Trabajo Social y Multiculturalidad
Módulo 2
Globalización e interculturalidad
Docente: María Vásquez Contreras
Fecha de entrega: 5 de septiembre 2022
, Contexto de la actividad: Con la “apertura” de las fronteras nacionales después
de la Dictadura Militar y la transición democrática al inicio de los 90¨, Chile se abrió
al mercado mundial, con muy buenos indicadores macroeconómicos, PIB al alza,
crecimiento constante, estabilidad económica, bajo IPC, firmando tratados de libre
comercio, etc. Nuestro país se transformó cada vez más en un polo atractivo para
migrar, principalmente para nuestros vecinos más cercanos de la región andina,
es así como en pequeñas oleadas, desde la década del 90´ en adelante y hasta
nuestros días, comenzaron a llegar argentinos, peruanos, colombianos,
venezolanos, haitianos.
Si bien nuestro país, históricamente, no ha sido una nación que recibe migrantes
(el porcentaje de población migrante no ha sobrepasado el 2% de la población),
desde los 90´s se comienza a configurar un nuevo panorama, sobrepasando el 2%
de población migrante, este nuevo escenario mucho más complejo desde el punto
de vista de la diversidad cultural, y al cual no estábamos preparados para recibir
como Estado (legislación no adecuada), ni menos como sociedad (no
acostumbrados a convivir con la diversidad).
La migración de la región latinoamericana, como consecuencia de los procesos
de globalización, la apertura de mercados y la facilidad para traspasar fronteras ha
generado entre otras cosas, algunas comunidades translocales (como la peruana)
e interacción constante con otras culturas (colombianos, dominicanos, haitianos),
las culturas de la población migrante, generando espacios multiculturales en
donde no siempre se viven en armonía. Dentro de las consecuencias provocadas
por estos flujos migratorios podemos encontrar tanto consecuencias positivas
como negativas, entre ellas podemos nombrar las siguientes:
Consecuencias positivas: Una creciente diversidad cultural, que se
manifiesta en dimensiones tan amplias como la gastronomía, costumbres,
festividades.
Consecuencias negativas: Racismo, segregación (en especial a los
inmigrantes pobres y negros, se acuña un término que se denomina
aporofobia que es el temor a las personas pobres o sin recursos)
El rol del Estado tradicional es responder a los problemas nacionales con
legislación adecuada que se debe canalizar en políticas públicas pertinentes que
resuelvan dichos problemas. La legislación chilena en materia de migración existía
desde 1975, basada en la seguridad interior del Estado, en donde se identificaba
al sujeto migrante como un agente externo y peligroso. La nueva ley (2021)
propone una serie de trabas para cambiar de situación migratoria, rechazar
ingresos de ciertos migrantes y penalizar severamente a los inmigrantes no
regularizados, legislación a la que muchos organismos defensores de derechos
humanos y migrantes se oponen.
2
Módulo 2
Globalización e interculturalidad
Docente: María Vásquez Contreras
Fecha de entrega: 5 de septiembre 2022
, Contexto de la actividad: Con la “apertura” de las fronteras nacionales después
de la Dictadura Militar y la transición democrática al inicio de los 90¨, Chile se abrió
al mercado mundial, con muy buenos indicadores macroeconómicos, PIB al alza,
crecimiento constante, estabilidad económica, bajo IPC, firmando tratados de libre
comercio, etc. Nuestro país se transformó cada vez más en un polo atractivo para
migrar, principalmente para nuestros vecinos más cercanos de la región andina,
es así como en pequeñas oleadas, desde la década del 90´ en adelante y hasta
nuestros días, comenzaron a llegar argentinos, peruanos, colombianos,
venezolanos, haitianos.
Si bien nuestro país, históricamente, no ha sido una nación que recibe migrantes
(el porcentaje de población migrante no ha sobrepasado el 2% de la población),
desde los 90´s se comienza a configurar un nuevo panorama, sobrepasando el 2%
de población migrante, este nuevo escenario mucho más complejo desde el punto
de vista de la diversidad cultural, y al cual no estábamos preparados para recibir
como Estado (legislación no adecuada), ni menos como sociedad (no
acostumbrados a convivir con la diversidad).
La migración de la región latinoamericana, como consecuencia de los procesos
de globalización, la apertura de mercados y la facilidad para traspasar fronteras ha
generado entre otras cosas, algunas comunidades translocales (como la peruana)
e interacción constante con otras culturas (colombianos, dominicanos, haitianos),
las culturas de la población migrante, generando espacios multiculturales en
donde no siempre se viven en armonía. Dentro de las consecuencias provocadas
por estos flujos migratorios podemos encontrar tanto consecuencias positivas
como negativas, entre ellas podemos nombrar las siguientes:
Consecuencias positivas: Una creciente diversidad cultural, que se
manifiesta en dimensiones tan amplias como la gastronomía, costumbres,
festividades.
Consecuencias negativas: Racismo, segregación (en especial a los
inmigrantes pobres y negros, se acuña un término que se denomina
aporofobia que es el temor a las personas pobres o sin recursos)
El rol del Estado tradicional es responder a los problemas nacionales con
legislación adecuada que se debe canalizar en políticas públicas pertinentes que
resuelvan dichos problemas. La legislación chilena en materia de migración existía
desde 1975, basada en la seguridad interior del Estado, en donde se identificaba
al sujeto migrante como un agente externo y peligroso. La nueva ley (2021)
propone una serie de trabas para cambiar de situación migratoria, rechazar
ingresos de ciertos migrantes y penalizar severamente a los inmigrantes no
regularizados, legislación a la que muchos organismos defensores de derechos
humanos y migrantes se oponen.
2