Mira, no hay una profesión que esté libre de director, excepto el
Las primeras civilizaciones: Historia de la
escriba. El es el jefe. Si conoces la escritura, te irá mejor que en
entre Egipto y la Mesopotamia las profesiones que te he presentado. Míralos en su miseria. (...) Civilización
Un (solo) día en la escuela te será beneficioso. (...)
La sátira de los oficios. Las ventajas de saber escribir Unidad 2
Mira, es bueno que seas enviado frecuentemente a escuchar las
En un texto del Imperio Medio, o tal vez es anterior, un padre palabras de los magistrados. Conseguirás los modales de los
aconseja a su hijo que va a ingresar a la escuela estatal de es- biennacidos, si marchas tras sus pasos. Se ve al escriba como
cribas y describe las penurias de todos aquellos que no pueden alguien que escucha; el que escucha se convierte en alguien
acceder a tan noble función: que actúa".
SERRANO DELGADO, JOSE MIGUEL, Textos para la historia
"He visto a los que han sido apaleados. ¡Aplícate a los libros! He antigua de Egipto, Madrid, Cátedra, 1993, pp. 221-224.
visto a los que fueron llamados al trabajo. Mira, nada hay mejor
que los libros; son como un barco en el agua. Lee al Final del Costumbres sacerdotales
Libro de Kemyt y encontrarás allí el proverbio que dice: En rela-
ción con el escriba en un puesto cualquiera de la Residencia, no La religión y el sacerdocio tuvieron gran importancia en la vida
sufrirá allí. Ya que satisface las necesidades de otro (...) No he egipcia. Heródoto, agudo observador de la vida cotidiana y de
visto función comparable a ésta, de la que decirse puedan estas sus costumbres, dejó un valioso testimonio sobre el tema:
máximas. Voy a hacer que ames los escritos más que a tu ma-
dre, voy a presentar sus bondades ante ti. Es más grande que "Los sacerdotes se afeitan todo el cuerpo cada tres días, para
cualquier otra función; no existe en la tierra su igual. Cuando que ni un solo piojo ni ninguna otra impureza repose sobre ellos
(aún no) es (más que) un niño, ya comienza a florecer. Se le sa- mientras sirven a los dioses. Los sacerdotes visten sólo una
luda; es enviado para realizar misiones.(...) túnica de lino y sandalias de papiro: no les está permitido llevar
vestido ni calzado de otro material. Se lavan dos veces por el
He visto al herrero en su trabajo, a la boca de su horno. Sus de- día y dos veces por la noche con agua fría: ejecutan miles de
dos son como garras de cocodrilo, y apesta más que las huevas ritos religiosos, se puede decir, pero disfrutan también privilegios
de pescado. El carpintero que esgrime la azuela está más fati- de no poco valor: de sus propios bienes no consumen ni gastan
gado que un campesino; su campo es la madera; su arado es la nada, sino que se cuecen para ellos alimentos sagrados y una
azuela; su trabajo no tiene fin. Hace más de lo que sus brazos gran cantidad de carnes de buey y de oca a diario, y reciben
pueden hacer. Aun durante la noche tiene la luz encendida. El también vino de uva, mientras que no pueden alimentarse de
joyero golpea con el cincel, sobre todo tipo de duras piedras. pescado... Las habas no toleran siquiera verlas, porque las con-
Cuando ha terminado de rellenar un Ojo, sus brazos están ex- sideran una legumbre impura. No hay un solo sacerdote para
haustos, y se encuentra fatigado. Está sentado hasta la puesta cada divinidad, sino muchos, y uno de ellos cumple las funcio-
del sol, con sus rodillas y espaldas encorvadas. (...) nes de sumo sacerdote, y cuando uno muere, su hijo le sucede
en el mismo cargo."
El jardinero soporta un yugo; sus hombros están combados (co-
mo) por la vejez. Hay en su cuello una gran hinchazón, que está HERODOTO, Los nueve libros de la Histo-ria, 11, 37, 25, en,
supurando. Por la mañana riega las plantas; pasa la tarde aten- DONADONI, SERGIO, [ed.], El hombre egipcio, Madrid, Alianza,
diendo a los vegetales, mientras que al mediodía se afana en el 1991, p. 147.
huerto. El mismo trabaja hasta que muere, más que cualquier UNTREF VIRTUAL | 1
otra profesión. (...)
, Salida mortal bondad que procede del gran dios. Di pan al hambriento, y vesti-
dos al desnudo. Nunca juzgué entre dos partes (de forma que) Historia de la
La crisis del Primer Período Intermedio influyó en la mentalidad privara alguna vez al hijo de las posesiones de su padre. Soy Civilización
del hombre egipcio y la única salida a esta situación conflictiva uno amado de su padre, alabado por su madre, querida por sus
fue el suicidio. herniamos. Unidad 2
Diálogo de un cansado de la vida con su alma. La majestad de mi señor me envió para devastar la tierra de Ua-
"Dice el suicida a su alma: (...) uat e Irter (¿Nubia?). Actué a entera satisfacción de mi señor.
¿A quién hablaré hoy? Maté a gran número de ellos, hijos de jefes y excelentes jefes de
No hay un hombre justo; tropa (?). Traje un gran número de ellos a la Residencia como
La tierra subsiste sólo para los malhechores. cautivos, en tanto que (yo) estaba al frente de mi ejército
¿A quién hablaré hoy? Estoy cargado de miseria, numeroso y fuerte, que estaba confiado. (Mi) señor puso su con-
Porque no hay un (solo) hombre recto. fianza en mi en cada misión a la que él me enviaba".
¿A quién hablaré hoy? El Mal es el que azota al país, SERRANO DELGADO, JOSE MIGUEL, op. cit., p. 196.
Y no tiene fin.
Siento hoy la muerte
como el enfermo la convalecencia, como salir después de la en- Morir de amor
fermedad. Siento hoy la muerte como el aroma de la mirra, co-
mo el recibir la brisa del río. Siento hoy la muerte como el aroma A pesar de su preocupación por la muerte y la vida en el más
de la flor de loto, allá, los antiguos egipcios gozaban de la vida mundana y del
como sentarse en la ribera de la embriaguez. amor. Los amantes se llamaban "hermano" y "hermana", en un
Siento hoy la muerte texto del Imperio Nuevo, siglo XV a. C.
como el alejarse de la tempestad, "Mi querido hermano, mi corazón aspira a tu amor. Todo lo llevo
como el retornar del que partió para la guerra. a cabo para ti. Yo te digo:
Siento hoy la muerte Mira lo que hago,
como un despejar del cielo, cono despertar a lo desconocido. He venido a cazar,
Siento hoy la muerte Mi lazo en mi mano,
como la añoranza de retornar al hogar, después de largos años Y en mi mano mi jaula y mi cebo. (...)
de cautiverio. ¡Cuán hermoso fuera que tú estuvieras conmigo, mientras
ROSENVASSER, ABRAHAM, Las ideas morales en el antiguo apresto el lazo!
Egipto, Buenos Aires, FFyL/UBA, 1972, pp. 44-45 Lo mejor del mundo es ir
AI prado en busca del amado (...)
Si apartas tu amor,
El recto proceder A mi corazón digo,
En mi intimidad, en las plegarias:
Las inscripciones en las tumbas de funcionarios constituían Mi señor, no ha venido esta noche
catálogos de sus virtudes, autobiografías ideales destinadas a Y eso es la muerte.
servir de ejemplo. ¿No eres tú la salud y la vida?
Pepinakht Hekaib de Elefantina. VI dinastía ¿no es la delicia...para el corazón que te busca?",
"Yo soy uno que habla el bien y que repite lo que se desea. ROSENVASSER, A. La poesía amatoria en el Antiguo Egipto,
Nunca dije al poderoso maldad alguna contra nadie. Deseé la Buenos Aires, Bajel, 1945, pp. 1315. UNTREF VIRTUAL | 2
Las primeras civilizaciones: Historia de la
escriba. El es el jefe. Si conoces la escritura, te irá mejor que en
entre Egipto y la Mesopotamia las profesiones que te he presentado. Míralos en su miseria. (...) Civilización
Un (solo) día en la escuela te será beneficioso. (...)
