,
CRITON
,
, Introducción
Critón está emparentado directamente con la Apología.
Nos presenta a Sócrates dándole razones a su amigo del por-
qué de la resistencia ante su tentación de buscarle la huida u
otros medios para evitar la muerte. Sócrates, respetuoso hasta
el extremo con la ley de su patria, se somete a ella sin discu-
sión y acepta sereno el veredicto del tribunal, mal aconse-
jado. Pocos diálogos contienen de una forma tan sencilla y
clara doctrinas tan estrictamente platónicas sobre el deber, la
superioridad del Estado sobre el individuo y la de devolver
justicia por injusticia.
Critón es el modelo de amigo abnegado para todos los tiem-
pos. Fue el compañero de Sócrates desde la primera juventud
hasta el último trago (nunca mejor dicho). Su tarea fue acompa-
ñar y servir al genio, no comprenderlo. Critón no fue un filósofo,
y lo más probable es que nunca pretendiera serlo; ahora bien,
seguro que siempre defendió su derecho a ocupar un lugar pre-
ferente al lado de quien había sido su amigo desde la infancia, y
lo seguía siendo en sus últimos momentos, el cual nunca le sería
denegado y el maestro, como se puede apreciar a lo largo de toda
esta obra, dedicara algún rato a aclararle aquellas múltiples
dudas que le surgían cuando Sócrates se dirigía a un público
intelectualmente más selecto. Lo dicho con anterioridad pode-
mos apreciarlo en las obras traducidas, por lo que, dejando de
lado ésta, rastrearemos a continuación las siguientes:
CRITON
,
, Introducción
Critón está emparentado directamente con la Apología.
Nos presenta a Sócrates dándole razones a su amigo del por-
qué de la resistencia ante su tentación de buscarle la huida u
otros medios para evitar la muerte. Sócrates, respetuoso hasta
el extremo con la ley de su patria, se somete a ella sin discu-
sión y acepta sereno el veredicto del tribunal, mal aconse-
jado. Pocos diálogos contienen de una forma tan sencilla y
clara doctrinas tan estrictamente platónicas sobre el deber, la
superioridad del Estado sobre el individuo y la de devolver
justicia por injusticia.
Critón es el modelo de amigo abnegado para todos los tiem-
pos. Fue el compañero de Sócrates desde la primera juventud
hasta el último trago (nunca mejor dicho). Su tarea fue acompa-
ñar y servir al genio, no comprenderlo. Critón no fue un filósofo,
y lo más probable es que nunca pretendiera serlo; ahora bien,
seguro que siempre defendió su derecho a ocupar un lugar pre-
ferente al lado de quien había sido su amigo desde la infancia, y
lo seguía siendo en sus últimos momentos, el cual nunca le sería
denegado y el maestro, como se puede apreciar a lo largo de toda
esta obra, dedicara algún rato a aclararle aquellas múltiples
dudas que le surgían cuando Sócrates se dirigía a un público
intelectualmente más selecto. Lo dicho con anterioridad pode-
mos apreciarlo en las obras traducidas, por lo que, dejando de
lado ésta, rastrearemos a continuación las siguientes: