economia y genero
Doble jornada laboral: las personas ocupadas realizan tareas domésticas no remuneradas
luego de la jornada laboral. Pero hay diferencias según sexo:
• La participación de las mujeres en el trabajo doméstico varía menos que la de los varones
según la condición de ocupación.
• Las mujeres aumentan más que los varones el tiempo dedicado a trabajo doméstico
cuando no están ocupadas.
• El concepto de Brecha Salarial alude a la diferencia entre los salarios de varones y
mujeres percibida en el mercado de trabajo.
• Las causas de la brecha salarial son múltiples: sectores productivos de inserción, nivel de
precariedad de los empleos o nivel educativo alcanzado, entre otras.
• Sin embargo, en muchos casos existe discriminación de género y no se les asignan
mayores responsabilidades o ascensos.
• El concepto de techo de cristal alude a la existencia de barreras invisibles que impiden a
las mujeres acceder a puestos jerárquicos y de alta dirección tanto en las empresas como
en organizaciones e instituciones públicas.
• Si bien no existe una norma que imponga esta limitación, la construcción social en torno al
rol de la mujer la excluye de los espacios de conducción y dirección.
• Producto de la construcción social y cultural se considera que las mujeres son más aptas
para la realización de tareas domésticas y de cuidado por el hecho de tener capacidad
biológica de parir y amamantar. Estas tareas son indispensables para el funcionamiento de
la economía y la sociedad y aún así están invisibilizadas. Son tareas no remuneradas que
suele asociárselas como una manifestación de “amor”.
• Esta desigualdad en la distribución de las tareas de cuidado tiene consecuencias en la
vida de las mujeres, especialmente a la hora de incorporarse al mercado de trabajo. Las
mujeres ganan, en promedio, menos que los varones, están más desempleadas y se
insertan en trabajos con mayor nivel de precarización.
• Es necesario incorporar la perspectiva de género en el estudio de la economía.
• Las políticas públicas deben contemplar la perspectiva de género para comenzar a
erradicar estas desigualdades.
• Las estadísticas oficiales deben incorporar variables de género así como construir
indicadores que incluyan identidades diversas.
La economía feminista es una apuesta política para transformar la sociedad y las relaciones
entre las personas y entre las personas y la naturaleza.
Reconocer y reorganizar el trabajo doméstico y de cuidado
Principios de la economía feminista es reconocer el trabajo realizado por las mujeres como
parte fundamental de la economía el modelo capitalista divide nuestras actividades entre las
esferas de producción y reproducción del ámbito Eso hace que parezcan cosas
independientes el trabajo que tiene que ver con el dinero es considerado productivo y la
sociedad no valora el trabajo doméstico reproductivo A pesar de ser fundamental para
sostener la vida es invisible para la sociedad y no es considerado parte de la economía la
economía tradicional se ha construido basada en este modelo ella privilegia las experiencias
Doble jornada laboral: las personas ocupadas realizan tareas domésticas no remuneradas
luego de la jornada laboral. Pero hay diferencias según sexo:
• La participación de las mujeres en el trabajo doméstico varía menos que la de los varones
según la condición de ocupación.
• Las mujeres aumentan más que los varones el tiempo dedicado a trabajo doméstico
cuando no están ocupadas.
• El concepto de Brecha Salarial alude a la diferencia entre los salarios de varones y
mujeres percibida en el mercado de trabajo.
• Las causas de la brecha salarial son múltiples: sectores productivos de inserción, nivel de
precariedad de los empleos o nivel educativo alcanzado, entre otras.
• Sin embargo, en muchos casos existe discriminación de género y no se les asignan
mayores responsabilidades o ascensos.
• El concepto de techo de cristal alude a la existencia de barreras invisibles que impiden a
las mujeres acceder a puestos jerárquicos y de alta dirección tanto en las empresas como
en organizaciones e instituciones públicas.
• Si bien no existe una norma que imponga esta limitación, la construcción social en torno al
rol de la mujer la excluye de los espacios de conducción y dirección.
• Producto de la construcción social y cultural se considera que las mujeres son más aptas
para la realización de tareas domésticas y de cuidado por el hecho de tener capacidad
biológica de parir y amamantar. Estas tareas son indispensables para el funcionamiento de
la economía y la sociedad y aún así están invisibilizadas. Son tareas no remuneradas que
suele asociárselas como una manifestación de “amor”.
• Esta desigualdad en la distribución de las tareas de cuidado tiene consecuencias en la
vida de las mujeres, especialmente a la hora de incorporarse al mercado de trabajo. Las
mujeres ganan, en promedio, menos que los varones, están más desempleadas y se
insertan en trabajos con mayor nivel de precarización.
• Es necesario incorporar la perspectiva de género en el estudio de la economía.
• Las políticas públicas deben contemplar la perspectiva de género para comenzar a
erradicar estas desigualdades.
• Las estadísticas oficiales deben incorporar variables de género así como construir
indicadores que incluyan identidades diversas.
La economía feminista es una apuesta política para transformar la sociedad y las relaciones
entre las personas y entre las personas y la naturaleza.
Reconocer y reorganizar el trabajo doméstico y de cuidado
Principios de la economía feminista es reconocer el trabajo realizado por las mujeres como
parte fundamental de la economía el modelo capitalista divide nuestras actividades entre las
esferas de producción y reproducción del ámbito Eso hace que parezcan cosas
independientes el trabajo que tiene que ver con el dinero es considerado productivo y la
sociedad no valora el trabajo doméstico reproductivo A pesar de ser fundamental para
sostener la vida es invisible para la sociedad y no es considerado parte de la economía la
economía tradicional se ha construido basada en este modelo ella privilegia las experiencias