La sátira de los oficios. Las ventajas de saber escribir Unidad 2
Mira, es bueno que seas enviado frecuentemente a escuchar las
En un texto del Imperio Medio, o tal vez es anterior, un padre palabras de los magistrados. Conseguirás los modales de los
aconseja a su hijo que va a ingresar a la escuela estatal de es- biennacidos, si marchas tras sus pasos. Se ve al escriba como
cribas y describe las penurias de todos aquellos que no pueden alguien que escucha; el que escucha se convierte en alguien
acceder a tan noble función: que actúa".
SERRANO DELGADO, JOSE MIGUEL, Textos para la historia
"He visto a los que han sido apaleados. ¡Aplícate a los libros! He antigua de Egipto, Madrid, Cátedra, 1993, pp. 221-224.
visto a los que fueron llamados al trabajo. Mira, nada hay mejor
que los libros; son como un barco en el agua. Lee al Final del Costumbres sacerdotales
Libro de Kemyt y encontrarás allí el proverbio que dice: En rela-
ción con el escriba en un puesto cualquiera de la Residencia, no La religión y el sacerdocio tuvieron gran importancia en la vida
sufrirá allí. Ya que satisface las necesidades de otro (...) No he egipcia. Heródoto, agudo observador de la vida cotidiana y de
visto función comparable a ésta, de la que decirse puedan estas sus costumbres, dejó un valioso testimonio sobre el tema:
máximas. Voy a hacer que ames los escritos más que a tu ma-
dre, voy a presentar sus bondades ante ti. Es más grande que "Los sacerdotes se afeitan todo el cuerpo cada tres días, para
cualquier otra función; no existe en la tierra su igual. Cuando que ni un solo piojo ni ninguna otra impureza repose sobre ellos
(aún no) es (más que) un niño, ya comienza a florecer. Se le sa- mientras sirven a los dioses. Los sacerdotes visten sólo una
luda; es enviado para realizar misiones.(...) túnica de lino y sandalias de papiro: no les está permitido llevar
vestido ni calzado de otro material. Se lavan dos veces por el
He visto al herrero en su trabajo, a la boca de su horno. Sus de- día y dos veces por la noche con agua fría: ejecutan miles de
dos son como garras de cocodrilo, y apesta más que las huevas ritos religiosos, se puede decir, pero disfrutan también privilegios
de pescado. El carpintero que esgrime la azuela está más fati- de no poco valor: de sus propios bienes no consumen ni gastan
gado que un campesino; su campo es la madera; su arado es la nada, sino que se cuecen para ellos alimentos sagrados y una
azuela; su trabajo no tiene fin. Hace más de lo que sus brazos gran cantidad de carnes de buey y de oca a diario, y reciben
pueden hacer. Aun durante la noche tiene la luz encendida. El también vino de uva, mientras que no pueden alimentarse de
joyero golpea con el cincel, sobre todo tipo de duras piedras. pescado... Las habas no toleran siquiera verlas, porque las con-
Cuando ha terminado de rellenar un Ojo, sus brazos están ex- sideran una legumbre impura. No hay un solo sacerdote para
haustos, y se encuentra fatigado. Está sentado hasta la puesta cada divinidad, sino muchos, y uno de ellos cumple las funcio-
del sol, con sus rodillas y espaldas encorvadas. (...) nes de sumo sacerdote, y cuando uno muere, su hijo le sucede
en el mismo cargo."
