Bleger, J. (2009) Temas de Psicología. Entrevista y grupos. Buenos Aires. Nueva
Visión.
BLEGER
La entrevista es un instrumento fundamental del método clínico y es —por lo tanto— una técnica
de investigación científica de la psicología. En cuanto técnica, tiene sus propios procedimientos o
reglas empíricas con los cuales no sólo se amplía y se verifica el conocimiento científico, sino que
al mismo tiempo se lo aplica. Como veremos, esta doble faz de la técnica tiene especial gravitación
en el caso de la entrevista porque —entre otras razones— identifica o hace confluir en el psicólogo
las funciones de investigador y de profesional, ya que la técnica es el punto de interacción entre la
ciencia y las necesidades prácticas; es así que la entrevista logra la aplicación de conocimientos
científicos y al mismo tiempo obtiene o posibilita llevar la vida diaria del ser humano al nivel del
conocimiento y la elaboración científica. Y todo esto en un proceso ininterrumpido de interacción.
La entrevista puede tener en sus múltiples usos una gran variedad de objetivos. Aquí nos interesa la
entrevista psicológica, entendiendo por tal aquella en la que se persiguen objetivos psicológicos
(investigación, diagnóstico, terapia, etc.). Queda de esta manera limitado nuestro objetivo al
estudio de la entrevista psicológica, pero no sólo para señalar algunas de las reglas prácticas que
posibilitan su empleo eficaz y correcto, sino también para desarrollar en cierta medida el estudio
psicológico de la entrevista psicológica.
En la consideración de la entrevista psicológica como técnica, incluimos entonces aquí dos
aspectos: uno es el de las reglas o indicaciones prácticas de su ejecución, y el otro la psicología de
la entrevista psicológica, que fundamenta a las primeras.
Circunscripta de esta manera, la entrevista psicológica es el instrumento fundamental de trabajo no
sólo para el psicólogo, sino también para otros profesionales (psiquiatra, asistente, trabajador
social, sociólogo, etc.).
La entrevista puede ser de dos tipos fundamentales: abierta y cerrada. En la segunda, las preguntas
ya están previstas, tanto como lo están el orden y la forma de plantearlas, y el entrevistador no
puede alterar ninguna de estas disposiciones. En la entrevista abierta, por el contrario, el
entrevistador tiene amplia libertad para las preguntas o para sus intervenciones, permitiéndose toda
la flexibilidad necesaria en cada caso particular.
Pero la entrevista abierta no se caracteriza esencialmente por la libertad para plantear preguntas,
porque, como lo veremos más adelante, la médula de la entrevista psicológica no reside en el
preguntar ni en el propósito de recoger datos de la historia del entrevistado.
Considerada de esta manera, la entrevista abierta posibilita una investigación más amplia y
profunda de la personalidad del entrevistado, mientras que la entrevista cerrada puede permitir una
mejor comparación sistemática de datos, tanto como otras ventajas propias de todo método
estandarizado.
Desde otro punto de vista, tomando en cuenta el número de participantes, se reconoce la entrevista
individual de la grupal, según sean uno o más los entrevistados o uno o más los entrevistadores. La
realidad es que, en todos los casos, la entrevista es siempre un fenómeno grupal, ya que aún con la
participación de un solo entrevistado, su relación con el entrevistador debe ser considerada en
función de la psicología y la dinámica grupal.
1
, Otra forma de distinguir diversos tipos de entrevista, deriva del beneficiario del
resultado y así se puede reconocer: a) la que se realiza en beneficio del entrevistado,
que es el caso de la consulta psicológica o psiquiátrica, b) la que se lleva a cabo con
objetivos de investigación, en la que importan los resultados científicos de la misma; c) la que se
realiza para un tercero (una institución).
ENTREVISTA, CONSULTA Y ANAMNESIS
Tanto el método clínico como la técnica de la entrevista proceden del campo de la medicina, pero
la práctica médica incluye procedimientos similares que sin embargo no deben ser confundidos ni
superpuestos con la entrevista psicológica.
La consulta consiste en la solicitud de asistencia técnica o profesional, la que puede ser prestada o
satisfecha de múltiples formas, una de las cuales puede ser la entrevista. Consulta no es sinónimo
de entrevista, porque esta última es sólo uno de los procedimientos con los que el técnico o
profesional, psicólogo o médico, puede atender la consulta.
