INFORMATICA I
DIETAS Y ENTRENAMIENTO
Dieta en el período de entrenamiento
El período de entrenamiento debe ser utilizado por los deportistas para
obtener un estado nutritivo perfecto que el permita afrontar sin problemas una
competición. Debe conocer la importancia de disponer de unas buenas
reservas de glicógeno y estar hidratado, puesto que sin una adecuada reserva
de energía muscular no podrá entrenarse para desarrollar su potencial total.
Alimentación más conveniente
Lo que un atleta necesita es una dieta rica en hidratos de carbono o
azúcares, predominando elementos feculentos sin refinar, ricos en azúcares
complejos, que además constituyan una
fuente muy importante de vitaminas y
minerales y se consigue una disminución de
la ingesta total de grasas y proteínas. Se
deben reducir los azúcares refinados:
pasteles, galletas, golosinas… puesto que
aportan un elevado número de calorías y
grasas. Las grasas no deben suponer más de un 30% de la energía total.
En relación a cuando se debe comer, esto depende de las sesiones de
entrenamiento, no conviene realizar entrenamientos inmediatamente después
de comer sino que lo ideal es dejar 2 o 3 horas entre la comida y el
entrenamiento:
Si el entrenamiento es por la mañana debe tomarse antes o justo después
un desayuno a base de cereales integrales, muesli y zumo de frutas.
Si el entrenamiento es por la noche es conveniente tomar a media tarde
un tentempié a base de pan integral y fruta fresca.1
DIETAS Y ENTRENAMIENTO
Dieta en el período de entrenamiento
El período de entrenamiento debe ser utilizado por los deportistas para
obtener un estado nutritivo perfecto que el permita afrontar sin problemas una
competición. Debe conocer la importancia de disponer de unas buenas
reservas de glicógeno y estar hidratado, puesto que sin una adecuada reserva
de energía muscular no podrá entrenarse para desarrollar su potencial total.
Alimentación más conveniente
Lo que un atleta necesita es una dieta rica en hidratos de carbono o
azúcares, predominando elementos feculentos sin refinar, ricos en azúcares
complejos, que además constituyan una
fuente muy importante de vitaminas y
minerales y se consigue una disminución de
la ingesta total de grasas y proteínas. Se
deben reducir los azúcares refinados:
pasteles, galletas, golosinas… puesto que
aportan un elevado número de calorías y
grasas. Las grasas no deben suponer más de un 30% de la energía total.
En relación a cuando se debe comer, esto depende de las sesiones de
entrenamiento, no conviene realizar entrenamientos inmediatamente después
de comer sino que lo ideal es dejar 2 o 3 horas entre la comida y el
entrenamiento:
Si el entrenamiento es por la mañana debe tomarse antes o justo después
un desayuno a base de cereales integrales, muesli y zumo de frutas.
Si el entrenamiento es por la noche es conveniente tomar a media tarde
un tentempié a base de pan integral y fruta fresca.1