El jardinero soporta un yugo; sus hombros están combados (co-
mo) por la vejez. Hay en su cuello una gran hinchazón, que está HERODOTO, Los nueve libros de la Histo-ria, 11, 37, 25, en,
supurando. Por la mañana riega las plantas; pasa la tarde aten- DONADONI, SERGIO, [ed.], El hombre egipcio, Madrid, Alianza,
diendo a los vegetales, mientras que al mediodía se afana en el 1991, p. 147.
huerto. El mismo trabaja hasta que muere, más que cualquier UNTREF VIRTUAL | 1
otra profesión. (...)
, Salida mortal bondad que procede del gran dios. Di pan al hambriento, y vesti-
dos al desnudo. Nunca juzgué entre dos partes (de forma que) Historia de la
La crisis del Primer Período Intermedio influyó en la mentalidad privara alguna vez al hijo de las posesiones de su padre. Soy Civilización
del hombre egipcio y la única salida a esta situación conflictiva uno amado de su padre, alabado por su madre, querida por sus
fue el suicidio. herniamos. Unidad 2
Diálogo de un cansado de la vida con su alma. La majestad de mi señor me envió para devastar la tierra de Ua-
"Dice el suicida a su alma: (...) uat e Irter (¿Nubia?). Actué a entera satisfacción de mi señor.
¿A quién hablaré hoy? Maté a gran número de ellos, hijos de jefes y excelentes jefes de
No hay un hombre justo; tropa (?). Traje un gran número de ellos a la Residencia como
La tierra subsiste sólo para los malhechores. cautivos, en tanto que (yo) estaba al frente de mi ejército
¿A quién hablaré hoy? Estoy cargado de miseria, numeroso y fuerte, que estaba confiado. (Mi) señor puso su con-
Porque no hay un (solo) hombre recto. fianza en mi en cada misión a la que él me enviaba".
¿A quién hablaré hoy? El Mal es el que azota al país, SERRANO DELGADO, JOSE MIGUEL, op. cit., p. 196.
Y no tiene fin.
Siento hoy la muerte
como el enfermo la convalecencia, como salir después de la en- Morir de amor
fermedad. Siento hoy la muerte como el aroma de la mirra, co-
mo el recibir la brisa del río. Siento hoy la muerte como el aroma A pesar de su preocupación por la muerte y la vida en el más
de la flor de loto, allá, los antiguos egipcios gozaban de la vida mundana y del
como sentarse en la ribera de la embriaguez. amor. Los amantes se llamaban "hermano" y "hermana", en un
Siento hoy la muerte texto del Imperio Nuevo, siglo XV a. C.
como el alejarse de la tempestad, "Mi querido hermano, mi corazón aspira a tu amor. Todo lo llevo
como el retornar del que partió para la guerra. a cabo para ti. Yo te digo:
Siento hoy la muerte Mira lo que hago,
como un despejar del cielo, cono despertar a lo desconocido. He venido a cazar,
Siento hoy la muerte Mi lazo en mi mano,
como la añoranza de retornar al hogar, después de largos años Y en mi mano mi jaula y mi cebo. (...)
de cautiverio. ¡Cuán hermoso fuera que tú estuvieras conmigo, mientras
ROSENVASSER, ABRAHAM, Las ideas morales en el antiguo apresto el lazo!
Egipto, Buenos Aires, FFyL/UBA, 1972, pp. 44-45 Lo mejor del mundo es ir
AI prado en busca del amado (...)
Si apartas tu amor,
El recto proceder A mi corazón digo,
En mi intimidad, en las plegarias:
Las inscripciones en las tumbas de funcionarios constituían Mi señor, no ha venido esta noche
catálogos de sus virtudes, autobiografías ideales destinadas a Y eso es la muerte.
servir de ejemplo. ¿No eres tú la salud y la vida?
Pepinakht Hekaib de Elefantina. VI dinastía ¿no es la delicia...para el corazón que te busca?",
"Yo soy uno que habla el bien y que repite lo que se desea. ROSENVASSER, A. La poesía amatoria en el Antiguo Egipto,
Nunca dije al poderoso maldad alguna contra nadie. Deseé la Buenos Aires, Bajel, 1945, pp. 1315. UNTREF VIRTUAL | 2