En segundo lugar, la entrevista no es una anamnesis. Esta última implica una recopilación de datos
previstos, de tal extensión y detalle, que permita obtener una síntesis tanto de la situación presente
como de la historia de un individuo, de su enfermedad y de su salud. Aunque una buena anamnesis
se hace sobre la utilización correcta de los principios que rigen la entrevista, esta última es sin
embargo algo muy distinto. En la anamnesis, la preocupación y la finalidad residen en la
recopilación de datos, y el paciente queda reducido a un mediador entre su enfermedad, su vida y
sus datos por un lado, y el médico por otro. Si el paciente no ofrece los datos, hay que “extraerlos”
de él. Más allá de los datos que el médico tiene previstos como necesarios, toda aportación del
paciente es considerada como una perturbación de la anamnesis que con frecuencia es tolerada por
cortesía, pero considerada como superflua o innecesaria.
A diferencia de la consulta y la anamnesis, la entrevista psicológica intenta el estudio y la
utilización del comportamiento total del sujeto en todo el curso de la relación establecida con el
técnico, durante el tiempo en que dicha relación se extienda.
La entrevista psicológica es una relación de índole particular que se establece entre dos o más
personas. Lo específico o particular de esta relación reside en que uno de los integrantes de la
misma es un técnico de la psicología que debe actuar en ese rol, y el otro —o los otros— necesitan
de su intervención técnica.
Pero es un punto fundamental que el técnico no sólo utiliza en la entrevista sus conocimientos
psicológicos para aplicarlos al entrevistado, sino que esta aplicación se produce precisamente a
través de su propio comportamiento en el curso de la entrevista. La entrevista psicológica es
entonces una relación entre dos o más personas en la que éstas intervienen como tales. Para
subrayar el aspecto fundamental de la entrevista se podría decir, de otra manera, que ella consiste
en una relación humana en la cual uno de sus integrantes debe tratar de saber lo que está pasando
en la misma y debe actuar según ese conocimiento. De ese saber y de esa actuación según ese saber
depende que se satisfagan los objetivos posibles de la entrevista (investigación, diagnóstico,
orientación, etc.).
De esta teoría de la entrevista derivan algunas orientaciones para su ejecución. La regla básica ya
no consiste en obtener datos completos de la vida total de una persona, sino en obtener datos
completos de su comportamiento total en el curso de la entrevista. Este comportamiento total
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Visión.
BLEGER
La entrevista es un instrumento fundamental del método clínico y es —por lo tanto— una técnica
de investigación científica de la psicología. En cuanto técnica, tiene sus propios procedimientos o
reglas empíricas con los cuales no sólo se amplía y se verifica el conocimiento científico, sino que
al mismo tiempo se lo aplica. Como veremos, esta doble faz de la técnica tiene especial gravitación
en el caso de la entrevista porque —entre otras razones— identifica o hace confluir en el psicólogo
las funciones de investigador y de profesional, ya que la técnica es el punto de interacción entre la
ciencia y las necesidades prácticas; es así que la entrevista logra la aplicación de conocimientos
científicos y al mismo tiempo obtiene o posibilita llevar la vida diaria del ser humano al nivel del
conocimiento y la elaboración científica. Y todo esto en un proceso ininterrumpido de interacción.
La entrevista puede tener en sus múltiples usos una gran variedad de objetivos. Aquí nos interesa la
entrevista psicológica, entendiendo por tal aquella en la que se persiguen objetivos psicológicos
(investigación, diagnóstico, terapia, etc.). Queda de esta manera limitado nuestro objetivo al
estudio de la entrevista psicológica, pero no sólo para señalar algunas de las reglas prácticas que
posibilitan su empleo eficaz y correcto, sino también para desarrollar en cierta medida el estudio
psicológico de la entrevista psicológica.
En la consideración de la entrevista psicológica como técnica, incluimos entonces aquí dos
aspectos: uno es el de las reglas o indicaciones prácticas de su ejecución, y el otro la psicología de
la entrevista psicológica, que fundamenta a las primeras.
Circunscripta de esta manera, la entrevista psicológica es el instrumento fundamental de trabajo no
sólo para el psicólogo, sino también para otros profesionales (psiquiatra, asistente, trabajador
social, sociólogo, etc.).
La entrevista puede ser de dos tipos fundamentales: abierta y cerrada. En la segunda, las preguntas
ya están previstas, tanto como lo están el orden y la forma de plantearlas, y el entrevistador no
puede alterar ninguna de estas disposiciones. En la entrevista abierta, por el contrario, el
entrevistador tiene amplia libertad para las preguntas o para sus intervenciones, permitiéndose toda
la flexibilidad necesaria en cada caso particular.
