Adenopatías.
Es el término que define al aumento anormal del tamaño de los ganglios
linfáticos (GL) y se acompaña de alteración en su consistencia. Es una
manifestación clínica inespecífica de una enfermedad regional o
generalizada, aguda o crónica, benigna o maligna.
Un gran número de enfermedades no neoplásicas produce
reacción y aumento de volumen de los ganglios (linfadenopatías).
Es difícil decidir cuándo un ganglio palpable constituye adenopatía;
en general, se acepta que un tamaño igual o menor a 1 cm. descarta
patología, y un tamaño igual o superior a 2 cm. obliga a sospecharla.
Estos límites son solamente una orientación general, y se deben
considerar también otros factores: cambio de volumen en poco
tiempo, dolor, signos inflamatorios de vecindad.
Siempre que estamos en presencia de un adenomegalia debemos
examinar:
forma: por lo general son esféricos.
Localización: las adenopatías localizadas sugieren causas
regionales, aunque algunas enfermedades sistémicas
(tularemia, algunos linfomas) pueden cursar con adenopatías
locales. Es necesario tener en cuenta las zonas de drenaje
linfático que corresponden a cada localización concreta y los
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Ariaca Nerina. -CLÍNICA 5to-
, procesos patológicos que afectan con mayor frecuencia a
cada zona.
tamaño: aumentados o no (>1 cm, codo: >0,5 cm; ingle: >1,5
cm; 4-3 cm ver neoplasia).
Límites.
consistencia: firme, indurada, blandos, elásticos. Los ganglios
que son blandos, compresibles y móviles son benignos con
mayor frecuencia. Los ganglios malignos son normalmente de
consistencia dura, aunque en los linfomas suele ser elástica,
parecida a la goma; están adheridos a planos profundos, a
veces fusionados entre sí, y no son móviles. Los ganglios que
evolucionan a la fluctuación en el curso de semanas o meses
sin inflamación ni dolor son sugestivos de infección por
micobacterias o enfermedad por arañazo de gato
Superficie.
sensibilidad: por lo general el ganglio doloroso indica un
proceso inflamatorio agudo, y etiología infecciosa (crece en
poco tiempo, distiende la cápsula y provoca dolor), en cambio
el ganglio no doloroso implica patología maligna, (el
crecimiento es lento y no distiende la cápsula).
movilidad: si son móviles o si están adheridos a planos
profundos.
temperatura.
Probablemente la causa más frecuente de adenopatías son las
infecciones de vecindad, en que el micro-organismo, generalmente
bacteriano, ingresa al ganglio por vía linfática. Basta conocer la
relación de un sitio anatómico dado con sus ganglios tributarios
para dar cuenta de estas adenopatías localizadas:
adenopatía submaxilar, con faringe o piezas dentarias;
adenopatía pre-auricular, con conjuntiva ocular;
adenopatía inguinal unilateral, con sífilis primaria u otras
enfermedades venéreas, etc.
pág. 2
Ariaca Nerina. -CLÍNICA 5to-
, En adelante, se considerarán poliadenopatías, y sólo por excepción
algún tipo de adenopatía localizada especial.
Diferentes agentes etiológicos son capaces de producir este
síndrome caracterizado por fiebre, linfocitosis reactiva y
adenopatías
La linfocitosis es igual o mayor
que 50%, con al menos 10% de
linfocitos reactivos. La fiebre es
de intensidad variable, según la
causa, y las adenopatías también
varían en número y tamaño,
pudiendo estar ausentes en
algunos casos
Las causas más frecuentes y características del síndrome son
virales, y entre éstas, la mononucleosis infecciosa (MI) y el
síndrome mononucleósico por citomegalovirus (SMC).
