50000000....... cm? Seguro que no; es claro que esa
afirmación está fuera de los límites de la credibilidad. Entonces, ¿cómo vamos
a interpretar el resultado? Un momento de reflexión en presencia del
cuaderno y de una regla nos hará darnos cuenta de que, lejos de determinar
el valor "correcto" o "exacto", lo único que podemos hacer en forma realista es