Pero la entrevista abierta no se caracteriza esencialmente por la libertad para plantear preguntas,
porque, como lo veremos más adelante, la médula de la entrevista psicológica no reside en el
preguntar ni en el propósito de recoger datos de la historia del entrevistado.
Considerada de esta manera, la entrevista abierta posibilita una investigación más amplia y
profunda de la personalidad del entrevistado, mientras que la entrevista cerrada puede permitir una
mejor comparación sistemática de datos, tanto como otras ventajas propias de todo método
estandarizado.
Desde otro punto de vista, tomando en cuenta el número de participantes, se reconoce la entrevista
individual de la grupal, según sean uno o más los entrevistados o uno o más los entrevistadores. La
realidad es que, en todos los casos, la entrevista es siempre un fenómeno grupal, ya que aún con la
participación de un solo entrevistado, su relación con el entrevistador debe ser considerada en
función de la psicología y la dinámica grupal.
1
, Otra forma de distinguir diversos tipos de entrevista, deriva del beneficiario del
resultado y así se puede reconocer: a) la que se realiza en beneficio del entrevistado,
que es el caso de la consulta psicológica o psiquiátrica, b) la que se lleva a cabo con
objetivos de investigación, en la que importan los resultados científicos de la misma; c) la que se
realiza para un tercero (una institución).
ENTREVISTA, CONSULTA Y ANAMNESIS
Tanto el método clínico como la técnica de la entrevista proceden del campo de la medicina, pero
la práctica médica incluye procedimientos similares que sin embargo no deben ser confundidos ni
superpuestos con la entrevista psicológica.
La consulta consiste en la solicitud de asistencia técnica o profesional, la que puede ser prestada o
satisfecha de múltiples formas, una de las cuales puede ser la entrevista. Consulta no es sinónimo
de entrevista, porque esta última es sólo uno de los procedimientos con los que el técnico o
profesional, psicólogo o médico, puede atender la consulta.
En segundo lugar, la entrevista no es una anamnesis. Esta última implica una recopilación de datos
previstos, de tal extensión y detalle, que permita obtener una síntesis tanto de la situación presente
como de la historia de un individuo, de su enfermedad y de su salud. Aunque una buena anamnesis
se hace sobre la utilización correcta de los principios que rigen la entrevista, esta última es sin
embargo algo muy distinto. En la anamnesis, la preocupación y la finalidad residen en la
recopilación de datos, y el paciente queda reducido a un mediador entre su enfermedad, su vida y
sus datos por un lado, y el médico por otro. Si el paciente no ofrece los datos, hay que “extraerlos”
de él. Más allá de los datos que el médico tiene previstos como necesarios, toda aportación del
paciente es considerada como una perturbación de la anamnesis que con frecuencia es tolerada por
cortesía, pero considerada como superflua o innecesaria.
A diferencia de la consulta y la anamnesis, la entrevista psicológica intenta el estudio y la
utilización del comportamiento total del sujeto en todo el curso de la relación establecida con el
técnico, durante el tiempo en que dicha relación se extienda.
La entrevista psicológica es una relación de índole particular que se establece entre dos o más
personas. Lo específico o particular de esta relación reside en que uno de los integrantes de la
misma es un técnico de la psicología que debe actuar en ese rol, y el otro —o los otros— necesitan
de su intervención técnica.
Pero es un punto fundamental que el técnico no sólo utiliza en la entrevista sus conocimientos
psicológicos para aplicarlos al entrevistado, sino que esta aplicación se produce precisamente a
través de su propio comportamiento en el curso de la entrevista. La entrevista psicológica es
entonces una relación entre dos o más personas en la que éstas intervienen como tales. Para
subrayar el aspecto fundamental de la entrevista se podría decir, de otra manera, que ella consiste
en una relación humana en la cual uno de sus integrantes debe tratar de saber lo que está pasando
en la misma y debe actuar según ese conocimiento. De ese saber y de esa actuación según ese saber
depende que se satisfagan los objetivos posibles de la entrevista (investigación, diagnóstico,
orientación, etc.).
De esta teoría de la entrevista derivan algunas orientaciones para su ejecución. La regla básica ya
no consiste en obtener datos completos de la vida total de una persona, sino en obtener datos
completos de su comportamiento total en el curso de la entrevista. Este comportamiento total
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