Universidad de Chile
Facultad de Artes
Departamento de Teoría de las Artes
Taller de escritura II
Federico Galende y Sebastián Lizama
Constanza Soto
Operaciones sígnicas a favor del arte
La historia del arte se ha visto altamente influenciada por el concepto de “signo” a lo
largo y amplio de su existencia, pues, en el contexto de producción de obras, la
significación de las acciones de arte que un artista considera al momento de realizar su
obra son prácticamente el motivo mismo por el que ésta existe.
Claro está, en el caso de Lotty Rosenfeld y Alfredo Jaar, pues sus acciones de arte
han pasado a la historia como obras memorables e icónicas con hechos tan simples como
trazar una franja blanca en el pavimento o preguntar a la ciudad una interrogante tan
simple (a primera vista) referente a la felicidad.
Por una parte, la artista chilena adscrita al neovanguardismo, nacida en 1943 bajo el
nombre de Carlota Eugenia Rosenfeld Villarreal y de nombre artístico Lotty Rosenfeld, se
nos presenta a través de su exposición “Entrecruces de la memoria”, como una mujer quien
a lo largo de más de cuarenta años traspasó las fronteras de los géneros, entrecruzando
historias y memorias desde el cuerpo, la ciudad y el trabajo audiovisual. Siendo parte del
programa de conmemoración de los 50 años del golpe de estado del MNBA, esta
exposición nos trae de vuelta a los tiempos donde Rosenfeld intervino en el espacio
público, trazando líneas en los ejes de tránsito creando un signo más en ellos, unas cruces
blancas, llamando así a la intervención: “Una milla de cruces sobre el pavimento”. Aquella
acción de arte se hizo con el propósito de crear un signo a partir de otro signo, una línea
siendo impuesta por un código de reglamentación social, y la segunda propuesta por el arte
a modo de interrogación crítica, que altera un tramo de la circulación cotidiana llamando la
atención.
De parte de Alfredo Jaar, las exposiciones también pertenecientes al programa de
conmemoración de los 50 años que él aportó son variadas, pero sumamente importantes
para transportarnos a aquellos tiempos y sentir a flor de piel aquello que el pueblo vivió
durante largos años. Dentro de las muestras más memorables se encuentra “The Dark
Side of the Moon” (haciendo alusión al álbum de Pink Floyd), la cual nos habla de un artista
chileno y su faceta anterior a su destacada carrera internacional. La elección del nombre es
brillante, ya que las composiciones de este álbum incluyen grabaciones experimentales de
sonidos, secuencias de latidos, risas y ecos, temas que el artista escuchó obsesivamente
antes de salir de Chile. “Estudios de la felicidad”, por otra parte, consistía tanto en múltiples
carteles en el espacio público con la pregunta “¿es usted feliz?”, como también en un
retrato del mismo artista, dando cuenta de su propia infelicidad con la situación que se
estaba viviendo. Finalmente, la serie “Un logo para América”, consiste en la instalación de
letreros luminosos, específicamente en Times Square, New York, haciendo un llamado a
cuestionar la verdadera identidad de Chile y su vínculo con el resto del mundo, y sobre
todo, con norteamérica.
Facultad de Artes
Departamento de Teoría de las Artes
Taller de escritura II
Federico Galende y Sebastián Lizama
Constanza Soto
Operaciones sígnicas a favor del arte
La historia del arte se ha visto altamente influenciada por el concepto de “signo” a lo
largo y amplio de su existencia, pues, en el contexto de producción de obras, la
significación de las acciones de arte que un artista considera al momento de realizar su
obra son prácticamente el motivo mismo por el que ésta existe.
Claro está, en el caso de Lotty Rosenfeld y Alfredo Jaar, pues sus acciones de arte
han pasado a la historia como obras memorables e icónicas con hechos tan simples como
trazar una franja blanca en el pavimento o preguntar a la ciudad una interrogante tan
simple (a primera vista) referente a la felicidad.
Por una parte, la artista chilena adscrita al neovanguardismo, nacida en 1943 bajo el
nombre de Carlota Eugenia Rosenfeld Villarreal y de nombre artístico Lotty Rosenfeld, se
nos presenta a través de su exposición “Entrecruces de la memoria”, como una mujer quien
a lo largo de más de cuarenta años traspasó las fronteras de los géneros, entrecruzando
historias y memorias desde el cuerpo, la ciudad y el trabajo audiovisual. Siendo parte del
programa de conmemoración de los 50 años del golpe de estado del MNBA, esta
exposición nos trae de vuelta a los tiempos donde Rosenfeld intervino en el espacio
público, trazando líneas en los ejes de tránsito creando un signo más en ellos, unas cruces
blancas, llamando así a la intervención: “Una milla de cruces sobre el pavimento”. Aquella
acción de arte se hizo con el propósito de crear un signo a partir de otro signo, una línea
siendo impuesta por un código de reglamentación social, y la segunda propuesta por el arte
a modo de interrogación crítica, que altera un tramo de la circulación cotidiana llamando la
atención.
De parte de Alfredo Jaar, las exposiciones también pertenecientes al programa de
conmemoración de los 50 años que él aportó son variadas, pero sumamente importantes
para transportarnos a aquellos tiempos y sentir a flor de piel aquello que el pueblo vivió
durante largos años. Dentro de las muestras más memorables se encuentra “The Dark
Side of the Moon” (haciendo alusión al álbum de Pink Floyd), la cual nos habla de un artista
chileno y su faceta anterior a su destacada carrera internacional. La elección del nombre es
brillante, ya que las composiciones de este álbum incluyen grabaciones experimentales de
sonidos, secuencias de latidos, risas y ecos, temas que el artista escuchó obsesivamente
antes de salir de Chile. “Estudios de la felicidad”, por otra parte, consistía tanto en múltiples
carteles en el espacio público con la pregunta “¿es usted feliz?”, como también en un
retrato del mismo artista, dando cuenta de su propia infelicidad con la situación que se
estaba viviendo. Finalmente, la serie “Un logo para América”, consiste en la instalación de
letreros luminosos, específicamente en Times Square, New York, haciendo un llamado a
cuestionar la verdadera identidad de Chile y su vínculo con el resto del mundo, y sobre
todo, con norteamérica.