El agente causal es el virus de Epstein –Barr, de la familia de los
herpes virus. La transmisión del virus es por contacto oral directo
(“enfermedad del beso”), y raramente por vía genital. La infección
inicial ocurre en el anillo de Waldeyer, desde donde pasa a la
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Ariaca Nerina. -CLÍNICA 5to-
Es el término que define al aumento anormal del tamaño de los ganglios
linfáticos (GL) y se acompaña de alteración en su consistencia. Es una
manifestación clínica inespecífica de una enfermedad regional o
generalizada, aguda o crónica, benigna o maligna.
Un gran número de enfermedades no neoplásicas produce
reacción y aumento de volumen de los ganglios (linfadenopatías).
Es difícil decidir cuándo un ganglio palpable constituye adenopatía;
en general, se acepta que un tamaño igual o menor a 1 cm. descarta
patología, y un tamaño igual o superior a 2 cm. obliga a sospecharla.
Estos límites son solamente una orientación general, y se deben
considerar también otros factores: cambio de volumen en poco
tiempo, dolor, signos inflamatorios de vecindad.
Siempre que estamos en presencia de un adenomegalia debemos
examinar:
forma: por lo general son esféricos.
Localización: las adenopatías localizadas sugieren causas
regionales, aunque algunas enfermedades sistémicas
(tularemia, algunos linfomas) pueden cursar con adenopatías
locales. Es necesario tener en cuenta las zonas de drenaje
linfático que corresponden a cada localización concreta y los
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, procesos patológicos que afectan con mayor frecuencia a
cada zona.
tamaño: aumentados o no (>1 cm, codo: >0,5 cm; ingle: >1,5
cm; 4-3 cm ver neoplasia).
Límites.
consistencia: firme, indurada, blandos, elásticos. Los ganglios
que son blandos, compresibles y móviles son benignos con
mayor frecuencia. Los ganglios malignos son normalmente de
consistencia dura, aunque en los linfomas suele ser elástica,
parecida a la goma; están adheridos a planos profundos, a
veces fusionados entre sí, y no son móviles. Los ganglios que
evolucionan a la fluctuación en el curso de semanas o meses
sin inflamación ni dolor son sugestivos de infección por
micobacterias o enfermedad por arañazo de gato
Superficie.
sensibilidad: por lo general el ganglio doloroso indica un
proceso inflamatorio agudo, y etiología infecciosa (crece en
poco tiempo, distiende la cápsula y provoca dolor), en cambio
el ganglio no doloroso implica patología maligna, (el
crecimiento es lento y no distiende la cápsula).
movilidad: si son móviles o si están adheridos a planos
profundos.
temperatura.
Probablemente la causa más frecuente de adenopatías son las
infecciones de vecindad, en que el micro-organismo, generalmente
bacteriano, ingresa al ganglio por vía linfática. Basta conocer la
relación de un sitio anatómico dado con sus ganglios tributarios
para dar cuenta de estas adenopatías localizadas:
adenopatía submaxilar, con faringe o piezas dentarias;
adenopatía pre-auricular, con conjuntiva ocular;
adenopatía inguinal unilateral, con sífilis primaria u otras
enfermedades venéreas, etc.
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, En adelante, se considerarán poliadenopatías, y sólo por excepción
algún tipo de adenopatía localizada especial.
Diferentes agentes etiológicos son capaces de producir este
síndrome caracterizado por fiebre, linfocitosis reactiva y
adenopatías
La linfocitosis es igual o mayor
que 50%, con al menos 10% de
linfocitos reactivos. La fiebre es
de intensidad variable, según la
causa, y las adenopatías también
varían en número y tamaño,
pudiendo estar ausentes en
algunos casos
Las causas más frecuentes y características del síndrome son
virales, y entre éstas, la mononucleosis infecciosa (MI) y el
síndrome mononucleósico por citomegalovirus (SMC).
El agente causal es el virus de Epstein –Barr, de la familia de los
herpes virus. La transmisión del virus es por contacto oral directo
(“enfermedad del beso”), y raramente por vía genital. La infección
inicial ocurre en el anillo de Waldeyer, desde donde pasa a la
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